FINAL DE HEREDEROS. Lluisa Serra Oliver
Carmen, ayudada por su secretaria, simula poner fin a su vida y se marcha a Lisboa, donde tiene un pequeño refugio que conserva de su marido Ernesto. El juez sufre una angina de pecho y decide poner fin a su vida laboral. El hijo de Carmen le ofrece el refugio de Lisboa para que descanse, sin saber que su madre se encuentra allí. El encuentro podría ser tenso, emotivo, dominado por la rabia, pero después los dos reconocen lo que sienten y deciden darle una oportunidad a su corazón y a sus sentimientos. Julia se marcha con su hija y el argentino y su marido se suicida, después de matar a su hermano, a quien culpa de la huída de Julia. Jacobo y Cecilia vuelven a quererse, pero esta vez deciden hacerlo bien y se instalan en la mansión. El marido de Ceci y la secretaria de Carmen tienen una noche de loca pasión y deciden darse una oportunidad. Nino continúa en la mansión. Él es quien narra la historia, al cabo de unos años, delante de la tumba de su madre, que murió al no poder soportar tanta desgracia sobre la familia Orozco...