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Los retos de la ganadería, la pesca y la industria que sostienen la economía gallega

  • Galicia produce la mitad de la leche que se genera en España y es el principal proveedor de pescado fresco
  • El ERE de Alcoa y el futuro incierto de las centrales térmicas afectan a muchas familias

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Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso - El futuro viable de la industria láctea gallega

A pocas horas de votar en las elecciones autonómicas gallegas analizamos tres de los sectores más importantes de la economía de la región: la producción láctea, la pesca y la industria.

Galicia produce cada vez más leche con menos explotaciones

Galicia produce la mitad de la leche que se genera en toda España. Sin embargo, en la comunidad solo se queda el 10% de los beneficios que obtiene el sector en nuestro país. En las últimas tres décadas han desaparecido el 90% de las explotaciones de producción de leche. Las familias con pocas vacas han tenido que abandonar el negocio o juntarse en cooperativas para reducir gastos y sacar un mínimo de rentabilidad al litro de leche.

Galicia pierde explotaciones ganaderas

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Cada año que pasa Galicia produce más, pero tiene menos explotaciones. En enero de este año se contabilizaron 12.745 productores. Son 800 menos que el año pasado en las mismas fechas. A pesar de todo, la producción se incrementó casi un 4% en los primeros dos meses de 2020 respecto a 2019, año en el que se colocaron 2,8 millones de toneladas.

Los productores de leche en Galicia se han profesionalizado para sacar la máxima rentabilidad por litro. Piden que para mejorar la situación del sector la industria haga lo mismo, que se convierta la materia prima en origen y se genere valor añadido. Así, aseguran, se conseguiría subir el precio.

El principal problema del sector lácteo es la falta de mano de obra. Los jóvenes no quieren trabajar en el campo a pesar de que los sueldos que se pagan son más altos que, por ejemplo, en el sector servicios. La mala distribución de las tierras, con mucha microparcelación que impide agruparlas y mecanizarlas, es otra de las asignaturas pendientes de un sector que es la base sobre la que se sustenta el medio rural gallego.

Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso - Redes llenas y bolsillos vacíos: vivir de la pesca en Galicia en tiempos de pandemia - Escuchar ahora

La pesca es un sector clave gravemente afectado por la pandemia

Otro de los sectores de los que depende la economía gallega es la pesca, y se ha visto muy afectado por la crisis del coronavirus. Galicia es el principal proovedor estatal. Más de 15.000 personas viven de la pesca y el marisqueo en la comunidad. La pesca artesanal, del día, que vende a restaurantes y a particulares, en las lonjas, ha seguido en marcha durante el confinamiento a pesar de que en muchas ocasiones se han visto obligados a devolver sus capturas al mar o donar pescado a comedores sociales. Los precios todavía no se han recuperado y piden ayudas para seguir desempeñando una labor que supone el 2% del PIB gallego.

En Galicia hay más de 4.400 buques dedicados a la pesca de los cuales el 89 por ciento se dedica a la pesca artesanal y al marisqueo, un 7% a la pesca de litoral y un 4% a la pesca de altura.

 Barco pesquero en Galicia

Barco pesquero en Galicia rne

Son momentos dificiles para el sector. El confinamiento y la crisis derivada del coronavirus ha castigado especialmente a quienes se dedican al pescado fresco. José Antonio Pérez, Presidente de la Federación Gallega de Cofradias, nos cuenta que a pesar de la incertidumbre, de no saber si iban a vender o no sus capturas, no han dejado de trabajar: "esperábamos que con la llegada del verano la situación mejorara pero por ahora los precios no ha subido". Piden soluciones, medidas urgentes que les pemitan seguir adelante. 

Para comprobar cómo le ha afectado a la pesca de altura y gran altura hemos visitado Vigo. Su puerto es el primero del mundo en cuanto a movimiento de pescado destinado a consumo humano y un referente de la pesca industrial europea. Ellos también han notado los efectos de la pandemia. Javier Touza, presidente de la Cooperativa de Armadores de Pesca del puerto de Vigo, pide a las administraciones que se les tenga en cuenta y que se apliquen medidas para incentivar el consumo de pescado. La COVID-19 ha sido una piedra en el camino del sector pesquero gallego que se suma a los problemas en las cuotas, a la incertidumbre por el Brexit y a la falta de relevo generacional. A pesar de todo Touza es optimista: "el futuro del sector es muy prometedor". Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en la próxima década el consumo de pescado se incrementará un 18%.

Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso - El problema de las electrointensivas en Galicia - Escuchar ahora

La industria debe reinventarse para hacer frente al futuro

Pero no solo la ganadería y la pesca están pasando una crisis. El problema de las electrointensivas en Galicia está más vivo que nunca. Tras la venta hace un año de la fábrica de Alcoa en A Coruña hace unas semanas la multinacional estadounidense comunicaba un ERE para 534 trabajadores de la planta de San Cibrao en Lugo. La única factoría de España que todavía produce aluminio primario. Los trabajadores temen esto solo sea el principio de una desmantelación total, que afectaría a unas 5.000 familias de manera directa.

 Protesta de los trabajadores de Alcoa

Protesta de los trabajadores de Alcoa rne

El gobierno le ha dado un ultimátum a la multinacional estadounidense para que venda y así evitar ser intervenida pero la empresa ya ha descartado esa posibilidad. Desde el comité de empresa piden al gobierno que les nombre sector estratégico, algo que facilitaría las cosas en caso de que finalmente el ejecutivo tome la decisión de intervenir la planta de San Cibrao. En España se consume más de un millón de toneladas de aluminio primario al año de las cuales sólo se producen aquí unas 200.000, precisamente en la factoría lucense. 

Pero el del Alcoa no es el único caso preocupante. El futuro de las centrales térmicas de Meirama y As Pontes también está en el aire. La subida del precio del CO2 ha hecho que producir energía eléctrica quemando carbón no sea rentable, ya que con las tasas que se aplican sus precios de venta no son competitivos.

En As Pontes hace 16 meses que practicamente no se quema carbón. Los principales damnificados han sido los camioneros que lo transportaban. Muchos de ellos habían hecho grandes inversiones a las que ahora no pueden hacer frente. Los trabajadores piden que se reconvierta la planta y que el carbón se sustituya por biocombustible. Quemando lodos se solucionarían dos problemas: por un lado el deshacerse de esos deshechos y por otro se asegurarían los puestos de trabajo. Se espera que el 27 de julio comiencen las pruebas para determinar la viabilidad técnica, económica y medioambiental de la sustitución del carbón por biocombustibles. El resultado marcará el futuro de toda una comarca.

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