La guerra de Irán bloquea la alfalfa aragonesa para alimentar a miles de camellos de Oriente Medio
- Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos son los dos principales clientes del cultivo español
- Aragón lidera la producción nacional de alfalfa
La subida del precio del petróleo es la primera consecuencia directa en la que la gente piensa cuando hablamos de la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán iniciada el pasado 28 de febrero. Sin embargo, el campo español también está sufriendo las consecuencias del conflicto.
Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos son los dos principales clientes de la alfalfa deshidratada que se produce en España y los que más dependen del acceso a los puertos del Golfo Pérsico, que están paralizados, para recibir el forraje con el que alimentan a miles de caballos de carreras y camellos de alto valor.
Aragón, líderes en la exportación de alfalfa
España es el primer productor y exportador europeo de alfalfa deshidratada, con una cadena de valor madura que integra producción en regadío, deshidratación industrial y logística de exportación. Entre las comunidades que más alfalfa producen se encuentran Navarra, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Andalucía. Aragón ostenta el liderato nacional con más de 103.000 hectáreas de riego modernizado.
El formato más exportado son las balas deshidratadas, con el 79,6% del total, muy demandadas por su alta densidad nutricional y facilidad logística en transporte marítimo de larga distancia. Los pellets representan el 20,4% restante. El mercado español de alfalfa alcanzó los 452 millones de dólares en 2025 y se prevé que llegue a los 563 millones de dólares para 2030. Sin embargo, la guerra en Oriente Medio ha provocado el bloqueo del Estrecho de Ormuz, lo que significa que ni la ruta alternativa por el Cabo de Buena Esperanza, 20 días más larga y un 256% más cara, permite hoy llegar a los puertos saudíes y emiratíes. Las navieras Maersk y Hapag-Lloyd han anunciado la suspensión de operaciones en la zona "hasta nuevo aviso".
Un nicho de mercado que se tambalea
El destino final del forraje español es tan singular como relevante: caballos pura sangre árabe en hipódromos de Dubái y Abu Dabi, caballos de enduro de alto rendimiento, y una cabaña camélida de casi medio millón de cabezas en Arabia Saudí, cuyas carreras de camellos son un evento nacional subvencionado por el Estado. La alfalfa española es la preferida de veterinarios y gestores de cuadras de élite en toda la Península Arábiga por ser proteica, palatada y con una digestibilidad superior a la media. Esa posición ganada durante décadas puede evaporarse si la crisis logística persiste y los compradores buscan nuevos proveedores.
José Manuel López es productor en la empresa Exportación Alfalfa Feed, para él y tantos otros en su situación, esta crisis llega cuando está a punto de comenzar la campaña: "Nos ha costado muchos años que los saudí, que son unos consumidores de alfalfa de primera calidad y que pagan lo que vale, confíen en nosotros y en nuestra calidad. Ahora abrir nuevos mercados es un periodo de muy largo tiempo".
Desde la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA), muestran la preocupación por este bloqueo y creen que va a afectar a los contratos de compraventa: "El momento es crítico porque es donde se cierran estos contratos a principio de campaña y nos preocupa estos cierres, esta parada en las exportaciones, cómo nos puede afectar en la firma de esos contratos a principio de campaña", explica el responsable de forrajes, Javier Fatás. Además, subrayan que la pérdida de ventas se suma a la subida de precios en el combustible y en los seguros de los contratos.
*Talía Benedicto es alumna del Máster de Reporterismo 360 de RTVE y la Universidad de Zaragoza. Elena Jaso, jefa de informativos de TVE Aragón, ha supervisado la redacción de este artículo.