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Recordamos los mejores momentos del tercer programa de 'Hotel Romántico'

  • Manuel y Manuela regresan al hotel después de pasar una noche en la cabaña
  • Todos los viernes a las 22:10 en La 1
Hotel Romántico - Los huéspedes juegan al twistter
María García

Hotel Romántico ha vuelto a demostrar que si se quiere los huéspedes pueden encontrar a su otra mitad durante las tareas que organizan los cupidos. En esta ocasión, Roberto Leal, Reichel Delgado y Elías Torrecillas han puesto a prueba a cada pareja realizando actividades como ordeñar una vaca suiza, jugar al golf alpino o cortar troncos en mitad de la montaña. ¿El resultado? Una gincana llena de risas, misterio y mucho humor.

Regreso de la cabaña y... mucho amor

Manuel y Manuela pasaron la noche en la cabaña del "amor", como la han bautizado los cupidos. El momento de la llegada siempre es analizada por el resto de los huéspedes. De hecho, es habitual que al regresar por la mañana, sean aplaudidos e interrogados por sus compañeros a partes iguales, ¡y su caso no fue distinto!

Hotel Romántico - Manuel y Manuela regresan de la cabaña

"No es una vaca cualquiera..."

Aunque los huéspedes pensaron que el animal era de verdad, un ataviado Roberto Leal les hizo ver que la tarea iba a ser complicada, pero no tanto: el animal era de plástico, aunque la actividad iba a ser real. Era el momento perfecto para provocar acercamientos entre nuevas parejas y reafirmar el feeling entre las que ya existían. ¡Las risas estaban aseguradas!

Hotel Romántico - Las parejas ordeñan juntos una vaca suiza

Gritar en mitad de la montaña, práctica antiestrés

Y además de serlo, también era una forma de poner de manifiesto el entendimiento (o no) entre los huéspedes. En este caso, fue Elías el que desarrolló la actividad, y el resultado llegó a ser sorprendente porque... ¡Solo una pareja consiguió entenderse!

Hotel Romántico - Los huéspedes ponen a prueba su sincronización

Cencerros como instrumento musical

Esa fue la idea de Reichel. Ni corta ni perezosa, endiñó a cada pareja unos cencerros nada habituales y de un tamaño que ninguno se podía imaginar. ¿El motivo? Cantar una canción popular y, por supuesto, hacer que los cencerros cumplieran con su función.

Hotel Romántico - Los huéspedes visitan el pueblo de Heidi

El golf alpino, nueva modalidad de deporte

Después de perder en la partida de golf dirigida por Rosi, los huéspedes estaban dispuestos a seguir disfrutando. Y, ¿qué mejor manera que hacerlo con uan nueva modalidad del mismo deporte? Reichel y Roberto les explicaron las normas del juego, ¡y los huéspedes se lo pasaron en grande!

Hotel Romántico - Reichel inventa el golf alpino

Y el ganador es...

Si algo le sobra a Rosi son ganas de disfrutar, y sus compañeros lo saben. Lo que no conocían era que la burgalesa es una experta golfista y que la decisión recaería sobre ella: tras una primera tanda de lanzamientos, Rosi escogería a tres personas con las que realizar una clase particular. ¿Quién habrá sido el mejor golfista?

Hotel Romántico - Rosi elige al ganador del juego

¿Surgió el amor?

Durante el pasado programa, Genís y Pilar realizaron la primera decoración juntos. El resultado no fue del todo del agrado de Pilar, pero Genís no dudó en pedir una cita a solas con ella. Tenían muy poco tiempo pero... Ambos reconocieron tener cosas en común. ¡La cosa pinta muy bien!

Hotel Romántico - Genís y Pilar tienen su primera cita a solas

El pinganillo, ese gran aliado

Y sino que se lo digan a nuestros huéspedes masculinos. Compinchados con los cupidos, Carlos, Antonio y Manel se pusieron el pinganillo y sin ejerer oposición, obedecieron sin chistar a los consejos de Roberto y Elías para conquistar a sus acompañantes. ¡No te pierdas la reacción de las chicas!

Hotel Romántico - Los huéspedes se suben al tren del amor

¡Vivan los novios!

El mítico grito de todas las bodas fue el origen de este juego que organizó Reichel. A modo de tirachinas gigante, Mercedes, María y Leo tenían que tirar su ramo de flores a uno de los seis chicos que estaban presentes. Pero... ¿acertaron todo lo que quisieron?

Hotel Romántico - Las mujeres lanzan su ramo gracias a un tirachinas gigante

¿Quién dijo que cortar troncos era una tradición vasca?

Como si de una prueba de sincronizacón se tratara, las parejas compitieron entre ellas para ver quién era la que más rápido lograba cortar un tronco. Con una sierra manual, los huéspedes lo dieron todo en el juego, ¡e incluso salieron los primeros piques!

Hotel Romántico - Las parejas miden su competitividad cortando troncos

Y los afortunados son...

Como no podía faltar, la gala que ponía el colofón al gran día que habían pasado no fue diferente al resto. Con más nervios que en las anteriores, los huéspedes esperaban ansiosos la decisión final de los cupidos. ¿Te esperabas que esta pareja fuera la escogida?

Hotel Romántco - Los cupidos eligen a la pareja que visitará la cabaña