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Gen Playz

¿Qué está causando tantos trastornos de la alimentación?

  • En este Gen Playz abordamos de lleno las causas, consecuencias y efectos de los TCA en los jóvenes
  • Para ello hablamos con varios expertos en el tratamiento de estas enfermedades mentales: el psicólogo clínico Santos Solana, la psiquiatra Belén Unzeta y la nutricionista Victoria Lozada
  • Y las experiencias personales de la cantante de Belako Cris Lizarraga y la youtuber Sara López

Por
 TCA
TCA cropper

En España 400.000 personas sufren algún tipo de trastorno de la alimentación, de estas, 300.000 son jóvenes que tienen entre 12 y 24 años, según datos de la Fundación Fita y de la Asociación española para el estudio de estos trastornos. Son cifras muy preocupantes, por ello en Gen Playz no podíamos dejarlo pasar. En el programa de hoy nos planteamos: ¿Por qué hay tantos TCA en nuestra sociedad? ¿Hasta dónde llega la obsesión por el culto al cuerpo? ¿Cómo es convivir con un trastorno alimenticio y la responsabilidad que sobre ello tienen movimientos como el Realfooding?

No recomendado para menores de 16 años Trastornos alimenticios: ¿Cómo te cambian la vida?
Transcripción completa

Todos, pero sobre todo, todas, hemos tenido algún caso

de una amiga que contaba calorías.

Que no quería quedar si era a comer o a cenar.

Cuya relación con la comida no lo era solo con los alimentos.

Los TCA,

los trastornos de la conducta alimentaria son una enfermedad

que afecta en nuestro país a unas 400.000 personas.

400.000 personas que tienen que convivir,

además de con su enfermedad, con la banalización

y el estigma que generan.

¿Cómo sufrir anorexia, bulimia, trastorno por atracón

en la era del "like"?

¿El culto al cuerpo, el deporte o las dietas han hecho

que los TCA se camuflen? Hoy hablaremos de ello en "Gen Playz".

(Sintonía del programa)

Buenas tardes, ya has escuchado el anticipo.

Así que, hola, Darío.

Hola.

Y hasta aquí.

Vamos a arrancar con el programa.

Vamos a intentar traer un poco a la tierra

todo esto que se está comentando siempre

en redes, en sitios, en entornos.

No solo para que tú entiendas la problemática en sí,

sino por si te puede servir de ayuda.

Algo de lo que vamos a hablar en el tema de hoy.

Hemos preparado un pequeño vídeo de introducción.

"Unas siglas poco conocidas y estigmatizadas".

"Tras las que se esconden no solo la anorexia y la bulimia,

sino también otras enfermedades como el trastorno por atracón

y el trastorno restrictivo de la ingesta alimentaria".

"¿Qué son estas enfermedades y por qué se banalizan muchas veces?".

"¿Por qué se ven solo como problemas con la comida,

cuando su profundidad es mucho mayor?".

"¿Cómo han incidido en ellas internet y las redes sociales?".

"¿Cómo ha afectado el auge de cánones de belleza más curvilíneos

o de tendencias alimentarias como el 'real fooding'

o la obsesión por el deporte y comer bien?

Si las cuentas, te felicito.

"¿Cómo se tratan estas enfermedades en series y películas?".

"Y sobre todo, ¿por qué parece que se habla cada vez menos de ellas?".

Bueno, pues nos acompañan para la tarde de hoy

y comentar toda esta historia,

Sara Gómez, ella es estudiante de enfermería

y también tiene un canal de YouTube.

Que utilizas para contar

tus propias experiencias.

Y bueno, la información un poco del TCA. ¿Cómo estás?

Hola, muy bien.

Un poco nerviosa porque es la primera vez en televisión.

Bueno, esto es televisión pequeña.

Bueno, pero para mí... Podemos llegar a más gente, pero...

La verdad es que muy emocionada de estar aquí.

Os doy las gracias por invitarme.

Muchas gracias a ti por estar con nosotros.

Tenéis que verla, Sara Gómez, en YouTube.

Bueno, nuestro ya hombre de la casa.

El doctor Santos.

El doctor Santos Solano.

Es especialista, psicólogo clínico.

También trabaja con enfermos de TCA.

Si no habéis visto el capítulo de la dismorfia,

aprovecho para hacer ese "claim".

Bueno, bienvenido otra vez.

Muchas gracias, ya sabéis que para mí es un lujo estar aquí

porque creo que lo que hacéis es muy importante.

Hala, a chuparla, venga. Ahí lo llevamos.

Doctora, otra doctora,

y además doctora Belén Unceta.

"Starring as" doctora Belén Unceta ella es...

en el Hospital Santa Cristina. ¿Cómo estás, Belén?

-Muy bien, muchas gracias por contar conmigo.

Estoy de acuerdo con Santos.

Hacéis muy buena labor. Es muy importante dar la divulgación.

Y que todo el mundo pueda saber de ellos.

Para poderse, en caso necesario, identificarse.

Y poder saber dónde recurrir.

Y cómo enfocarlo.

Muchas gracias, Belén.

También tenemos a Victoria Lozada.

Ella es nutricionista con un máster en trastornos de la alimentación

y obesidad y está especializada en alimentación vegetariana y vegana.

Victoria, hola.

Oh, se ha quedado pizcueta.

Y también tenemos a Cristina Elizárraga.

Ella es cantante del grupo Belako.

Autora del fancine "Quítame la culpa".

Artista y activista pluriempleada.

Más pluriempleada que nunca.

Con el momento bajón musical.

Muchas gracias por estar aquí con nosotros.

-Pues gracias a vosotros.

La verdad que he visto todos los programas, me flipan.

Estaba deseando que hicieseis uno sobre las TCA.

Estoy encantada de estar aquí.

Pues no perdemos más tiempo.

Cero dilaciones.

Quiero empezar lanzando una pregunta.

Quizá a lo mejor más a los especialistas.

Para que nos ayuden a diferenciar

el problema con la comida y un TCA.

Bueno, a ver, creo que más allá de descripciones clínicas,

de manual, a mí me gustaría intentar explicar

en qué consiste este tipo de problemática.

Realmente consisten en intentar más control.

Yo creo que el control es la palabra clave.

A través de mi relación con la comida, intentar sentirme mejor.

Al final ese intento, muchas veces reforzado al principio, funciona.

Y es luego, cuando se va convirtiendo en obsesivo,

cuando arranca el problema.

Cuando intento mejorar,

pero al final no estoy para mejorar,

sino que lo hago para no sentirme mal.

Cuando el mantenimiento ya no es: "Intento mejorar mi cuerpo

para que me vaya mejor".

"Sino que lo tengo que hacer para dejar de tener ansiedad, miedo

y dejar de sentirme culpable.

Por lo tanto, yo invito

a dejar de ver los TCA como ese problema que tiene que ver

con alimentación, nutrición y cuánto peso.

Sino verlo en este modelo de regulación de emociones.

Porque esto nos habla de todos los tipos de TCA.

Yo creo que es más fácil entenderlo así.

¿Cómo reconocemos que eso ha pasado?

Como estaba diciendo el doctor Santos.

De ser una cuestión de meramente problema con los alimentos

a un TCA.

-Cuando se convierte en obsesión.

Cuando no puedes estar más de un día sin pensar

en las calorías que estás consumiendo.

En lo que vas a comer, en lo que vas a dejar de comer.

En mi caso, estaba todo el día pensando

en las comidas que haría al día.

Se convierte en una obsesión muy grande.

