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SALUD MENTAL

La madre de Lady Gaga se sincera sobre la salud mental de su hija: "Me puse muy nerviosa por cómo reaccionaría la gente"

Por
Lady Gaga en los Premios Grammy 2018 Evan Agostini | GTRES

Lady Gaga sigue conquistando las listas de éxitos con su último álbum ChromaticaSu tema "911" ha disparado las dudas entre los fans de la cantante sobre si Gaga se encuentra bien, o no. La artista expone su faceta más sincera en este último trabajo y confiesa que se ha sentido alguna vez "agotada" y "usada": "Odié ser una estrella", confiesa la artista.

Y es que Lady Gaga no esconde los problemas de salud mental con los que lidia desde hace varios años. Su madre, Cynthia Germanotta, se ha sincerado también a la revista Vanity Fair acerca de la salud mental de su hija: "Cuando nos habló sobre sus problemas mentales, me puse muy nerviosa por cómo reaccionaría la gente", confiesa ella. 

Lady Gaga, víctima de abusos sexuales

El acoso escolar y los abusos que padeció Lady Gaga en el colegio son algunos de los problemas a los que la cantante y actriz se enfrentó en su infancia. Sin embargo, años más tarde vivió una experiencia mucho más traumática: los repetidos abusos sexuales "por parte de una persona de la industria del entretenimiento" que sufrió con solo 19 años.

Así lo desveló ella misma al famoso programa de radio estadounidense, The Howard Stern Show, en 2014. "Ni siquiera era capaz de admitir que me hubiera pasado algo. Él era 20 años mayor que yo. ¿Cómo podía ser aquello una cita?", reflexiona Gaga sobre lo sucedido. El pasado mes de enero, la cantante confesó al programa Vision: Your Life in Focus de Oprah Winfrey que a raíz de aquel suceso "había desarrollado estrés postraumáticofibromialgia dolor crónico" y "un absurso sentimiento de culpa".

A día de hoy, Lady Gaga sigue contando con la ayuda de psicólogos psiquiatras. Nunca ha revelado el nombre de su acosador ni ha querido denunciarlo ante las autoridades. En el programa de radio también explica que su nombre artístico le ha servido como vía de escape: "Gaga es una superheroína que diseñé para mí. Una visión de quien quería ser realmente. Necesitaba tener confianza, llenarme de autocompasión y de misericordia por los demás". 

"Me autolesionaba para liberarme del dolor mental"

Lady Gaga y su madre fundaron Born This Way Foundation, una organización sin ánimo de lucro destinada a niños y adolescentes que buscan "validar sus emociones, eliminar el estigma de la salud mental y conectarlos con esos recursos que necesitan desesperadamente", tal y como confirman a Vanity Fair. La razón es que Gaga no contó con esas herramientas en su día, algo que la obligó a entrar en "una espiral de autodestrucción".

"La droga era mi amiga", confiesa la cantante en 2012  a la periodista Amanda de Cadenet en el programa de televisión The Conversation. "Me autolesionaba para liberarme del dolor mental. También para demostrarle al mundo que necesitaba ayuda", se sincera Lady Gaga.

Actualmente, Lady Gaga es una de las artistas más importantes del mundo, con más de 35 millones de discos vendidos, dos Globos de Oro, 11 Grammy y un Oscar a la mejor canción original por "Shallow", el tema principal de la aclamada película Ha nacido una estrella, que protagoniza junto a Bradley Cooper. Gaga parece haberlo conquistado todo, pero quizá la ansiada paz mental es todavía un reto por conseguir. 

'Gen Playz' habla de la depresión y ansiedad que sufren los jóvenes

Cada vez son más los jóvenes que sufren de depresión ansiedad. ¿Somos más quejicas que las generaciones anteriores o menos tolerantes a la frustración? ¿Romantizamos la enfermedad mental o solo buscamos apoyo? ¿Hacemos un mal uso de los términos? Estas, y muchas otras cuestiones, se han puesto a debate en la mesa de Gen Playz, el programa que trata las principales preocupaciones de los jóvenes de hoy en día. 

No recomendado para menores de 16 años Depresión, ansiedad, ¿o simplemente lloricas?
Transcripción completa

¡Cucurucucu, cucú!

Buenas tardes.

¿Cómo estáis? Y no solamente de vuestra "cuerpa" serrana,

sino de aquí arriba, de la cocotera, de la olla, de la poronda.

Ya sabéis, la ansiedad y la depresión,

los greatest hits de la era hipermoderna,

de la generación Z, de los millennials.

