1936, día 17 del séptimo mes a las 17 horas
- Aunque el franquismo celebró durante años el 18 de julio, la sublevación comenzó realmente el día 17 en Melilla y Ceuta
- Ese día se inició una guerra civil que se alargó casi tres años y devastó España
Las 17 horas del 17 de julio de 1936 fue el momento exacto determinado por el general José Mola para que las unidades militares del ejército español en África comenzasen una sublevación contra el gobierno de la República. Otras fuentes, sin embargo, contradicen el dato y apuntan a que el momento elegido era el sábado 18, pero se adelantó para evitar la detención de los sublevados en Melilla que habían sido descubiertos.
Mola fue el encargado de trazar el plan en el que estaban involucrados otros generales como Franco, Queipo de Llano, Fanjul o Saliquet, y al frente del cuál se iba a situar el general Sanjurjo, en el exilio en Portugal desde el intento de golpe de estado que encabezó en 1932.
La sublevación de las distintas guarniciones involucradas sería escalonada: las primeras, como hemos dicho, serían las africanas, a las que seguirían el resto.
Melilla: el primer enfrentamiento de la Guerra Civil
En Melilla, los preparativos de los conjurados -militares y civiles, como miembros de la Falange- comienzan la mañana del día 17. Por la tarde, tras ser descubiertos, guardias de asalto tratan de detenerlos pero una unidad de la Legión acude en su ayuda. El general Manuel Romerales, comandante jefe de la circunscripción oriental del Protectorado Español en Marruecos con sede en Melilla, es detenido por los oficiales sublevados (sería fusilado el 29 de agosto) que declararan el estado de guerra en nombre del general Francisco Franco como "General Jefe superior de las fuerzas de Marruecos y Alto Comisario" e imponen la ley marcial.
La rebelión pilla a los melillenses por sorpresa y los pocos focos de resistencia son sofocados inmediatamente. Todos salvo uno: un grupo de oficiales y suboficiales de la Base de Hidroaviones de El Atalayón, cercana a Melilla, encabezados por su comandante, el capitán Virgilio Leret, resisten durante horas a los sublevados hasta que agotan las municiones. Es la considerada primera batalla de la Guerra Civil. Pocas horas después, Leret es fusilado junto a dos suboficiales, siendo considerado el primer oficial leal a la República asesinado. Su cadáver nunca ha podido ser recuperado por su familia.
La lucha es escuchada por la esposa de Leret, Carlota O’Neill, y sus dos hijas pequeñas, que se encuentran a solo 200 metros de la base. Poco tiempo después, O’Neill es encarcelada y tarda años en recuperar a sus hijas. En 1949 logra huir de España con ellas camino del exilio en Venezuela y México.
Carlota Leret O’Neill relata en 2015 a Germán Sánchez, en el programa de Radio Exterior Españoles en el exterior, sus recuerdos de la sublevación, del encarcelamiento de su madre pero, sobre todo, le habla de la lucha de mantiene desde hace años para conocer qué pasó con su padre aquél 17 de julio de 1936 en Melilla y dónde están sus restos. Falleció en 2022 sin saberlo.
Ceuta: la ciudad tomada sin disparar un solo tiro
En Ceuta, al igual que en Melilla, miembros del ejército y de la Falange llevaban meses preparando el golpe comandados por el entonces teniente coronel Juan Yagüe. Tras saber que en Melilla todo se ha precipitado, los oficiales se acuartelan y Yagüe ordena preparar las tropas y vigilar a personas que consideraban simpatizantes del Frente Popular. Mientras, grupos afectos al gobierno republicano, tratan de armarse.
A las 23 horas suena en el acuartelamiento de Dar Riffien la consigna elegida -un toque de Generala- y todos los cuarteles responden, dando muestra así de que se unen al golpe, y las tropas salen a la calle. Toman el Gobierno Civil y la plaza del Rey donde están concentrados los "rojos". El capitán Mateo lee el bando que proclama el estado de guerra y se despliegan tropas de Regulares. Los concentrados huyen ante la superioridad militar. La ciudad es tomada sin disparar un solo tiro.
Los sucesos son relatados de esta forma en julio de 1966 por Enrique Catalán Tanco, falangista ceutí, que participó en ellos en un programa de la serie El reloj de la historia que puso en antena Radio Nacional con motivo del 30º aniversario del comienzo de la Guerra Civil. En ella, se recordaba cómo fue el "alzamiento" del 18 de julio de 1936 en diversas ciudades españolas en la voz de protagonistas de excepción: personas que vivieron e, incluso, protagonizaron la sublevación, como el propio Catalán. Obviamente, todos pertenecientes al bando "nacional".
El día 19 de julio, el general Francisco Franco llega a Tetuán -capital entonces del Protectorado español de Marruecos- a bordo del Dragon Rapide y de allí a Ceuta para ponerse al frente de los sublevados. "El resto es ya de todos conocido", concluye Catalán Tanco.
Joyas del archivo sonoro