Cris.

-Yo me empecé a dar cuenta

cuando pasó al tipo purgativo.

Cuando empecé a pegarme atracones

y provocarme el vómito.

Eso fue lo que me hizo identificarlo.

Pero sin embargo, lo que me ha hecho darme cuenta

del alcance que tiene ha sido que eso ha traído una cola.

De un trastorno que me afecta y me invalida en la vida diaria.

En las cosas cotidianas.

Sin llegar a los límites más explícitos.

Y, Belén, ¿cuáles son los factores que influyen

en el desarrollo de estos TCA?

-Es verdad que nosotros trabajamos,

entiendo que el trastorno de conducta alimentaria es un cóctel

donde influyen un montón de factores.

Es la suma de varias cosas.

Que hacen que yo, de una manera u otra,

haya necesitado recurrir a la sintomatología alimentaria

para manejar todo mi malestar emocional.

El haberme sentido sobrepasada por cosas pasadas de mi vida.

A veces situaciones adversas o traumáticas.

A veces no tienen que ser especialmente traumáticas.

Pero que a mí me han llegado a sobrepasar

y de ahí la necesidad de tener que recurrir

a la sintomatología alimentaria

para intentar buscar un bienestar

que en una muy mala gestión emocional, como decía Santos,

al final intento resolverlo

y finalmente, no me da buen resultado que tengo.

Porque es verdad que tanto sea como restricción

como por el recurrir a atracones o a purgas.

Es verdad que al final es como pan para hoy y hambre para mañana.

Intento resolver el malestar en el aquí y ahora,

pero a largo plazo esto no me resuelve.

Es verdad que influye principios y valores que he recibido.

En la crianza, en el ámbito familiar donde yo he nacido.

Luego las experiencias de relación a nivel social.

En cómo me he relacionado con todos mis compañeros.

En el colegio, en el instituto.

Son crisis personales también. Todos pasamos por crisis personales.

El paso del colegio al instituto es un gran cambio

para cualquiera de nosotros.

Del instituto a la facultad, de la facultad al mundo laboral.

Son momentos de crisis que si yo,

por el estilo de afrontamiento de conflictos que he aprendido

en mi familia y en mi entorno.

No lo he sabido aprender bien,

pues es verdad que me puede costar mucho

y los momentos de crisis los intente resolver

con esos síntomas alimentarios. Sería un poco eso.

Sara, ¿cómo es convivir con un TCA? ¿Qué cambia en tu vida?

-Lo que cambia en tu vida es que estás dentro de un bucle.

Que te manda a la comida.

Que tú te sientes guiado por la comida en cualquier momento.

Yo, por ejemplo, en mi experiencia,

a raíz de dejarme guiar por la comida,

he tenido problemas familiares.

Problemas con amigas.

Porque ven que se relaciona tanto la comida

a tu mundo,

que dejas de hacer cosas, dejas de juntarte con gente.

Y es que es lo peor.

De cara de irte el fin de semana que has quedado a comer.

¿No vas?

Hay gente que dice que los TCA,

normalmente cuando tienes un TCA, te escondes.

Pero en mi caso,

nunca he dejado de hacer cosas,

pero si me tenía que restringir a la hora de comer,

Pues ponía una excusa.

Decía que no me gustaba o intentaba ir por lo más sano.

¿Y en tu caso?

-Exacto, me veo bastante reflejada en lo que dices.

En el sentido de que siempre he querido demostrar

y he querido justificar a los demás que estaba bien.

Que yo había pasado por algo que ya estaba pasado.

Como si hubiese pasado una gripe.

Y es verdad que al estar tú hipervigilante e hiperconsciente

de todo lo que haces,

te sientes observada por los demás.

Entonces es como si, no sé...

Te aíslas de ti misma y de tu entorno.

Y en cierto modo te invalidas.

No eres capaz, aunque estés presente

en esas situaciones sociales,

no estás presente del todo.

Porque estás pensando

en que está siendo tu día de demostrar

y luego ya tendrás los días en los que, en la intimidad,

puedas no tener que demostrar

que tienes que comer lo mismo que los demás.

Victoria, un 75% de los casos de TCA se dan

en jóvenes entre 12 y 24 años.

¿Por qué hay tantos casos en estas edades?

-Es muy interesante lo que todos han comentado.

Yo creo que aparte de todos estos factores,

se nos olvidaba decir una parte que es muy importante,

que es también la social.

Y creo que los jóvenes estamos,

bueno, yo no soy tan joven ya,

pero los más jóvenes están mucho más sujetos a una cultura

de perfeccionismo.

De tener que llegar a un estándar de belleza concreto.

Donde entonces interviene ese control que estamos diciendo.

De desear controlar porque además la comida es

algo muy accesible.

La comida está en todos lados.

En la calle hay un bazar con comida disponible 24 horas.

Entonces, es lo más fácil para poder controlar

esas cosas que no podemos controlar por fuera.

Pero además, ese componente social donde nos estamos moviendo,

en una situación donde hay comparaciones a cada rato.

Entras en Instagram y te quieres morir

de la vida perfecta que tiene todo el mundo.

Cuando la tuya es... "Estoy en un sillón y no tengo ni idea

de cómo llegar a tener esa vida perfecta".

"Estoy en un sofá después de comer unos Doritos".

Entonces es esa comparativa, esa necesidad de ser otra persona.

Que nos ha impuesto la cultura donde estamos.

Y es como que pierdes tu identidad

por querer verte como una cosa

que luego no te da absolutamente nada de lo que tú piensas

que te va a dar. Estoy es muy difícil de transitar.

Especialmente a esas edades. He pasado por situaciones

donde mi relación con la comida no era la mejor

y fue cuando era muy joven.

Donde toda la sociedad me reforzaba que perder peso es igual

a ser supercool y ser exitosa.

Entonces, yo creo que somos mucho más vulnerables

ante todo esto cuando somos jóvenes

y estamos en pleno desarrollo.

Que no sabes qué pasa a tu alrededor.

"Me están creciendo senos, cosas que no entiendo

cómo relacionarme".

Y más en una cultura donde ha habido mucho abuso.

Vivimos en una cultura patriarcal.

Donde hay mucho abuso y se conectan mucho

el abuso con los trastornos alimentarios.

Sobre todo, sale cuando somos mujeres jóvenes.

No es siempre una de las cosas que sucede.

Hay miles de otros factores de riesgo.

Pero el abuso, el tema del desarrollo,

el tema de ser adolescente, mujer,

en una sociedad donde se valora tanto el cuerpo,

y cómo se subjetiviza,

es durísimo. Es una cosa durísima de transitar.

Más bien me parece absurdo

que no todos tengamos un TCA a veces.

Es una cosa que creo que somos muy vulnerables.

Especialmente en esta etapa.

Donde creo que hacemos la cultura de Amazon Prime

de inmediatez. Todo lo quiero para ya.

Y si no lo tengo ya, entonces me frustro

y quiero ser como el otro.

Como los que vemos en las redes sociales.

Tengo una amiga que siempre dice eso.

"No se puede cambiar todo en un día".

"No puedes estar así, no puedes tener esto preparado".

¿Sabes? O sea, que al final...

Santos, tú que trabajas también con este tipo de trastornos,

¿ves este impacto

y ves alguna forma de que tú digas

pues poned una solución para atajarlo en esta franja de edad?

-A ver, el impacto es claro.

Además, los estudios lo dicen.

Creo que no nos tenemos que centrar tanto

en el diagnóstico como tal,

sino en ese tipo de casos que tienen factores de riesgo.