¿Acaso estamos sometidos a un mundo hostil

o es más bien un "a ñu, ñu, ñu"?

Sin frivolizar, a lo mejor se nos ha ido un poco la "flapa"

literal o figuradamente.

Pero hoy, vamos a tratar en "Genplayz": salud mental.

¡Ja, ja, ja! ¡Jo, jo, jo! ¡Ji!

Hemos venido a hablar de salud mental.

Darío Emehache, mi hermano, mi sister, mi "bro", mi míster.

¿Dónde vas con el puño tú?

¿Quieres que saque yo el metro?

Me están diciendo que no puedes llevar camisetas con logos.

Sé que te lo han chivado, o sea que...

¡Oh! ¡Me ha pillado!

Para quien esté ahí arriba, os tengo controlados.

¿Qué tal?

Hay muchas personas ahí arriba.

¿Cuántas...?

Are you James McAvoy?

A veces, sí. El día de la promo sí.

El día de la promo estabas un poco James McAvoy.

Hemos venido a hablar de algo muy interesante, la salud mental.

Muy importante.

¿Cómo tienes tú la poronda?

Yo bien, pero la gente está malita, ¿eh?

En líneas generales, tú piensas que la gente está malita.

¿Y esto por qué será, Darío? No lo sé.

El aspartamo, la... Este siglo en el que vivimos.

Este siglo en el que vivimos, estamos todos "malites", no.

Vamos a hablar de esto hoy, y de más cosas.

Además, tenemos una mesa fina filipina.

Problemas de salud mental.

¿Las redes sociales cómo están incidiendo en esto?

Es chungo ser felices a día de hoy.

Y además, está última línea, que yo no quería dejar de comentar.

Vamos a aprender a distinguir las emociones de los trastornos,

porque muchas veces, esa delgada línea en la que estamos agitados,

no sabemos muy bien el porqué,

la vamos a explicar en la tarde de hoy.

Pero de todos modos, como siempre, a modo resumen,

hemos preparado un vídeo para que veas a lo que vienes.

Vamos a por ese vídeo, al lomo.

(HABLA EN INGLÉS)

Me ha "fuñigado".

(HABLA EN INGLÉS)

Qué lastimina, ¿no?, esa última muchacha llorando.

Que la gente llore lo que tenga que llorar.

Yo, normalizarlo todo siempre.

Lo primero está en reconocerlo.

Tenemos una mesa especial.

Y vamos a tratarlo con el rigor que se merece, no como nosotros.

Darío, ¿eh? Vamos al lomo.

Anastasia...

Tengo que tener anotado el apellido porque es potente.

Bengoechea, ilustradora.

Es más conocida como Monstruo Espagueti.

¿Cómo estás? Buenas tardes. Muy bien.

Ilustradora, también es humorista y también es gráfica.

Sí. Gráfica de...

Sí, soy gráfica, en 3D. En 3D.

No es un holograma, está aquí de verdad. Qué alegría.

Tengo aquí la voz de la sabiduría.

Tenemos aquí, como el plano más didáctico de la mesa.

Inés Bárcenas, comparte apellido

con nuestro tesorero favorito del PP.

Y bueno... -Pero no parentesco.

Menos mal, eso está muy bien.

Ella es psicóloga y además es presidenta

de la asociación Necesito Terapia. Sí.

Con lo cual, vas a aportar un poquito de luz sobre todo esto.

¿Cómo estás viendo tú este cambio de la salud mental

en nuestra generación? Hay demanda.

Hay demanda Muchísima demanda.

Hay curro, psicólogos, "psicóloguex".

Bien por haber elegido esa carrera, porque viene fuertecito.

Y por último, reina de España.

Culomala, Culomala.

No vamos a decir nada más, Culomala.

Yo, perfecto.

Así. Culomala.

Culomala. Culomala.

Culomala.

Creadora de una cuenta de memes supercachonda,

que si no la seguís os invito a que le echéis un ojo,

porque habla precisamente de estos temas,

pero con este toque un poco Z, un poco millennial.

¿Correcto? Sí.

Bueno, yo quiero lanzar este primer tema.

Podéis interrumpiros cuándo queráis.

Y bueno, ¿por qué creéis que está pasando ahora este auge, este boom

de necesidad de terapia, de salud mental,

está la peña "kukuxumusu", es una fantasía,

es una cuestión que está invadiendo por redes sociales...

¿Qué pensáis de todo esto?

Así, como un primer "approach" al tema.

