Antonio Ortega Urbano
Reservado, tímido y con una vida bastante familiar. La vida de Antonio se desarrollaba, en su mayoría, en compañía de los suyos. Aquel día Antonio, que sufre una discapacidad, salió de casa a pasear a su perro. Se fue como lo hacía siempre, sin dinero, sin documentación y sin móvil. Tampoco llevaba consigo su medicación. No regresó.
A su discapacidad hay que añadirle algunos problemas psiquiátricos. Es rubio, de ojos verdes, mide 1,75 cm y está bastante delgado. En el momento de su desaparición vestía un pantalón negro de chándal, una sudadera blanca con capucha roja y zapatillas azules.
Antonio Ortega Urbano