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Revive los mejores momentos del último programa de 'Hotel Romántico'

  • Los huéspedes visitaron una piscina suiza y aprendieron canto tirolés
  • Todos los viernes a las 23:45 en La 1
Hotel Romántico - Los huéspedes pasan la tarde en la piscina
María García

A falta de tres días de estancia en Hotel Romántico, los cupidos se han propuesto apurar hasta el último segundo. Por eso, aprovechan cualquier acción rutinaria para convertirla en una actividad en la que generar acercamientos entre los huéspedes. Si te perdiste el último programa, aquí tienes los mejores momentos.

1. Se acabaron los impedimentos

David lo tiene muy claro: no hay distancia que le aleje de Mercedes. Y es que aunque intentó probar suerte con María, cuando salieron de la cabaña tenían claro que existían impedimentos que dificultarían una posible relación. Pero con Mercedes... ¡Todo parece distinto! Echa un vistazo y no te pierdas sus caras al recibir a Roberto.

Hotel Romántico - David y Mercedes regresan de la cabaña

2. Dando el cante

Y además con todas las letras. A Reichel, Elías y Roberto no se les ocurrió otra forma de producir acercamientos entre los huéspedes que... ¡Con una clase de canto tirolés! Aunque intentaron que el aprendizaje diera sus frutos, lo cierto es que no sirvió más que para generar risas entre ellos y algún que otro roce, ¡pero del bueno!

Hotel Romántico - Las parejas aprenden canto tirolés

3. Quererse bien

Aunque fue Rosi la encargada de pedir una cita con Julián, lo cierto es que fue el barcelonés el que realizaba la petición más seria: vamos a querernos bien. Aunque la cita no salió como deseaba la burgalesa, la huesped más inquieta del hotel aprovechó para zanjar malentendidos que produjeron su distanciamiento con Julián.

Hotel Romántico - Julián y Rosi tienen su primera cita a solas

4. ¡Pasajeros al tren!

Los cupidos aprovecharon una tarde poco soleada para viajar en el Bernina Express. El tren en sí, al ser panorámico, es toda una experiencia. Pero se multiplica si en el mismo vagón viajan todos los huéspedes y, acompañados de Reichel y Roberto, intentan encontrar alguna marmota porque, ver una en época de reproducción, significa... ¡Buena suerte en el amor!

Hotel Romántico - Los huéspedes se montan en el tren Bernina Express

5. ¿Carrera normal? ¡Nunca!

Y es que por norma, en Hotel Romántico ninguna actividad puede ser meramente "normal", sino que tiene que haber algún elemento que la haga diferente. En este caso, la carrera fue distinta porque aparte de hacerse en pareja, ¡uno de ellos tenía que ir subido en una carretilla! Así que si ya es complicado hacer una carrera atado a otra persona, imaginad si encima hay que empujar una carretilla para llegar a la meta. ¡No te pierdas el momentazo!

Hotel Romántico - Las parejas compiten en una carrera en carretilla

6. Los que se pelean se desean

Y sino que se lo digan a Julián y Rosi. La pareja, que después de pasar sus idas y venidas (con cita frustrada incluida), acordó ser sólo amigos, en el momento de escoger a la persona con la que querían pasar la noche en la cabaña... ¡Seguían votándose en primer lugar! Por eso, los cupidos arriesgaron y su elección sorprendió a los presentes. ¿Qué tal les irá la noche?

Hotel Romántico - Julián y Rosi es la pareja escogida para ir a la cabaña

7. Wasabi pong, por favor

Si Reichel se queda en el hotel, la locura está asegurada. Es un hecho, y así fue. La cupido decidió sacar a los huéspedes del documental que les había preparado Roberto para jugar ni más ni menos... ¡Que al wasabi pong! ¿El objetivo? Ver quién tenía la mejor puntería y conseguía que su oponente tuviera que tomarse una mezcla de lo más extraña. ¡Mira sus caras e imagina el contenido!

Hotel Romántico - Reichel prepara el "wasabi pong"