Que tienen síntomas, pero no completos.

Porque eso sí que está muy alto.

Mientras que nos movemos en un 5 o 10% de la incidencia real,

nos vamos a conductas de riesgo en relación a los TCA

suben hasta un 40 o 50% de la población.

¿Qué quiere decir eso?

Un poco lo que nos decía.

Intentar resolver problemas emocionales a través de la comida.

No solo comiendo más un tipo de alimento,

tipo regulación emocional.

Sino intentando bajar peso.

Apuntándome al gimnasio, ahora que está tan de moda

el que está...

O sea, en Instagram tú presumes.

Y es más fácil que te feliciten por hacer abdominales.

que por madrugar, estudiar y trabajar a la vez.

Nos habla de los valores de la sociedad en que nos movemos.

Y eso se ve en la consulta.

Ves que va cambiando el tipo de síntomas.

Van modulándose en torno a lo que vemos.

Al final, el síntoma este del vómito,

que siempre alarma y preocupa,

pero cuando yo intento reducir mi malestar

a través de la actividad física obsesiva en el gimnasio,

ahí es muy difícil que te des cuenta que es un problema.

Porque eso está mucho más normalizado. Vomitar es más raro.

-Exacto.

Chicas, ¿tenéis localizado el detonante?

¿O recordáis lo que hizo saltar las alarmas?

-En mi caso fue un fotógrafo.

Me fui a hacer una sesión de fotos con un fotógrafo

y entonces, en esa sesión,

el fotógrafo me comentó

que para estar dentro de la agencia tenía que cumplir

unos requisitos y uno de los requisitos fue

adelgazar las piernas.

Y yo allí cómo que no sabía qué contestar.

Me quedé como muy en "shock".

Pero yo creo que eso fue como el detonante

que poco a poco fue cambiando mi vida

y yo no me di cuenta, fui muy inconsciente,

pero cuando me di cuenta de que había adelgazado tanto,

creo que ese fue el detonante.

¿Y en tu caso, Sara?

Ay, perdón, Cris.

-A mí lo que creo que...

como las dos dimensiones que distingo,

son la de cara al público.

Al final, yo toco en un grupo que somos dos chicas y dos chicos.

Y sobre todo en los primeros años,

cuando se hacían crónicas de los conciertos,

se hablaba de mi aspecto y del de mi compañera.

Y eso me hacía ser muy consciente todo el rato de mi imagen.

Y estaba como sobreexpuesta a un montón de fotos.

Me comparaba conmigo misma, con mi compañera.

Al final, con todo el mundo.

Eso en la dimensión pública.

Y en la dimensión íntima y privada de las relaciones,

yo lo vinculo mucho

a la violencia psicológica.

Ejercida cuando la persona con la que sales

te hace ser superconsciente

de lo que comes, de lo que no comes.

De lo que engordas o lo que adelgazas.

Y de alguna manera también para mí,

el TCA es una traducción de la culpa.

Que te da una relación que te desgasta

o que te hace sentir mal contigo misma.

Y...

Y en ambos casos, tanto hacia afuera como hacia adentro,

sí que creo que hay una dimensión muy importante

de la violencia...

heteropatriarcal y también creo que afecta mucho

al colectivo LGTBI.

En el que me encuentro, como persona bisexual.

Y que vinculo también a las crisis de identidad

y al no tener referentes y a la desinformación.

-Absolutamente.

-Añado una cosa.

Lo que has dicho de la culpa es clave.

Porque pensemos qué es la culpa, qué emoción es.

Al final es una emoción que es muy útil.

Porque si algo malo me ha pasado en mi vida

y yo tengo la culpa,

la culpa me hace entender qué es lo que no tengo que repetir.

Qué no tengo que volver a hacer para poder sentirme bien.

El problema es cuando salta la culpa.

Cuando lo que te hacía sentir mal no depende de ti.

Belén.

Hay mucha gente que dice

que las TCA se quedan de forma permanente,

por así decirlo, en los pacientes, de una forma u otra.

Pero ¿se puede lograr curar la enfermedad?

-Sí, es decir,

del volumen de personas

que finalmente terminan por pedir ayuda,

es verdad que, más o menos,

en porcentaje, los porcentajes dicen poco de las personas,

pero es verdad que un tercio de pacientes para nosotros

al final sí se recuperarán totalmente.

Un tercio, más o menos.

El 30 o 40% mantendrán

alguna sintomatología todavía residual.

Y hay otro tercio que no...

que no saldrá finalmente del trastorno de conducta alimentaria.

Esto es en porcentajes genéricos.

Es verdad que esta parte de: "¿Nunca me voy a curar de un TCA?".

En el fondo, en esto que hablábamos antes,

de que uno, a lo largo de todo el proceso vital

de toda la vida, va a pasar por diferentes crisis,

algunos de ellos los vamos a resolver con dificultades,

pero vamos a salir de ellos,

pero habrá otros momentos donde es verdad

que necesitemos algo de ayuda.

Es verdad que si durante una etapa de mi vida recurrí

a sintomatología alimentaria para resolver mi malestar,

es más frecuente o tengo más riesgo

de que en otras crisis posteriores pueda recurrir a esos síntomas.

Y no en la intensidad ni en la gravedad.

Recurrir a ellos no significa que vuelvo al punto cero.

No es que todo lo que he pasado y los tratamientos hechos

no hayan servido para nada.

Ni mucho menos, todo va sumando.

Es verdad que eso a mí me sirve

para tener esa alarma personal.

De darme cuenta de que si de repente me veo

recurriendo de nuevo a cierta sintomatología:

"Oye, ¿qué me está pasando?".

Volver a pararme, investigar

y darme cuenta de qué no estoy resolviendo en mi vida.

Qué me está quemando.

Que ponemos muchas veces esa simbología.

Con las pacientes que tratamos.

Qué se me está quemando, que no me estoy dando cuenta.

Y hacer un poco de "revival".

Es verdad que en esta parte de cuáles son las emociones,

por las que acabo recurriendo a sintomatología alimentaria,

en esto que hablaba Cristina o Santos,

está la culpa, está la mucha rabia.

Porque a veces la culpa es una rabia reprimida.

Que a falta de no proyectarla fuera, la acabo cargando contra mí.

Entonces, tiene que ver con eso.

Con la tristeza.

A veces es el aburrimiento.

A veces es que ya me acomodé.

A veces es la falta de proyecto vital.

A veces es esa soledad.

El no poder contar, el no poderme enfadar.

El no poder explicar cómo yo me siento.

Por temor a que la relación se rompa muchas veces.

Esa parte la trabajamos mucho en el tratamiento.

El poder ser libre de ser yo.

Es verdad que estamos tan encajonados socialmente

en lo que debería de ser.

Y en lo que decía Victoria,

en esa poca tolerancia a la frustración, al malestar.

Al sentirme mal e incómoda.

Que muchas veces a lo largo del día lo tenemos,

pero es como que en esta sociedad tenemos que sentirnos bien

y felices constantemente, 24 horas al día.

Lo que es irreal.

Y desde ahí la necesidad de calmarme.

Porque en el fondo recurrir a síntomas,

tiene que ver, además de por el control,

por la evitación del malestar

y por la búsqueda del bienestar en el aquí y ahora.

Cris, por ejemplo, en tu caso,

¿en qué punto te encuentras ahora en tu relación con la comida?

