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Xylella fastidiosa: la mayor amenaza de futuro para el campo andaluz

La llaman “el ébola del olivo”. La xylella fastidiosa, una bacteria que ya arrasó más de un millón de olivos en Italia, ha llegado a la Península Ibérica. Se acaba de detectar un caso en la Comunidad ValencianaAndalucía tiembla ante la posibilidad de que se extienda la plaga. Hay unas trescientas especies leñosas amenazadas... y no se conoce cura hasta la fecha. Por eso, consejería y organizaciones agrarias se han sentado en una Mesa de Sanidad Vegetal... Preparan ya la respuesta ante una amenaza que podría resultar fatal para un sector clave de nuestra economía.

La amenaza de la Xylella Fastidiosa
Enrique Santiago

Inquietud y preocupación en el sector agrario. La xylella fastidiosa, una bacteria conocida como el ébola del olivo, ya está a las puertas de nuestra comunidad. El 30 de junio se dio el primer caso en la provincia de Alicante. La Consejería de Agricultura pide calma…"La consejería está trabajando desde el año 2014, asegura Rodrigo Sánchez Haro, Consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural. Nosotros tenemos ya mucho trabajo hecho, además, en coordinación y de la mano del sector. Andalucía ya aprobó en el año 2015 su estrategia contra la xylella. Se han hecho más de 1.250 muestras, todas han dado negativo…"

Andalucía, con un millón y medio de hectáreas de olivar y más de 150.000 de almendro, es una comunidad de alto riesgo. Reforzar la vigilancia en zonas limítrofes y en las explotaciones con especies sensibles es fundamental para prevenir el avance de la plaga. "Nos preocupa el coste que puede tener para el agricultor una vez que entre la xylella en su parcela porque hay medidas preventivas solamente, no hay medidas curativas de ningún tipo, argumenta Miguel Cobos, Secretario General de UPA-AndalucíaNos preocupa también que no hay ningún producto fitosanitario que pueda combatir la bacteria…"

La xylella fastidiosa se contagia a través de insectos vectores que la transportan del árbol enfermo al sano. En cuanto lo infecta, la bacteria tapona los vasos e impide la circulación de la savia, asfixiándolo lentamente. Cuando los síntomas aparecen, toda la explotación puede estar ya afectada. "El agricultor es fundamental que esté bien informado, demanda Eduardo López, Secretario de Organización de COAG-Andalucía. Y además, que cuente con un apoyo por parte de la administración, en el caso de que se le detecte que tiene en su cultivo, en sus árboles esa bacteria, que haya apoyo económico para poder aguantar los tres o cuatro años sin cosecha y poder después recuperar la cosecha…"

En caso de infección, el protocolo es claro: destruir todos los árboles afectados y todo el material vegetal en 100 metros a la redonda e inmovilizar los árboles susceptibles de ser infectados en un radio de 10 kilómetros…