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Hablamos con la nutricionista Victoria Lozada

De la gordofobia al TCA, pasando por el Realfooding: Así es la dictadura del cuerpo

  • Hablamos con la dietista, Nutritionisthenewblack en redes, sobre todo lo que acarrea un trastorno alimenticio
  • "La sociedad refuerza eso de que perder peso es igual a ser súper cool y ser exitoso. Lo raro es que todos no tengan un TCA"
  • Ya puedes ver el Gen Playz dedicado a estos tratornos de la conducta alimenticia
  • Conoce también la historia que Inés Jimm cuenta en Tintas; tuvo que dejar las redes porque la acusaron de promover los TCA

Por
Victoria Lozada: "Nosotros no solo somos lo que comemos"

En el Gen Playz sobre TCA hemos hecho varios descubrimientos, pero sin duda uno de los mejores ha sido conocer a Victoria Lozada. Ella es dietista, nutricionista, escritora y influencer. Tiene un discurso muy directo sobre las causas, los efectos y las consecuencias de los trastornos de la conducta alimentaria. Algo que deja muy claro a diario en sus redes. "Yo he pasado por esto. He sentido que no era buena nutricionista por no ser tan delgada y adelgacé un montón. Llegué a pesar casi 20 kilos menos de lo que peso ahora. Y sentía que quería más, que yo tenía que ser más delgada para ser mejor nutricionista", confiesa Lozada durante la charla que hemos tenido con ella después del programa. 

Ya en Gen Playz dió varias muestras de por dónde va su discurso: "La sociedad refuerza eso de que perder peso es igual a ser súper cool y ser exitoso. Los jóvenes son mucho más vulnerables a esto, y más en una cultura patriarcal donde hay mucho abuso. El tema de ser adolescente en una cultura en la que se valora tanto el cuerpo es muy difícil de transitar. Lo raro es que todos no tengan un TCA." Y es que existe una presión social desmedida y sin límites. Por eso es un problema que afecta a tantas personas, especialmente a los jóvenes, el sector más vulnerable a sufrir un TCA. 

Victoria Lozada: "El número de personas trans con TCA es elevadísimo"

Nutritionisthenewblack, su perfil en redes, le ha llevado a ayudar a muchísmas personas que en ocasiones se han sentido mal, aisladas, desprotegidas y mal miradas por una sociedad que no para de exigir la "perfección" continua. Hablamos con la especialista en nutrición acerca de lo que implica tener un TCA, cómo ayudar a las personas que lo padecen, el Realfooding, la responsabilidad que tienen los influencers, la gordofobia social y mucho, pero que mucho más. ¡Atentos!

¿Importan los antecedentes?

Pues mira en mi caso mi mamá nunca me puso ninguna dieta, pero ella siempre estaba pendiente de su alimentación, incluso se hizo una liposucción. A mí nunca me lo dijo directamente, pero es que igual si ella piensa así y es más delgada, es porque tiene que estar bien. Así lo piensa una cuando no está formada. En Venezuela todo este tema de las cirugías es una locura. Además, mi padre es médico. Entonces a mí me salía muy barato hacerme algo. Siempre me decían: ¿pero por qué no te quieres poner las tetas? Porque era como lo normal. Yo era como la niña rara por no querer eso. La mujer venezolana es una mujer arreglada, por lo que a veces he sentido que no representaba bien a mi país porque es una cosa muy fuerte allí.

Hablemos de la responsabilidad social de los influencers con lo que promueven en sus redes, ¿cuánta parte de culpa tienen?