Pues yo la verdad que me he dado cuenta

que algo que había visto como muy explícito

lo tenía identificado y sin embargo

ya digo, los comportamientos subyacentes

que se han derivado hasta ahora me han hecho darme cuenta

de que sigo teniendo un problema.

Que va, como decías tú,

más allá de la comida. Que al final,

situaciones en las cuales yo me puedo sentir descompensada,

esto es como una especie de indicados.

Y lo hablaba con mi psicóloga y me decía:

"Esto es como si tú tuvieses la rodilla operada

y cuando te enfrentas a una maratón,

como puede ser ahora, un confinamiento,

el estar encerrada y no tener otra cosa en casa,

pues eso, que cocinar y moverte para no estar aletargada,

necesitas rodillera".

Y esa rodillera es la terapia.

Es también las actividades oasis,

por así decirlo, en las cuales puedes dejarte un poco en paz

a ti misma y hacer cosas con las manos.

En mi caso, pintar.

Me ayuda un montón para relajar un poco la mente.

Y sobre todo, estar con amigas.

Porque en ese momento soy capaz de estar con esa persona

y salir un poco de la guerra...

de la guerra interna.

Así que estoy operada y con rodillera.

¿Y tú, Sara?

-En mi caso puedo decir que no estoy nada recuperada.

Estoy en tratamiento.

Mi relación con la comida es muy mala.

Porque sigo pensando lo que como, lo que dejo de comer.

Y realmente estoy haciendo pasos,

poco a poco, pero sigo teniendo muchísimo miedo.

Bueno, vamos a ver qué nos ha preparado Danel

en la tarde de hoy.

Y vamos a por el segundo bloque en el que vamos a hablar

de las redes sociales y cómo afectan e inciden

en la estética y en los TCA.

(Teclado)

¿Cómo? No, no está en casa.

Vuelve a llamar.

Hola, ¿qué tal?

El tema de hoy es problemático.

Primero las preguntas, después, las respuestas.

¿Cuál es la diferencia entre un gordo y una gorda?

¿Por qué al hablar de anorexia siempre se piensa en las chicas?

¿Por qué "has engordado" es una afrenta personal?

¿Por qué hay dietas que se basan en inducirle a una persona

un TCA?

¿Por qué hay un programa que consiste

en que una persona con obesidad y otra con anorexia

se intercambien las dietas

y simulen lo que ingieren con un tubo de plástico grotesco?

¿Por qué hay un programa en Canal Sur que se llama "La Báscula".

¿Por qué?

Como ya he dicho, el tema de hoy es difícil.

El tema de hoy es difícil porque ataca aspectos muy personales

de la vida de la gente.

Es por eso que quiero hablar sobre los principios sociales

que perpetran esta violencia constante.

No solo hacia las mujeres, no solo hacia los mariquitas.

El canon nos afecta a todos.

Se nos ha metido a todos por los ojos y no va a salir.

Todos sabemos lo que es una persona guapa, atractiva.

Sabemos que nadie va al gimnasio por salud.

Va porque quiere ser atractiva.

Puede coincidir que te guste el futbito de pequeño,

y tengas abdominales a los 14 y muy buena suerte,

pero nadie va al gimnasio por salud.

A nadie le divierte operar maquinitas y levantar peso.

No, señor.

Lo que pasa es que queremos estar buenos.

Porque a la gente guapa y que está buena, la vida le va mejor.

Les ponen menos impedimentos. La gente confía más.

¿Por qué? Por el canon, la estereotipación.

Por la misma fuerza universal que te lleva a pensar

que los gordos son graciosos y buena gente.

Y que las gordas son gente extraña

que ha tomado malas decisiones en la vida.

Es un mundo asfixiante este en el que vivimos

y la presión que vivimos es más que suficiente

para que la gente se vuelva loca y lo pase muy mal

y viaje a sitios muy oscuros de su mente.

Nadie necesita que te digan que es culpa tuya.

Porque la tontería de que la gente gorda no es sana,

es que no sabe, yo creo que son tontos de mierda.

Y creo que son gilipollas

y que se dedican a comer porque no saben que lo mejor es la salud.

-¿Tú crees? Lo dudo.

-Son cosas que se le oyen a la gente en 2020.

Porque están locos.

Es increíble, apabullante y terrorífico

cómo en el mundo de la mujeres pesar menos kilos significa

ser la más guapa.

Es un balance directamente proporcional.

No hay belleza, solo hay peso.

Solo tienes que estar flaquita

y tener el "thigh gap".

¿Os acordáis de la moda horrorosa esta?

Pero claro, es que luego hay dietas.

Lo mismo por lo que nos da pena una persona que está muy delgada,

es lo que le recomendamos, vendemos y le cobramos dinero por hacerlo

a la gente gorda.

Había un programa de "Equipo de Investigación"

sobre una mochila que tenía un tubo que te metías por la nariz

y no comías porque tenías un tubo metido en la nariz

atado a una mochila.

Y la gente te veía y decía: "Qué bien,

que te hayas decidido a dar este paso, qué valiente".

"Qué valiente y qué fuerte por hacer este cambio de imagen".

Qué de p... madre que vivas chupando de una mochila

porque no soportas tu imagen.

Por favor, dos dedos de frente os pido, dos.

No más, pueden ser estos.

O estos que son más chiquititos.

Cuando os dice vuestra amiga: "Qué guapa estás, has perdido peso".

Pensad que habláis de su cuerpo y su existencia.

Y de algo que forma parte de ella.

Y lo estáis reduciendo a: "Qué bien que ahora pesas menos".

Eso es atroz.

Y no puede ser así.

(Llamada)

Si, ahora esto contigo.

Bueno, un poco lo que estaba comentado Danel.

También tiene mucho que ver con el impacto que tenemos el resto

en la vida de las personas.

Y yo quería preguntaros algunas "tips" de cómo actuar.

El resto de personas con gente que estáis padeciendo

o habéis padecido el TCA.

Yo recomendaría que por ejemplo la gente más cercana

o las amigas o así,

lo que tienden a hacer es enfadarse y decir:

"Tienes que dejar estos comportamientos".

"Tienes que empezar a comer más".

"Porque si no, me voy a enfadar contigo".

Yo creo que esto es como que...

Tú ahora mismo no eres consciente de lo que haces o dejas de hacer.

Y que una amiga te venga a decir

que si pones solución a ese problema

no harás nada.

No vas a comer porque te lo diga tu amiga.

Y entonces yo creo que se tendría que ser

más comprensivo a la hora de las relaciones sociales

y ser más...

Más, no sé.

Más empático.

Sí, más empática.

Pero a ti te ayudaría que la gente

o sea, te lo dijese.

O hablase contigo.

En tu caso, al inicio, sobre todo.

Sí, a mí al inicio,

mi problema es que nunca he dejado de comer.

Todo empezó por el "real fooding". Vale.

Yo quería comer muy sano, muy sano.

Y claro, nunca he dejado de comer,

pero he llegado a comer tan sano.

Y he rehuido tanto la comida,

que se ha quedado en nada.

Y claro, con mi estatura y eso... no...

No eran suficientes calorías para mantenerme sana.

Entiendo.

Yo no he dejado de comer, pero ha sido por el "real fooding".

Hace poco hice un vídeo comentando,

no sé si sabéis quién es Carlos Riot.

Pues hice un vídeo comentando

la manera de él de mostrar el "real fooding"

que creo que es muy excesiva.

En plan que si no consumes ese "life style"

eres un mierdas.

Sí, porque si no eres un gordo total.

Ya, ya, es la manera de comunicarlo.

Creo que me obsesioné mucho.

