90º aniversario del inicio de la Guerra Civil
En julio de 1966, con motivo del 30º aniversario del comienzo de la Guerra Civil, Radio Nacional puso en antena la serie El reloj de la historia que recordaba cómo fue el "alzamiento" del 18 de julio de 1936 en diversas ciudades españolas. Lo contaron protagonistas de excepción, personas que vivieron e, incluso, protagonizaron la sublevación. Obviamente, todos pertenecientes al bando "nacional".
En el caso de Ceuta, ciudad en la que, junto con Melilla, comenzó el golpe -en el programa lo llama "Reconquista"-, se acude al relato de Enrique Catalán Tanco, falangista ceutí.
Catalán comienza elogiando al entonces teniente coronel de la Legión, Juan Yagüe: rememora que, bajo su mando, el ejército y la Falange venía trabajando desde hacía tiempo en la sublevación y atribuye a sus órdenes su éxito la noche del 17 de julio.
Continúa relatando los sucesos de la tarde del 17 de julio: en Melilla, "se vieron obligados a lanzarse a la calle los conjurados" ante el temor a ser detenidos mientras esperaban instrucciones. En Ceuta, sobre las 17 horas y tras conocer lo sucedido en Melilla, los oficiales se acuartelaron y Yagüe ordenó preparar las tropas para salir a la calle y vigilar a personas que consideraban simpatizantes del Frente Popular. La señal convenida para la sublevación, un toque de Generala (recordamos que ese mismo toque, La Generala, fue adoptado como sintonía de Radio Nacional desde su inauguración en 1937).
A las 9 de la noche, la ciudad aparecía desierta, pero el ambiente se caldeaba: las noticias llegadas de Melilla habían movilizado también a las juventudes socialistas y comunistas, a las que se había armado.
A las 23 horas -continúa detallando- sonó la llamada esperada y todos los cuarteles respondieron, dando muestra así de que se unían al golpe y las tropas salieron a la calle. Tomaron el Gobierno Civil y llegaron a la plaza del Rey donde estaban concentrados los "rojos". El capitán Mateo leyó el bando que proclama el estado de guerra y se desplegaron tropas de Regulares. Los concentrados huyeron ante la superioridad militar. La ciudad fue tomada sin disparar un solo tiro.
Dos días después, el 19 de julio, Franco llega a Ceuta. "El resto es ya de todos conocido", concluye Catalán Tanco.