A mí no me gustan nada esos vídeos de lo que como en un día o lo que come un nutricionista en un día, porque te comparas muchísimo. Si es alguien importante, influyente o profesional te comparas más todavía. Porque crees que es así como se tiene que hacer. Me parece muy peligroso, pero al mismo tiempo entiendo que eso se siente como: ¿no puedo divulgar nada entonces? Y esa tampoco es la idea. Hay que aclarar primero que esto es lo que haces tú como profesional y que no es para que nadie más lo haga. A mí no me gusta promocionar eso, hace mucho tiempo que no lo hago. Cuando empecé en redes alguna vez lo compartí porque es algo que vende mucho, así como los antes y después, son cosas que llaman mucho y que atraen a más gente, pero que incitan a mucha comparativa. Si eres una persona tan influyente, que tienes a mucha gente siguiéndote, y sabes que muchos son jóvenes, yo evitaría este tipo de cosas. Aparte de lo que comes, hay que contar cómo te mueves, cómo te relajas o cómo te diviertes. Porque si ves a la persona delgada y ves lo que come, entonces ya asocias esta persona come así para estar así. Cuando en realidad no sabes absolutamente nada de ella y no sabes el resto del tiempo que está haciendo. Al final lo que subes a las redes está filtrado, producido y no representa ni el 10% de tu vida.

Movimientos como el Realfooding, ¿hacen más mal que bien?

El Realfooding es un movimiento que era necesario porque hay mucha información, demasiada. En la industria alimentaria hay muchas cosas que no están reguladas. Entonces yo entiendo que está bien tener información sobre lo que son los ultra procesados y saber cómo alimentarse mejor, pero lo que no me parece es divulgarlo o llevarlo a la vida real de forma obsesiva. Porque una cosa es ir al mercado y preocuparse por saber cuales son los mejores cereales para mí, y otra muy diferente, es que esté todo el día pensando en cómo esos cereales me habrán afectado, estar agobiadísima por haberme comido los cereales o simplemente dejo de comer cereales y sólo como fruta. Entonces es la forma, el cómo se está llevando. Porque nuestro papel como nutricionistas es informar y educar. Eso no está mal, porque si tú tienes información, tienes el poder de decidir cuál es el producto que mejor te conviene. Lo malo es hacerlo desde la perfección, la obsesión y la culpa.

Porque al final la alimentación no es solo nutrición. ¿Es necesario mandar este mensaje? 

Totalmente. La alimentación es algo social y mental. Nosotros no solo somos lo que comemos. Eres lo que piensas, con quién estás… Un ser humano es un ser biopsicosocial. No se puede pensar solo en que las calorías o la nutrición es lo importante. El disfrute es vital en la alimentación. El disfrute incluye estar bien a nivel mental y social. Si tú te aíslas, si dejas de salir con tus amigos, de ir a cumpleaños por tener miedo a que te juzguen por lo que comes, o porque te vas a descontrolar y comer algo más de lo que te gustaría, ya te está incapacitando para poder hacer las cosas que a ti te gustan. Es ahí cuando es un problema. Se nos olvida muchas veces esa parte de placer de la alimentación. El hecho de comerte una hamburguesa, unas patatas o un bollo de vez en cuando da igual si el resto de tu alimentación es coherente. 

¿Por qué es tan complicado que esto cale en la gente joven?

Los jóvenes no suelen preocuparse por estas cosas. Por eso creo que el que se haya puesto de moda el Realfooding era bueno para llegar a los jóvenes. Porque de otra forma era muy difícil llegar a ellos. Pero no así. O sea, se pasaron.

¿Cómo detectar que más que una simple preocupación por comer mejor es un problema?

Cuando ves que a una persona no se le puede hablar de comida, cuando está irritable, cuando deja de salir con sus amigos, cuando se aísla, cuando empieza a contar calorías todo el tiempo, cuando solo ve etiquetados nutricionales y decide ciertas cosas en función de eso e incluso juzga a los otros y a sí mismo a través de la comida... Esto unido al hecho de tener mucho miedo a engordar o que le da mucho disgusto su cuerpo... En definitiva, cuando se va el disfrute en torno a la alimentación, es ahí cuando estamos viendo que hay un problema de obsesión. Sobre todo cuando ya hay culpa. Porque una alimentación que es saludable, sea cual sea, no genera culpa, ni obsesión. Cuando ya es una cosa que abarca el 100% de tus pensamientos y muchas de las decisiones de tu día a día es porque ya es un problema. Por ponerte un ejemplo, tengo una paciente que porque le coincidía el funeral de su abuelo con su entrenamiento, no fue al funeral. Un TCA es algo que lo condiciona todo. 

