Alberto Korda: un fotógrafo inseparablemente unido a una imagen
- Su fotografía del Che Guevara es la más reproducida de la historia
- Korda no solo documentó la Revolución Cubana, también retrató la sociedad de la isla y fue el introductor allí de la fotografía submarina
La vida de Alberto Korda, cuyo nombre real era Alberto Díaz Gutiérrez, cambió el 5 de marzo de 1960: ese día Korda tomó, casi de forma improvisada, la foto que tituló "Guerrillero heroico" o, como la conocemos todos, la "foto del Che". No hace falta dar más datos.
Era el segundo giro de guion en la vida de Díaz, habanero de El Cerro, nacido en 1928. El primero sucedió cuando su padre recibió como regalo una cámara de 35 mm de la que el joven Alberto se apropió. Dedicado entonces a las ventas, aunque también trabajó en publicidad, la cámara le acompañaba en todos sus viajes y se inició en la fotografía de forma autodidacta.
Sus primeros pasos como fotógrafo profesional los dio haciendo reportajes de bodas, bautizos y comuniones. En 1953 se asoció con el también fotógrafo Luis Pierce, con quién fundó los estudios Korda. Díaz era un apellido demasiado común en Cuba y Korda (apellido tomado en honor de los hermanos Alexander y Zoltan Korda) sonaba lo suficientemente parecido a Kodak como para que fuera el seudónimo adecuado para un fotógrafo.
Comenzó dedicándose a la fotografía de moda (algunos afirman que quería ser el Avedon cubano), pero también reflejaba la miseria de la Cuba prerrevolucionaria. Tras el triunfo en la isla de la Revolución en 1959, trabajó para el periódico Revolución y, junto con Raúl Corrales, se convirtió en fotógrafo "oficial" de Fidel Castro. Eso le permitió estar presente en muchos acontecimientos de la época y conocer a dirigentes como el Che Guevara.
Manifestación de campesinos en la Plaza de la Revolución el 26 de julio de 1959 Alberto Korda
Pero vamos a la foto: el 4 de marzo de 1960, explotó en el puerto de La Habana el carguero La Coubre mientras se descargan toneladas de armas y municiones con destino al Gobierno revolucionario. A la primera explosión, y cuando el puerto se había llenado de personas que auxiliaban a las primeras víctimas, sucedió otra segunda aún más fuerte. El resultado fue de más de dos centenares de víctimas, entre heridos y fallecidos. El Gobierno cubano responsabilizó a la CIA de haber realizado un sabotaje.
El día 5 se organizó un servicio funerario masivo en La Habana. Korda, se encontraba junto al escenario donde estaban las autoridades. El Che se asomó solo unos segundos, en los que Korda —situado a unos 8 metros de distancia— tuvo apenas tiempo de hacer dos fotografías, una vertical y otra horizontal.
Alberto Korda posa con la reproducción de la fotografía original que tomó al Che y la recortada EFE
La imagen no fue tomada en consideración al principio. Pero después, convenientemente recortada hasta reducirla prácticamente a un primer plano del Che en el que destaca una poderosa mirada en la que parecen mezclarse el dolor y la rabia, ha terminado convirtiéndose en la fotografía más reproducida de la historia y también una de las más analizadas.
En una entrevista realizada en El ojo crítico en 1991, en su primera visita a España, Korda recuerda cómo tomó la fotografía, además de referirse a su origen español ("los cubanos somos pichones de españoles", afirma).
Korda nunca quiso cobrar por el uso de la fotografía que le hizo a un amigo, en eso siguió sus principios revolucionarios. Ha sido usada hasta la saciedad en todo tipo de productos y utilizada por artistas como Andy Warhol, lo que ha ocasionado la pérdida del simbolismo original, casi una banalización.
El resto de su obra ha quedado en segundo plano oculta tras el "Guerrillero heroico", pero Korda documentó no solo la Revolución y a los revolucionarios, también la sociedad cubana, además de ser el introductor en la isla de la fotografía submarina, a la que dedicó las últimas décadas de si vida antes de fallecer el 25 de mayo de 2001 en París, donde se encontraba con motivo de una exposición.
En 2015 se organizó en nuestro país Korda: retrato femenino, una exposición de su obra dedicada a la mujer: en un reportaje emitido con tal motivo en el programa Punto de enlace de Radio Exterior, disfrutamos de nuevo de las palabras de Korda (con su voz tomada del Archivo) refiriéndose a sí mismo como fotógrafo ("reflejo lo que amo, como la belleza de la mujer"); a la desigualdad social que le empujaba a disparar con su cámara (habla de la tristemente célebre fotografía de Paula, una niña de 2 años que, a falta de una muñeca, acunaba un pedacito de madera al que llamaba "mi nene") y, finalmente, a la fotografía misma, parafraseando a Antoine de Saint- Exupéry quien escribió que "lo esencial es invisible a los ojos".
Joyas del archivo sonoro