Y eso me llevó a tener trastorno de la conducta alimentaria.

Fueron muchas causas,

pero una de ellas fue esa.

Victoria, que tú estás caliente con esto.

¿Es más sencillo que nunca camuflar un TCA?

Con el auge del veganismo, del "real fooding".

-Mira, no me gusta nada la manera en que se está comunicando.

Creo que es una corriente que tiene muy buena intención.

Que es desterrar muchas cosas

que nos ha impuesto la industria alimentaria.

Está muy bien esa parte.

Pero cuando te pones a divulgar,

desde la perfección, desde la obsesión,

desde la culpa, desde la intimidación,

todo lo que te vayas a comer ya no es saludable.

Por más que estés promocionando una ensaladita.

Una cosa de estas que es tan saludable.

Si lo haces desde la perfección, ya no es saludable.

Por más que promociones algo así.

Yo creo que hay que entender

que cuando una figura pública

la pegas del techo tanto como la pegó Carlos Riot,

tienes que saber quién te está escuchando.

Y muy pocas personas hablan así hacia los TCA.

Porque nadie nos educa sobre esto, un gran problema.

Yo tuve que hacer un máster para poder saber sobre eso.

Yo pasé por la clínica donde trabaja la doctora Belén.

Y ahí me instruí sobre cómo es.

Cuando eres un nutricionista que nunca ha tocado esto,

y niegas que exista una relación.

Porque no sabes mucho al respecto.

Y luego existe el reforzamiento social.

"Ay, mira cómo se cuida, cómo está bajando de peso".

"Qué bien".

No, perdona.

Si lo estás haciendo desde la obsesión, culpa y miedo,

no es saludable.

Está el término de la ortorexia,

que es básicamente una obsesión

por comer de cierta forma,

el "real fooding" limpio.

Todas estas estupideces.

Y cuando entras allí, es muy difícil salir.

Porque todo el mundo te lo refuerza.

Eres como la gran referente.

Y más en una red social como esta.

Instagram es muy de perfeccionismo y de platos bonitos.

Está todo en contra para que todo pase desapercibido.

Y que no solo no pase desapercibido, sino que se celebre.

Entonces, es un temazo.

Yo creo que es algo de lo que tenemos que hablar siempre.

Hay que visibilizarlo.

Y decir que la ortorexia no existe

porque no está en el manual de diagnóstico

de enfermedades mentales,

es negar una cosa que nos está dando en la cara.

Es no tener contacto con pacientes.

Y no estar en la consulta.

Porque en la consulta veo más personas que me comentan

lo que Sara dice.

Evidentemente, el "real fooding" no es el causante de esto.

Pero es la gota que puede rebosar el vaso que ya estaba colmado.

Hay que tener mucho cuidado, uno no sabe quién le está escuchando.

Cuidado con eso.

Santos, querías añadir algo.

-Creo que es la clave.

Estamos ahora mismo muy centrados

en añadirle salud a todo.

Antes era "light".

Ahora es saludable, tradicional, orgánico.

Han cambiado los colores de márquetin.

Pero al final es que uno puede...

En la alimentación hay más cosas que la nutrición.

Uno puede tener una dieta supernutritiva

y con una calidad buenísima,

que si le genera culpa, malestar, miedo,

tampoco es salud. Y esto a veces nos cuesta.

Que la salud mental también es salud.

Y puede tener mucho que ver con la alimentación.

Absolutamente.

¿De qué manera crees que inciden las TCA

este tipo de mensajes y tendencias

de creerte el "lobo de Wall Street", pero de la p... coliflor?

Bueno, me permites que te corrija y no es a malas.

Pero vamos a intentar decir "personas que padecen un TCA".

Que el final, si no, les estamos poniendo el nombre.

Solemos hablar de eso igual que de obesos.

Son personas que padecen obesidad.

Porque tiene muchas más cosas.

Para empezar a corregir pequeños términos.

A mí me interesa y lo vamos a decir bien.

Personas que padecen una TCA. Una anorexia, bulimia.

Porque tú no eres un cáncer.

Tienes un cáncer.

Eres una persona que padece un TCA.

¿Qué más cosas se pueden decir que se dicen mal?

Dilo, dilo, ya.

-Yo creo que... leí una vez un meme

que me esclareció mucho las ideas.

"No le digas a alguien algo sobre su aspecto

que no pueda cambiar en tres segundos".

Tienes una legaña, el moco, el pelo...

Pero "estás más delgada".

Ya, tengo un espejo en mi casa.

Detrás de eso puede haber un montón de problemas

y de rayadas personales.

Y somos muy invasivos.

Está bien pensar en el entorno cercano

cuando te enfrentas a algo así.

De cómo no ser demasiado paternalista.

Cómo no ser demasiado invasiva.

Pero también en la gente que no es tan cercana a ti.

Cómo hemos normalizado un montón,

como decía Danel en el vídeo:

"Estás más delgado".

Como para bien.

Porque a mí me pasó.

Yo antes de tener y de padecer la bulimia de tipo purgativo

tuve un trastorno por atracón y yo no lo identificaba.

Porque simplemente me hartaba a comer.

Durante un año pillé diez kilos.

Pero nadie me decía nada.

Claro, eso era como...

"no le vamos a decir que está engordando".

Nadie intervino.

Se intervino como del otro lado.

Al principio como desde algo bueno: "Estás adelgazando".

-Fíjate que eso pasa con mucha frecuencia.

Que es que a veces lo que alarma a la gente es

la pérdida de peso.

Alarma o lo ven como algo positivo.

Pero es verdad que ya de tiempo antes

si tú investigas un poco,

hay algunas personas que lo que tenían es una historia previa

de sobrepeso.

En la infancia, en la adolescencia.

Cuando uno se está formando.

Puede ocurrir que una tenga un mínimo sobrepeso.

Pero que muchas veces

si uno investiga es verdad que se da cuenta

que entonces ya estaba recurriendo a la comida

para calmarme el malestar.

Situaciones que me generaban ansiedad.

Con esa edad.

Que a lo mejor no lo comentaban en casa,

porque no me parecía que fuese un gran problema.

Y que me lo callo. Porque he discutido con mi amiga,

porque no sé qué.

Cosas que para el nivel infantil

grandes problemas son

y que de alguna manera voy recurriendo a la comida entonces.

Tenía algo de sobrepeso y nadie me decía nada.

"Lo que me come la niña".

Pero luego es cuando empiezo a restringir

y ahí todo el mundo se pone en alarma.

No antes, cuando ya tenía dificultades

y no podía comentarlas con nadie y que nadie me apoyase.

Si, no, perdón.

-No, digo que en relación a esto,

lo malo de que la obesidad se vea

como obesidad cuando en realidad podríamos hablar de la obesidad

como el sobrepeso,

como una consecuencia de otras cosas.

Habrá muchos tipos, habrá gente sin información nutricional.

Regulación emocional mala.

Ahí hacemos un grupo.

Y ahí nos perdemos muchísima información.

Y aquí va en relación que hay veces que esperamos para alarmarnos

con el TCA cuando el peso es muy, muy bajo.

Y al final esto ni siquiera es representativo.

Es más probable empezar en un TCA incluso con un exceso de peso.

O por encima del peso habitual

o con un normopeso.

Tenemos que centrarnos en cómo funciona.

No en qué consecuencias acaba teniendo.

Para las consecuencias necesitas tiempo y es peor

intervenir más tarde.

Por retomar tu pregunta, Darío.

Era eso.

Ese tipo de tendencias y de cosas.