¿Cómo hacemos los demás para ayudar a las personas con TCA?

Es una pregunta muy difícil porque esto depende de cada uno. Hay gente que le sienta muy bien que le preguntes sobre eso y hay gente que no le gusta nada. Yo recomiendo preguntar a la persona sobre cómo está, sobre su estado de ánimo, que vea que estás ahí para ayudarla si lo necesita. Aunque hay veces que no podemos hacer nada y esto es muy doloroso para la gente muy cercana. Es acercarse y que esa persona sepa que tú estás ahí sin hacer énfasis en su cuerpo o en lo que come. Estar ahí sin juzgar es muy importante. Recomiendo muchas veces que si es alguien muy cercano, como una pareja o un familiar, ir a terapia para trabajar esto. Porque también ser “el cuidador” es muy desgastante, es muy duro. Porque al final el problema no es la conducta alimentaria. La conducta alimentaria es lo que vemos, por donde explota la situación, pero es que el problema real no es ese. Lo que hay que trabajar es lo social, afectivo o ambos.

Victoria Lozada: "Se vende mucho el por tu salud, cuando es mentira"

En Gen Playz el doctor Santos dijo algo bastante llamativo: "La gente en cuarentena estaba más preocupada de no engordar que de contagiarse". ¿Lo disfrazan de salud, pero al final es estética?

Lo de la cuarentena fue algo impresionante. Yo veía a los entrenadores, a los psicólogos, a nutricionistas haciendo un montón de contenidos tipo: para que no engordes, haz mi plan. O sea, eres un chantajista. Te estás aprovechando de una situación de mucha vulnerabilidad. En la cuarentena como no teníamos mucho estímulo, si no que éramos nosotros mismos viéndonos, era peor porque te veías mucho, comías mucho… ¿Qué fue lo que más se vendió en España? Harina y cerveza. Hacíamos pan, bizcochos porque era una de las pocas cosas que se podía hacer. Entonces la gente se aprovechó mucho de esto. El otro punto es que se vende mucho el “por tu salud”, eso es mentira. Cuando ves a alguien que es más gordo, que es más grande, le dices: te tienes que cuidarte por tu salud. Pero si tú no sabes cómo es la salud de esa persona. Ves que tiene un cuerpo más grande, pero tú no sabes si hace ejercicio, si se odia, si se quiere… Yo he hablado con activistas gordos de esto y ellos dicen: “A mí me preguntan más por mi salud ahora que antes que me quería suicidar porque no me soportaba. Ahora tengo más peso, pero me siento genial.” Pero siempre les dicen “por tu salud” cuando verdaderamente no tienen ni idea. Es una mentira.

¿Por qué molesta tanto la gente gorda?

Porque no estamos acostumbrados a verlo. Tenemos una gordofobia muy grande, todos. Como sociedad la gordofobia existe en todas partes. Porque tenemos una imagen de belleza que tiene que ser esa, pero ya no solamente por eso, sino por salud. Todo el mundo nos lo sigue diciendo: en clínicas, en instituciones, ¡hasta la OMS lo dice! En todas partes te dicen que ser gordo está mal. ¿Cómo dejar de serlo? Ahí ya lo resuelves tú. No te dicen tienes que cambiar tus hábitos, tienes que comer más vegetales, no te dicen eso. Te dicen: tienes que adelgazar. Luego también hay muchos estudios que dicen que hacer dieta es lo máximo para reducir los riesgos cardiovasculares o para enfermedades crónicas como la Diabetes, cuando resulta que esos estudios a largo plazo no sirven para nada porque la gente empieza a recuperar el peso, incluso más que el inicial, y esos riesgos cardiovasculares ya no están disminuidos, sino que se empeora la situación, empeora el metabolismo. Luego está el estigma de que se mire solamente el peso sin ver nada más. Algo que genera más estrés y en consecuencia más inflamación, que es una enfermedad crónica. Pero nadie ve esto.

De la gente que quiere mejorar por salud, ¿cuántos se hacen una analítica?

