Enlaces accesibilidad

¿Pueden los árboles devorar humanos?: mitos, ciencia y terror en las selvas más peligrosas del mundo

  • De Madagascar a la Amazonia, Juan Gómez explora el lado más inquietante del mundo vegetal
  • Terror en blanco recibe al experto en criptobotánica Javier Resines
En una jungla densa y brumosa, un hombre vestido como explorador es atacado por un árbol con ramas que parecen extremidades. El hombre grita aterrorizado mientras la vegetación lo aprisiona, con sangre visible en la escena.

Licántropos, animales que cobran forma humana, chupacabras… El mundo del misterio y del terror está plagado de mitos y leyendas en torno a los animales, pero... ¿Qué pasa con la flora? ¿Puede un árbol devorar a hombres? ¿Es posible que la amenaza mortal de la selva no solo la protagonice el mundo animal?

En el capítulo de esta semana de Terror en blanco, Juan Gómez se adentra en las selvas más peligrosas del mundo, desde Madagascar hasta la Amazonia, pasando por el Caribe. Todo ello con unos relatos que van a dejar al sauce boxeador de la saga de Harry Potter como un auténtico principiante comparado con las historias que vamos a escuchar.

Quién sabe si J. K. Rowling supo de la tradición indígena del Caribe, donde un árbol conocido como Kpok era venerado y temido a partes iguales porque en su interior habitaban espíritus peligrosos. O quizá leyó el ejemplar de la revista Nature del año 1882 donde se daba cuenta de lo que ocurría en las tribus zulú en torno a un árbol misterioso. Más cerca tuvo, eso sí, el caso de la mujer que apareció asfixiada dentro de un árbol cerca de la ciudad inglesa de Birmingham. ¿Cómo pudo ser posible?

Relatos de tierras lejanas con extraordinarias coincidencias

El experto en criptobotánica Javier Resines recuerda que desde siempre ha habido viajeros y expediciones que, al llegar a nuevos territorios, "se han encontrado con hechos extraordinarios ante los ojos".

En el siglo XIX y a inicios del XX, durante la gran era de las expediciones, militares, exploradores, aventureros y misioneros han recopilado un sinfín de historias inquietantes en cualquier lugar del mundo, que en muchos casos relatan "la existencia de árboles con comportamientos extraños, con comportamientos peligrosos y asesinos", devoradores de animales y —en muchos casos— de hombres también.

Relatos de partes del mundo muy alejadas entre sí y que nunca han tenido contacto entre ellas. ¿Cómo es posible que las narraciones que llegan de Madagascar sean similares a las de América del Sur, cuando —a priori— sus individuos no han podido tener contacto (ni directo, ni indirecto) entre sí? Por desconocimiento, ¿no estarían confundiendo a grandes serpientes con ramas de árboles?

 Smileus iStock

La ciencia trata de encontrar una respuesta

Si el mundo vegetal se mueve siguiendo al sol, ¿no podrá hacerlo también en respuesta al calor animal y, por ende, al humano? A esta pregunta trata de dar respuesta la neurobiología vegetal.

Este nuevo campo de conocimiento que, según el periodista e investigador Miguel Pedrero, demuestra que las plantas "indudablemente —destaca el experto— son entidades inteligentes" o, dicho de otra forma, "dos plantas de la misma especie ante el mismo problema, responden de forma absolutamente diferente porque son entidades individuales", al igual que lo haríamos dos seres humanos o dos individuos de la misma especie animal.

Y, a todo esto, ¿las plantas son capaces de comunicarse entre ellas? Si es así, ¿cómo lo hacen? En este episodio de Terror en blanco, los expertos invitados tratan de dar respuesta a estas preguntas. Lo que es seguro es que, después de escuchar este capítulo, no mirarás el crecimiento de los potos de tu casa de la misma manera.

Terror en blanco, cada jueves en RNE Audio

Terror en blanco es el podcast de misterio de RNE Audio. Cada jueves, Juan Gómez nos sumerge en historias para vivir una experiencia única de terror. Esa sensación que va más allá del miedo y que te paraliza ante algo que puede ser imaginario o real. Ponte los cascos, enciende una vela, apaga la luz y déjate acompañar por el terror.