Que están saliendo en redes, que son cuanto menos cuestionables.

Y no quiero seguir, pero vamos.

Tengo para un rato.

De qué manera puede afectar

en estos problemas el ver esas tendencias.

Pues como las que estamos viendo.

A ver, yo creo que la clave es que al final

nos movemos todo el rato, redes sociales, medios,

nos transmiten dos valores.

Uno, que el cuerpo perfecto existe.

Por lo tanto, lo puedes conseguir.

Y dos, una vez que lo tengas, serás más feliz.

Al final, variables emocionales.

Entonces, cuando todo esto está.

Si soy una persona que intenta cambiar algo,

que está intentando mejorar, que quiero acercarme,

busco manual de instrucciones.

Y en ese manual de instrucciones ahora estamos intoxicados.

Tenemos demasiada información.

Creo que ahí entran todos estos movimientos

de nutrición , que en base pueden ser información superútil,

pero cuando acaban siendo una respuesta

a problemas de otro tipo,

que no sé diferenciar entre fruta

y un ultraprocesado de zumo.

A lo mejor nos estamos equivocando.

Nos tenemos que preguntar si esos movimientos buscan la salud real

o buscan otro tipo de cosas.

Yo busco vender, pues perfecto.

Pero no confundamos eso

con movimientos que buscan una salud integral.

O por lo menos el que consume tiene que tener actitud crítica.

Victoria. -Es que es salud.

Pensamos que ejercicio y alimentación es bueno.

"Come menos y haz más ejercicio".

No, no, no.

Salud es un compendio de cosas.

Que hablan de tu acceso a salud.

Personas que puedan ir al nutricionista

o al médico o a quien sea.

Estrés, cómo es tu situación laboral.

Cómo es tu situación familiar.

¿Tienes una familia que te apoya?

¿Eres una madre soltera?

¿Cómo es tu ambiente social?

Hemos reducido

y por eso no me gusta el "real fooding",

porque es una corriente muy reduccionista.

Es como simple.

"Come menos, haz más ejercicio y ya".

El "real fooding" de La Fuerza.

Como "Star Wars", "La guerra de las galaxias".

No, cuando tú polarizas una cosa así,

que se reduce tanto a eso,

la persona cree que es culpa de ella.

Como que yo no he tenido la fuerza de voluntad

para comer menos y hacer más ejercicio

y saber lo que es un ultraprocesado. No.

La misma OMS dice que la salud es un estado de bienestar físico, mental

y social.

Cuando solo lo reducimos a eso,

y es una corriente que te afecta tu salud mental,

¿dónde está la salud?

Y por recoger un poco lo que hablábamos antes.

Cómo inciden las redes sociales y los cánones.

En ese sentido, a ti, Sara,

¿qué mensajes te encuentras?

Que te alarmen dentro de, pues yo qué sé,

tu Tik Tok o en YouTube.

-Yo en mi Tik Tok recibo los típicos comentarios

de "cómete un McDonalds, saco de huesos".

"Cómete un estofado".

Muchísimos tipos de comentarios.

"Te invitaría a mi casa".

O "te falta un buen dulce". Lo típico.

Que coma ultraprocesados, vamos.

Que comas ultraprocesados.

Victoria, Belén, me voy a despedir de vosotras.

Porque vamos a dar paso a los chicos jóvenes

que van a intervenir en el debate de esta tarde.

Ha sido un placer haber contado con vuestro testimonio.

Creo que ha sido de gran ayuda vuestra visión.

Muchísimas gracias por la labor que hacéis

y por haber estado con nosotros hoy aquí.

-A vosotros. -Muchas gracias.

Respiramos un poquito, que nos vamos al vídeo de Kil Gore.

El modo en que te despiertas cada mañana.

La rutina de mañana que llevas,

tiene impacto brutal en el éxito del resto del día.

Y la mejor forma de hacer una dieta saludable

es seguir al "real fooding".

Que lo que busca es detectar

cuál es la comida real, la comida saludable.

Y cuáles son los productos no saludables.

Ahora empiezo el día disfrutando de mi perrita Leia.

Bueno, pues esto es así.

Procesado el perro no está.

Procesado el perro no estaba, es la realidad de las cosas.

Hemos sumado a la muchachada, como viene siendo costumbre.

Pues nada, para hablar de todo esto.

Lo que precede al TCA.

Lo ambiental.

De lo que es más o menos importante.

Y tenemos a Brais.

De, obviamente, Galicia.

"Força Galiza independente". "La mala educación".

Un cuadro comedor de los que nos gustan.

Sí, hola, buenas.

Es estudiante de cinematografía, estéticas audiovisuales

y filosofía.

Madre mía, ¿cómo tienes tanto tiempo para todo?

No lo tengo, no lo tengo.

Pues muchas gracias por esta concesión.

Y Andrés Antón, que él es estudiante.

Os quería empezar preguntando.

Por ti mismo, Andrés.

¿Sentís que cada vez hay más complejos

con los cuerpos o que se visibilizan más los trastornos?

-Yo creo que se visibilizan cada vez más los trastornos.

Bueno, precisamente porque pienso

que hay cada vez más...

Las redes sociales democratizando lo que se puede enseñar.

Y de esta manera sí que existe una mayor concepción,

en mi opinión,

de los diferentes trastornos.

A la par que pienso que existen más modelos de belleza.

Al menos, en comparación

a lo que hemos vivido hace diez u ocho años.

Quiero decir, hace diez u ocho años

esto que llaman ahora las modelos "curvi"

que son personas, también delgadas,

que tienen más curvas que una modelo

de hace diez años.

Por decir algo.

Pues hace diez años era una cosa como que...

Era muy difícil de encontrar.

La "gordofobia" estaba muy normalizada.

En ese sentido,

pienso que ahora hay una mayor concienciación,

al menos por parte, si no de los jóvenes,

de la gente más cercana a mi edad.

Brais, ¿qué os parece...?

¿Qué te parecen a ti las nuevas tendencias de alimentación?

El "real fooding", los ayunos intermitentes...

¿Has cambiado tu manera de comer

en algún punto a estos modelos?

-A ver, yo creo que un poco cogiendo el tema de antes,

sí que estamos un poquito mejor

que cuando mi generación estaba en el instituto.

Que había muchísima "gordofobia".

Yo sí que muchas veces me han dicho,

siempre he sido muy delgadito.

He tenido una composición muy finita.

Y siempre me decían: "Ay, qué delgado estás".

Y a mí esas cosas me afectaban mucho

porque yo no quería estar tan delgado.

Yo hago un esfuerzo y tal,

pero no quiero estar delgado.

Al final, llegar a Madrid, apuntarte al gimnasio.

Matarte tres horas en el gimnasio

y descubrir que acabas con una gastroenteritis,

porque te metías batidos de proteínas

que no puedes asimilar.

Al final, todos caemos en esta trampa de la sociedad.

¿Y crees, Brais, que está nuestra generación, vuestra generación

más concienciada con los trastornos de TCA?

Eh... más o menos.

Siempre hemos visto que hay un poco más de referentes.

En la televisión, que hablan sobre trastornos, pero siempre son

anorexia, bulimia nerviosa, no sé qué.

Y creo que existen muchas más cosas

que no se visibilizan.

Como decía antes el doctor Santos.

Que había la percepción física que tiene cada uno de sí mismo.

Y que muchas conductas muy pequeñitas como...

Yo igual tengo ansiedad y me atiborro a Cheetos ese día.

Y eso sigue siendo como un principio de un trastorno.

