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'Teresa' en 5 escenas comentadas por Marian Álvarez, su protagonista

  • La actriz que encarna a Teresa de Jesús cuenta su experiencia en el rodaje
  • Cinco escenas que reflejan éxtasis, cotidianidad, enfermedad, juicio y amistad
  • Ver Teresa, la película

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Ternura, emoción, naturalidad en el trabajo de Marian Álvarez. TVE

Después de ver Teresa, la película sobre Santa Teresa de Jesús estrenada este martes, nos sentamos con su protagonista, Marian Álvarez, y la enfrentamos a cinco de las escenas más significativas de la cinta. La ganadora del Goya y la Concha de Oro nos da jugosos detalles sobre su trabajo interpretativo, el de sus compañeros y el del equipo técnico y demuestra que para construir su personaje se ha empollado de lo lindo la vida de la mística.

El éxtasis de Teresa

Era "la escena que más miedo nos daba de toda la película", confiesa Marian Álvarez, porque "queríamos hacerla bien y que fuera creíble. ¿Pero cómo plasmar algo tan heavy para una persona?". Podríamos resumirla en la suma de la transverberación de Bernini y unas cucharadas de colacao.

La secuencia es un cara a cara trepidante entre la monja y e

Teresa y sus hermanas

Uno de los momentos que transmite más naturalidad y que refleja la vida cotidiana de la carmelita, en la que trata de explicar a sus monjas más queridas en qué consisten sus experiencias místicas. "Yo no me la imagino dando mítines, está bien imaginar que podía ser así, sin grandes 'ohhhh'". "Está con sus amigas, con su gente...", subraya Marian.

Teresa y sus experiencias místicas

Teresa frente a Guiomar de Ulloa

En la escena en la que Teresa y Guiomar (Satrivi Ceballos) se conocen destacan la intensidad de las emociones y que siendo un texto con un sabor más arcaico suena natural. Álvarez se explica: "Este encuentro es una bomba, ¿no?, y Jorge [Dorado, el director] ha conseguido reflejar este flechazo". Una forma de presentar a Guiomar diferente a versiones anteriores.

Teresa y Guiomar, contado por la protagonista

Teresa y su padre

Teresa está enferma y recibe la visita de su padre. Vemos a una Teresa/Marian tierna, con la mirada vencida y débil de una niña convaleciente. La actriz nos hace un perfil del pasado de la mística y nos explica la ternura que llena la pantalla: "¿A quién no le pasa cuando está malo tengas la edad que tengas? Necesito mimos de mamá, o en el caso de Teresa, que su madre está muerta, de papá..."

Teresa y su padre, por Marian Álvarez

Teresa vs la Inquisición

Escena climática, una de las favoritas de la protagonista: el juicio ante la Inquisición, rodado en la biblioteca de la Universidad de Alcalá de Henares. "Decíamos: esto se tendría que rodar en tres días. Y lo rodamos en uno. Era casi imposible, fue un milagro que saliese". "A veces pasa que una, como actriz vuela, y se pega un viaje como si te hubieses tomado algo y 'fuua', te vas, y a mí me pasó en el juicio -recuerda Marian-, que cuando dicen 'corten' piensas '¿qué ha pasado?'". 

La secuencia es un cara a cara trepidante entre la monja y el inquisidor Rodrigo Salazar, interpretado por David Luque. "Nos lo pasamos como enanos, él está espectacular -elogia Marian-. Interpretar es como un partido de tenis, por mucho que sepas jugar si delante tienes alguien que no te devuelve ni una no puedes jugar. Era como un partido de tenis: pum-pum-pum-pum". 

Teresa frente a la Inquisición, por Marian Álvarez