Yo siempre he dicho en Instagram que ojalá la moda fuera: aquí están mis analíticas. Ojalá fuéramos tipo los Sims que se ve el estado anímico, ojalá. Porque la salud mental no se ve en ningún lado. Pensamos que salud es dieta y ejercicio, y eso es solo una mínima parte.

En Gen Playz mencionaste que la ortorexia no salía en el manual de enfermedades metales (DSM), ¿crees que hoy este tipo de TCA está más extendido? ¿Por qué?

La ortorexia es básicamente cualquier comportamiento obsesivo que vaya entorno a la salud. La propia definición ya elimina la salud, porque nada que sea obsesivo puede ser saludable. No es posible. En la ortorexia no hay tanto miedo a engordar, como puede haber en la anoréxica o la bulimia, entonces está mejor visto. Hay mucha gente que transita de la anorexia a la ortorexia porque está socialmente más aceptado. Porque cuando ya ganas un poco más de peso, la gente piensa que ya se está cuidando, no lo hace desde el bajo peso… Yo tengo pacientes que su IMC (índice de masa corporal) es normal, pero que tienen una obsesión que ocupa toda su vida. Hasta me mandan el tipo de plato que usan para ver si me parece bien o mal. ¡Imagínate! 

El patrón actual ha cambiado. Las niñas ahora no quieren ser delgadas, quieren ser fuertes. ¿Lo ves en tu consulta?, ¿Por qué sucede este cambio?

Es irreal. Ahora se venden modelos como Kim Kardashian, que tiene un culazo, unas tetas increíbles y grandes, pero una cintura mínima y un vientre plano. ¿Quién coño tiene ese cuerpo de forma natural? Es imposible. Es un ideal de belleza igual de irreal que el que teníamos en los 90 con las super modelos.

¿Hasta qué limites se llegan para alcanzar ese canon?

Pues hay gente que no puede dejar de vomitar o de insultarse comparándose con una foto del ideal que quiere alcanzar. Es un camino de puro sufrimiento. Si seguimos promocionando ese tipo de perfección, vamos muy mal encaminados. Creo que está bien que subas una foto tuya haciendo abdominales, por ejemplo, pero tenemos que estar también la otra parte con cuerpos y voces diferentes, porque sino vas a pensar que lo único que existe es eso. Cuando tú te metes en Instagram y ves pura gente perfecta, maravillosa, buenísima, divina, la que piensas que estás mal eres tú por no ser todo eso. Después, cuando tú abres un poco para ver que más hay, te das cuenta de la realidad. Lo que pasa es que es difícil llegar a eso.

Al final, ¿es algo social entonces?

Totalmente. ¿Te acuerdas en los 80 la moda de la gente haciendo ejercicio? Ahí empezó esa obsesión con el físico. Los estándares de belleza cambian dependiendo del contexto. ¿Uno se pregunta por qué un patrón tan delgado? ¿De dónde salió eso? Muchas veces depende del momento histórico. Porque en los 70, por ejemplo, hubo una gran liberación de la mujer: quería trabajar, los anuncios de tabaco diciendo que si tenías un antojo te fumaras un cigarro, las campañas de dietas, las pastillas… Ahí empezaron a cambiar muchas cosas y la imagen corporal fue cambiando también. En los 80 con el ejercicio y en los 90 el tema de la delgadez extrema. Y ahora vuelven las curvas, pero de una manera muy determinada.

¿La raíz es el consumismo?

Todo se trata de modelos neoliberales. Está estudiado que después de las guerras o las depresiones económicas el mirar para dentro de uno mismo se remarca. Todo afuera es un desastre, pero yo puedo hacer algo por mí. Es la excusa de me protejo por lo menos yo y a mi salud. En EEUU después de grandes crisis hubo un boom de salud holística. Yo me cuido, lo que ocurre fuera no quiero ni saberlo, pero yo estoy bien. Esto es un modelo muy individualista porque no te preocupas por nada más. No te interesa la sociedad, solo el yo.