Yo creo que hay que visibilizar

como se visibilizaron antes los micromachismos.

Como se visibilizan ahora microcomportamientos

que al final pueden degenerar en TCA.

Andrés, perdón, Santos quería decir algo.

-Sí, añado.

Yo creo que sí que es cierto que hay más visibilidad.

Gente valiente que cuenta su experiencia.

Y puede servir de ejemplo.

El problema está en que cuando alguien empieza,

no empieza teniendo el trastorno.

Eso lo dificulta mucho.

Porque uno no se da un atracón un día y vomita.

Y dice: "Esto parece una bulimia".

Sino que creo que tenemos que ir a sensibilizar

en lo que son las conductas de riesgo.

Si estamos en un grupo de amigos y alguien dice:

"Después de esto no ceno". Que nos suene raro.

Si dice: "Hoy bebo, pero mañana me mato en el gimnasio".

Que nos suene raro.

Ese tipo de cosas son las que tenemos que ir...

pero que son lo que va a hacer prevenir.

Porque lo decíamos antes de entrar,

nadie dice: "Quiero una anorexia".

Tú necesitas sentirte mejor,

buscas soluciones que la sociedad te pone a tu alcance.

A lo mejor son esas soluciones

las que tenemos que ver desde un punto de vista más crítico.

Entiendo. Sí.

-Es que también vivimos en una sociedad

en la cual, aunque no todo el mundo tenga TCA,

todo el mundo desarrolla comportamientos insanos

con la comida.

Y se ha visto durante la cuarentena.

En la pandemia creo que se ha agravado

y por eso hay que reforzar

la inversión en salud mental.

Porque, al final,

estabas en casa y todo lo que veías en redes era

lo que como y el ejercicio que hago.

De alguna manera, pierdes la perspectiva

de tu propio problema.

Porque dices: "Está todo el mundo preocupado por esto,

pues ya está".

Te empieza a surgir una especie de síndrome de la impostora.

"Ah, pues entonces yo no tengo un TCA,

porque todo el mundo lo tiene.

-Al final, vivimos en una sociedad

que durante un encierro por una pandemia que nunca hemos vivido,

hay mucha gente que ha pasado más miedo por engordar

que por contagiarse. Total. Andrés.

¿En tu caso has vivido

algún TCA próximo a ti?

-Cercano, cercano, no.

De familia o amigos cercanos, no.

Sí que una compañera de clase.

Cuando tenía 14 o 15 años.

Me acuerdo que insistía en que ella se veía gorda

y no lo estaba.

Era totalmente una locura.

Y también...

Una cosa mala es que no te enseñan a actuar en esos casos.

Porque es lo que tú dices.

Tú puedes decirle: "No, pero qué vas a verte gorda".

"Si estás genial".

Pero el problema no está en que los demás...

Porque eso, al menos, lo que produce al final

es una sensación de no saber cómo actuar

y pensar que esa es la forma de actuar.

Que ahora lo veo clarísimo, pero en aquella época...

Amigos que lo comentábamos.

"Esta lo que quiere es atención".

"Lo que quieren es que le digan que está flaca".

No sé cuántos.

Y ahora lo ves y vaya chorrada.

Obviamente, tenía un problema.

De otra clase, sí que conozco a gente que era vigoréxica,

Gente que ha tenido, a lo mejor...

De micro TCA creo que hasta yo mismo los he pasado.

Cosas que habéis dicho a lo mejor han sido cosas que he pensado.

Vamos, en los últimos años.

Pero que nos sirva de ayuda este programa

con las cosas que nos han ido indicando,

tanto ellas como los especialistas.

Brais, Andrés, muchísimas gracias por esta intervención.

Gracias por vuestro tiempo.

Mucho ánimo.

Y nada, pa'lante. Yo qué sé.

Que tengáis buena tarde.

Muchísimas gracias.

Gracias a vosotros, cariño. Un besito, adiós.

Bueno, retomamos y volvemos a la "nostra" mesa.

Vamos a hacer una pequeña ronda de cierre.

Las impresiones que vosotras queráis trasladar.

En lo relativo a cómo reconocerlo.

Cómo mejorar.

Qué indicaciones dar al resto.

Un llamamiento social.

Ya sé que tienes tu canal de YouTube para esto,

pero le damos otro vis aquí.

Bueno, yo quiero decir

que no se obsesionen en el cuerpo

porque el cuerpo un día puedes pesar 50 kilos

y el otro día puedes pesar 55.

Que el peso no es en lo que te tienes que centrar en la vida.

El peso es solo un número.

Y yo tengo que aplicármelo también

porque más que nunca me lo tengo que aplicar

y tengo que aprender que no me tengo que pesar todo el día.

para sentirme bien conmigo misma.

-Bueno, concluyo en dos partes.

Por un lado,

cuando veamos que a alguien puede estar pasándole algo,

cuando veamos que se siente insatisfecho con su cuerpo.

Cuando empiece a dejar de venir con nosotros

cuando vamos a ciertos restaurantes,

aunque nos salga intentar solucionarle el problema,

porque estamos educados en intentar reducir el malestar.

Vamos simplemente a acompañar.

Ya hay profesionales que se encargan de eso.

Solo voy a permitir que me hables de qué te preocupa.

Voy a preguntarte si te encuentras bien.

Si en algún momento quieres, aquí estoy.

No a "tienes que comer".

"Dos días de burguer y lo solucionamos".

Si te importa la salud, nos encargamos de que se desahogue.

Y por otro lado, simplemente creo que hay que empezar

a ser conscientes de todas estas cosas que nos llevan.

De estas pequeñas conductas que nos van a hacer

acabar teniendo más riesgo.

Y para eso lo principal es:

si busco en la nutrición, en la comida, en el ejercicio físico

la solución a problemas que de inicio son de mis emociones,

mejor buscar soluciones a nivel emocional.

-Es difícil entrar después del doctor Santos.

El doctor Santos, también te has apuntado tú a llamarle así.

Por supuesto.

-Todo el mundo, mi familia ya me llama "doctor Santos".

-Bueno, creo que como conclusión me gustaría decir

que como comentábamos antes,

al final, cuando tú lo estás viviendo

en tus propias carnes,

está bien responsabilizarte y ser activo en tu recuperación.

Y trabajar en tus emociones.

Pero también responsabilizar

a la parte colectiva.

Porque estas cosas nos atraviesan

cuando estamos de cara al público.

Cuando somos mujeres

y por qué esto sucede.

Especialmente, en ciertos colectivos.

Y reflexionar sobre eso.

Darío. Breve va a ser,

Se aplica aquí y a muchísimos otros campos.

Si estás pensando en culpabilizar a la víctima,

puedes hacer una cosa con ella.

Consejo de Darío, métete esa culpabilización

por el culo, a ver si revientas.

Bueno, pues hasta aquí la charla de hoy.

Muchísimas gracias a todos los que habéis venido

y participado. Creo que va a ser muy útil.

Las palabras no son inocentes.

Podéis contarnos por aquí todo lo que queráis.

Objeciones, cosas que debemos añadir.

Y abrir debate, como siempre.

También en Twitter y en nuestro Instagram.

Muchísimas gracias.

Y hasta el próximo programa.

Me he quedado como pillada.

Trastornos alimenticios: ¿Cómo te cambian la vida?

Dicen los estudios que el 70 % de los adolescentes no se siente a gusto con su cuerpo y seis de cada diez chicas creen que serían más felices si estuvieran más delgadas. Con datos como estos, no podemos evitar preguntarnos: ¿En qué tipo de cultura estamos viviviendo? ¿Se trata solamente de un problema con la comida o va mucho más allá de comer o no comer?

