25 aniversario de su muerte.
La vida del Alberto Korda, cuyo nombre real era Alberto Díaz Gutiérrez, cambió el 5 de marzo de 1960: ese día Korda hace, casi de forma improvisada, la foto "Guerrillero heroico" o, como la conocemos todos, la "foto del Che". No hace falta dar más datos.
Era el segundo giro de guion en la vida de Díaz, habanero de El Cerro, nacido en 1928. El primero fue cuando su padre recibió como regalo una cámara de 35 mm, de la que el joven Alberto se apropió y con la que comenzó en la fotografía de forma autodidacta.
Comenzó a trabajar como fotógrafo profesional haciendo reportajes de bodas, bautizos y comuniones y después se dedicó a la fotografía de moda. Con el también fotógrafo Luis Pierce fundó los Estudios Korda: Díaz era un apellido demasiado común en Cuba y Korda (apellido tomado en honor de los hermanos Alexander y Zoltan Korda) sonaba lo suficientemente parecido a Kodak como para que fuera el seudónimo perfecto para un fotógrafo.
Tras la Revolución Cubana, trabajó desde 1959 para el periódico Revolución y junto con Raúl Corrales fue el fotógrafo "oficial" de Fidel Castro. Eso le permitió estar presente en muchos acontecimientos relacionados con la Revolución y conocer a sus dirigentes, el Che Guevara entre ellos.
Pero vamos a la foto: el 4 de marzo de 1960, explotó en el puerto de La Habana el carguero La Coubre mientras se descargan toneladas de armas y municiones con destino al Gobierno revolucionario. A la primera explosión, y cuando el puerto se había llenado de personas que auxiliaban a las primeras víctimas, sucedió otra segunda aún más fuerte. El resultado fue de más de dos centeneras de víctimas, entre heridos y fallecidos. El Gobierno cubano responsabilizó a la CIA de haber realizado un sabotaje.
El día 5 se organizó un servicio funerario masivo en La Habana. Korda se encontraba junto al escenario donde estaban las autoridades. El Che se asomó solo unos segundos, en los que Korda -situado a unos 8 metros de distancia- tuvo apenas tiempo de hacer dos fotografías, una vertical y otra horizontal.
La imagen no fue tomada en consideración al principio. Pero después, convenientemente recortada hasta hacer prácticamente un primer plano del Che, en el que destaca una poderosa mirada en la que se mezclan el dolor y la rabia, ha terminado convirtiéndose en una de las fotografías más analizadas y la más reproducida de la historia. Tanto, que ha terminado por sufrir la pérdida de su simbolismo original, casi una banalización del mismo.
Korda falleció el 25 de mayo de 2001 cuando se encontraba en París donde se realizaba una exposición de su obra.
En esta entrevista realizada en El ojo crítico en 1991, en su primera visita a España, Korda relata cómo tomó la fotografía, además de recordar su origen español ("los cubanos somos pichones de españoles", afirma).