Y luego está la necesidad de pertenencia a un grupo o comunidad. Mucha gente cree que porque no hace deporte no está integrada en la sociedad, por ejemplo...

Sí, es muy fuerte que todo se haya reducido a eso. El comentario es: ¡Qué irresponsable, no te cuidas nada! Hay un término que se llama "salutismo", que es básicamente que si no tienes salud no vales para nada, no eres un ser humano válido. ¿Y si no me gusta hacer ejercicio que hago? ¿Sufro para hacer ejercicio? ¿Eso me va a dar más salud? No creo. ¿Salud a costa de salud? Es absurdo.

Mencionaste lo de la cultura del Amazon Prime en la que vivimos, ¿qué querías decir con esto?

Estamos muy acostumbrados a tener todo de manera muy inmediata. Perder peso de manera rápida es imposible de mantener. Cuando pierdes peso de forma instantánea, pierdes músculo, pierdes agua, no pierdes casi grasa. Entonces cuando nos encontramos a alguien que nos dice: realmente lo que hay que hacer es comer de esta forma, moverse, eso no es sexy, no vende. Yo podría venderme de una manera muy diferente a cómo yo lo hago. Pero yo no quiero hacer eso, porque sé que eso no sirve. Se que vende que te lo hagan simple, masticadito, porque así no tienes que pensar. Si yo te doy una serie de instrucciones muy rápidas, con un video de Tik Tok en el que te diga pierde peso con esta aplicación, la gente te lo compra. Eso funciona muy bien.

Estamos en una sociedad que valora más a alguien que hace cientos de abdominales, más que una persona que estudia y trabaja a la vez, esto también lo dijo Santos en el programa. ¿Tú qué opinas?

La medida del éxito es esa. Es absurdo, pero es así. Ser más delgado, igual a ser más exitoso. El hecho de que ahora haya más cuentas de activistas gordos, el oversize, la diversidad de cuerpos… Hay un montón de movimientos que están hablando de esto. Porque existe salud en muchas formas de cuerpos diferentes. Pero sigue siendo más valorada esa persona más delgada, que cuida su alimentación y que hace ejercicio, porque eso representa responsabilidad, éxito… En cambio, cuando ves a alguien gordo se dice: mira que flojo, que descuidado, a pesar de que tenga tres libros y dos doctorados. Es muy difícil de cambiar. Es nadar contra corriente. Es importante no enfocar a la persona en su peso. Pero la realidad es que las personas gordas no han tenido nunca ningún modelo gordo en su vida. No han tenido nadie que señale que hay otras personas como ellos. Son personas que no han tenido su hueco en la sociedad, por eso entiendo porque salen tantas cuentas ahora sobre esto. Y ya no te cuento dentro del mundo LGTBI. El número de personas trans o hombres gays con TCA es elevadísimo. Porque hay mucha presión en ese mundo. 

La parte de los chicos, esa presión por ser más fuerte, ¿qué problemas trae?

Yo he visto el clásico pechuga y lechuga, que tomaban pollo para desayunar, merendar y cenar. He tenido pacientes con fallo renal y hepático por esta estupidez; por estar comiendo tanta proteína. En nutrición cualquier exceso o déficit puede ser un problema. Esto es un tema muy delicado. La vigorexia se ve mucho más en hombres, esa dismorfia de no tengo suficientemente músculo, pero que igual es un problema de insatisfacción, de mucho miedo y también te aísla. 

¿Qué te pide la gente en tus consultas?

Cada caso es un mundo. Cada uno tiene una familia diferente, un trabajo diferente, hay gente que no le gusta el ejercicio y hay gente que le fascina. Al final el que nos guste nuestro cuerpo es un acto de rebeldía, es una cosa revolucionaria. Ojo, no te tiene porque gustar todo, simplemente que aceptes que es el cuerpo en el que tú estás y que obviamente hay cosas que puedes hacer para encontrarte más cómoda dentro de él. Esa es la clave: entender que eres una persona única e inigualable. No hay paciente que sea igual a otro. Hay personas tan distintas que el pensar que una sola dieta le va a funcionar a todo el mundo es una locura.

PLAYZ

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