Ponte al día con las claves de la tercera temporada de 'El Ministerio del Tiempo'
La temporada de misiones en El Ministerio del Tiempo comenzó con el que, posiblemente, haya sido uno de los golpes más duros que han sufrido nuestros agentes: la pérdida de Julián. A Amelia no ha dejado de perseguirle su recuerdo.
La joven Mendieta aterriza en el Ministerio
1943. Operación Mincemeat. ¿Recordáis quién era la joven que iba a encontrarse con William Martin? ¡Exacto! Lola Mendieta. Pero no la que habíamos conocido hasta la fecha sino la joven de 23 años, una luchadora de la resistencia durante la II Guerra Mundial. Su primera "misión" casi le cuesta la vida.
Sin embargo, a Lola le va a costar ganarse la confianza de algunos miembros del Ministerio, sobre todo, de Irene y Angustias. Tanto es así, que termina siendo sometida al polígrafo para comprobar que no tiene ningún plan de robo de arte o información.
Lo que no podrían imaginarse es que sería ella quien terminase salvando a la patrulla del tío de Amelia. Salvador le encomendó la misión de infiltrarse en la sociedad secreta El Ángel Exterminador para conocer sus propósitos. Y, ¡vaya si lo consiguió!
¿Qué esconde Marta?
La de Marta y Pacino parecía una historia como cualquier otra, un bonito romance en la ciudad de San Sebastián hasta que el policía descubre que actúa al margen de la legalidad del Ministerio y que quiere traicionarles. ¿Qué oculta esta mujer? ¿Para qué necesita a Pacino? Y, ¿cuáles son sus próximos movimientos?
Amelia, en el corazón de los artistas
Amelia no ha pasado desapercibida ni en el Ministerio ni en las diferentes épocas que ha visitado. Una mujer avanzada a su tiempo, valiente, ingeniosa e inteligente. Una luchadora nata. ¿Cómo no iba a quedarse prendado de ella hasta el mismísimo Goya? Tanto es así que termina convirtiéndose en su musa y le inspira para pintar 'La maja desnuda'.
Uno de los reencuentros más esperados por nuestra agente era el de Lope de Vega. En una misión en el Valladolid de 1605, en la que tenían que conseguir que España firmase el Tratato de Londres, el poeta coincide con Amelia durante uno de los paseos de la Reina. Para mayor sorpresa, Margarita se refiere a su amada como "Beatrice".
Pero si algo tiene Amelia es CARÁCTER. Y sí, con mayúsculas. ¿Recordáis el rapapolvo que les metió a Miguel de Cervantes y Lope de Vega mientras peleaban por medir sus capacidades intelectuales?
El tío de Amelia, a punto de matar a la patrulla
Pere Folch intentó acabar con la vida de Alonso, Pacino y hasta la de su propia sobrina. Esta no dudó en rechazar la oferta de unirse a El Ángel Exterminador a sabiendas de que correría el mismo destino que sus compañeros.
Si de algo avisa siempre Salvador es que los cambios en el pasado repercuten en el presente. Con la detención de Pere, el gobierno requisó todos sus bienes, de los que el padre de Amelia era socio. El hombre no pudo soportar la situación y terminó sufriendo un infarto.
En ese mismo instante, supo que tenía que volver al lado de su madre y levantar el negocio familiar. "Necesito elegir entre el Ministerio y mi familia, y voy a elegir a mi familia", así fue su despedida.