Los afectados por TCA presentan asociadas otras patologías psiquiátricas: depresión, ansiedad, trastornos de personalidad o abusos de drogas. Porque como bien resume el doctor Santos: "Los TCA son un modelo de regulación de emociones más que algo relacionado con la comida". Algo en lo que coincide la psiquiatra Belén Unzeta: "El TCA es un coctel donde influyen mogollón de factores, no solo uno. Que hacen que yo de una manera u otra haya necesitado recurrir a la sintomatología alimentaria para manejar todo mi malestar emocional. Influyen los principios y valores que he recibido, las experiencias relacionales a nivel social, el ámbito familiar y crisis personales por las que todos pasamos."

¿Cómo cambia tu vida un TCA?

Sara López es estudiante de enfermeria y tiene anorexia nerviosa diagnosticada desde hace un tiempo, de hecho tiene un canal de Youtube en el que habla sobre ello. “Estás dentro de un bucle que te manda la comida. Tú te sientes guiado por la comida en cualquier momento. Yo he tenido problemas con familiares y amigas porque dejas de hacer cosas, dejas de juntarte con gente y es que es lo peor", cuenta Sara.

La cantante de Belako, Cris Lizarraga, se ve identificada en las palabras de Sara: "Yo he querido demostrar a los demás que estaba bien, que había pasado por algo como si fuese una gripe. Te sientes observado por los demás. Te aislas de ti misma, de tu entorno y en cierto modo te invalidas. No estás presente del todo porque estás pensando en qué tienes que demostrar."

¿Cuáles son las causas?

Los expertos creen que el tratamiento y la prevención son fundamentales a la hora de luchar contra esta lacra. Además del restablecimiento físico de la persona afectada, hay que tratar de desarrollar la autoestima, mejorar la gestión de las emociones, y sobre todo, crear una escala de valores lejos de los estereotipos actuales. Y es que la sociedad actual no hace otra cosa que promover modelos de perfeccionismo estético inalcanzables para muchos. Victoria Lozada, como nutricionista, tiene muy claras las causas de los TCA: "Los jóvenes están mucho más sujetos a una cultura de perfeccionismo, de tener que llegar a un estándar de belleza concreto. Entonces es cuando interviene ese control. Entras en Instagram y te quieres morir de la vida perfecta que tiene todo el mundo. Es esa comparativa, esa necesidad que nos ha impuesto la cultura donde estamos, es como que pierdes tu identidad por querer verte como una cosa que luego no te da absolutamente nada de lo que tú piensas que te va a dar. La sociedad refuerza eso de que perder peso es igual a ser súper cool y ser exitoso. Los jóvenes son mucho más vulnerables a esto, y más, en una cultura patriarcal donde hay mucho abuso. Lo raro es que todos no tengamos un TCA y más en esta cultura del Amazon Prime, de la inmediatez."

Para Belén: "Estamos tan encajonados socialmente en lo que debería de ser y en esa poca tolerancia a la frustración y al malestar, que desde ahí surge la necesidad de calmarme. Porque en el fondo la necesidad de recurrir a síntomas alimenticios tiene que ver, además de con el control, con la evitación del malestar y la búsqueda del bienestar inmediato."

El doctor Santos pone el foco más allá y habla de una sociedad enferma por demostrar lo bien que está fisicamente: "Por ejemplo, apuntarse al gimnasio ahora que está tan de moda. Hoy es más fácil que te feliciten por hacer abdominales que por trabajar y estudiar a la vez, y eso se ve en la consulta. Los síntomas van cambiando. La actividad física obsesiva en el gimnasio es más difícil de detectar como problema porque está más normalizado. Vomitar es más raro."

¿Es posible recuperarse totalmente?

Los datos señalan que uno de cada cuatro afectados muestra resistencia al tratamiento y evoluciona hacia la cronicidad, mientras que un 60 % tiene tendencia a la recaída. Según la psiquiatra especializada en tratornos de la alimentación: "Un tercio de pacientes se recupera totalmente. Otro tercio mantendrá alguna sintomatología residual y otro tercio no saldrá del TCA."

Así lo explica la propia Cris: "Me he dado cuenta de que sigo teniendo un problema que va más allá de la comida. Lo hablaba con mi psicóloga y ella me decía: esto es como si tuvieses la rodilla operada y te enfrentas a una maratón, como puede ser ahora un confinamiento: el estar en casa todo el rato cocinando y con la necesidad de moverte para no estar aletargada, necesitas rodillera. Y esa rodillera es la terapia, las actividades oasis en la cuales puedes dejarte un poco en paz a ti misma, y sobre todo, estar con mis amigas. Porque te centras en estar con esa persona y dejar un poco de lado tu guerra interna. Entonces ahora estoy operada y con rodillera."

Sara es menos optimista: "No estoy nada recuperada. Estoy en tratamiento porque mi relación con la comida es muy mala. Sigo pensando en lo que como y lo que dejo de comer. Estoy haciendo pasos poco a poco, pero sigo teniendo mucho miedo.Todo empezó por el Realfooding. Yo quería comer muy muy sano. Nunca he dejado de comer, pero he comido tan sano y he reducido tanto la comida que se ha quedado en nada. No eran suficientes calorías para mantenerme sana. Hice un vídeo sobre Carlos Ríos criticando su manera de mostrar el Realfooding porque creo que es muy excesiva. Me obsesioné mucho con ello."

¿El Realfooding crea TCA?

Para Victoria es una corriente que nació con buenas intenciones al querer desterrar muchas cosas que nos ha impuesto la industria alimentaria, pero se ha ido desvirtuando. "Porque cuando tú te pones a divulgar desde la obsesión, la culpa y la intimidación ya no es saludable. Si lo haces desde la perfección ya no es saludable. Carlos Ríos tiene que saber quién le está escuchando. Cuando eres un nutricionista que nunca ha estudiado sobre esto y niegas que existe una relación, es porque no sabes mucho al respecto. Luego está el reforzamiento social de: ay mira como está bajando de peso, cómo se cuida... Lo que pasa que está la ortorexia que es una obsesión por comer y vivir de esa manera. Es muy difícil salir de ella porque todo el mundo te lo refuerza. Decir que la ortorexia no existe porque no está en el manual de diagnóstico estadístico de enfermedades mentales es negar una cosa que nos está golpeando en la cara. Es no estar en contacto con pacientes porque yo en la consulta cada vez veo a más personas que me comentan lo que Sara estaba diciendo. El Realfooding no es el causante, pero es la gota que puede rebasar ese vaso que estaba colmado."

Santos lo resume con estas palabras: "Ahora se le añade salud a todo. Han cambiado los colores de marketing. Al final uno puede tener una dieta súper nutritiva y con una calidad buenísima que si le genera culpa, malestar o miedo tampoco es salud. La salud mental también es salud y puede tener que ver mucho con la alimentación."

"La salud no es solo ejercicio y alimentación. Salud es un compendio de muchas cosas que hablan de tu acceso a salud, de cómo es tu ambiente social y familiar, del estrés, etc. Es por eso que no me gusta el Realfooding porque es algo muy reduccionista. La persona se cree que no ha tenido la fuerza de voluntad para comer menos, hacer más ejercicio y saber lo que es un ultra procesado. ¡No! La misma OMS dice que la salud es un estado de bienestar físico, mental y social", concluye Victoria.

PLAYZ

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