Yo creo que, a día de hoy, nadie puede afirmar que hay más depresión

que la que había en la época de nuestros abuelos.

Lo que pasa es que es verdad que buscamos atención

para nuestra salud mental y hablamos de ello.

Esa es la principal diferencia.

Pero tampoco me quiero poner muy clínica.

Me gustaría ponerme más histórica.

Yo quería abrir como una especie de melón y decir:

¿Los romanos, en la caída del Imperio, estaban más deprimidos?

Porque a mí me parece que nos está pasando lo mismo.

Estamos en la debacle de una era

y estamos más deprimidos porque lo que nos ha funcionado

durante... bastantes años, ahora no nos funciona.

Y entonces, hemos vivido a tope, y ahora ya no.

¡Voy a tope! ¡Voy a tope! ¡Energía!

Sí, puede ser. Puede ser que estemos viviendo a tope, a lo mejor.

O no, al contrario, como que se están confrontando dos eras,

que puede ser la era offline y la era online,

y por eso estamos como intentando buscar nuestro hueco.

Anastasia, me ha encantado esa mirada.

No, a ver, es que no sé si estamos más o menos deprimidos,

porque yo, claro, yo soy dibujante y no me sé los gráficos.

Pero yo sí que...

Si estamos más o menos deprimidos.

Lo que sí hay, evidentemente, es una situación global chunguísima,

que a todos nos hace replantearnos todo,

y lo que hay es una especie de obsesión con uno mismo, creo,

todo el rato.

Estamos en una época absolutamente narcisista.

Sí. Y no solo eso, sino que además,

una especie de sensación de tener que hablar de nuestra vida todo el rato,

y eso hace que seamos superexhibicionistas,

que se muestre todo, tanto lo bueno como lo malo.

Entonces, se normaliza que esté:

"Ay, estoy triste", "ay, no sé qué...",

cuando realmente no sé si le importa a alguien...

-Nos miramos mucho el ombligo. -Sí.

Es como todo el rato rebuscar: "¿Cómo estoy hoy?".

"¿Y mañana? Me ha dejado mi ex...".

Entonces, es todo como mirarse el ombligo.

¿Y cómo trasladas esto con humor en tu obra?

Porque tienes una obra que trata de todo esto,

un poco, así, de soslayo, de una forma...

Pues no sé, depende, según me dé.

Es que toco varios temas y hablo bastante de cómo me siento

a nivel emocional y tal.

Hablo mucho de relaciones de pareja también,

porque es un tema que está cambiando muchísimo

y nos está como haciendo plantearnos todo,

y la soledad también...

No sé, es que hay muchas cosas.

Pero luego, a lo mejor, tendrían como el germen en un par de cosas

que serían depresión y ansiedad, que es lo más común.

¿Puede ser? -Es lo más común.

-Claro.

Mira a ver, que me estoy sacando una cantidad de grados...

Ojo.

Culomalo...

Culomala, Culomala. Culamala.

¿Cómo estás tú con tu macarreo y la salud mental?

Yo creo que los problemas de salud mental han estado siempre.

El problema que siento yo que hay es que los boomers,

la generación boomer, como que sus valores han sido más:

"Yo soy fuerte porque me lo reprimo".

"Porque soy más individualista, más competitivo,

no quiero mostrar mis vulnerabilidades".

En cambio los millennials y los Z somos más de...

Se nos critica un poco por quejicas, ¿no?

Como que nos molesta todo.

Pero en realidad, creo que hemos naturalizado más el ser sensibles

y el tener problemas,

yo creo que en rechazo a eso, de igual ver a nuestros padres

que funcionan al revés completamente.

Y, desde ese rechazo, una búsqueda de "quiero entenderme,

quiero expresarme, quiero comunicarme".

Y otra cosa que habéis comentado, que me parece importante,

lo del narcisismo, la mirada al yo todo el rato.

Siento que ahora se vive todo muy desde el capital social.

Estamos todo el rato pendientes de la validación que nos dan,

pero yo creo que tiene mucho que ver...

Al final, estamos con el móvil todo el rato.

La generación Z, todo el rato con el móvil,

desde que son, yo qué sé, desde que son niños.

Entonces, quieras que no, si a ti te educan

a que tú vas a tener validación o no constantemente.

Cada cinco segundos puedes tener validación,

con seguidores, con likes, con mensajes...

Entonces, quieras que no, dependen mucho de la mirada del resto.

No es como antes, que podías tener validación de vez en cuando.

Pero ahora está ahí, todo el rato.

Entonces, ¿diríais que, a lo mejor, tenemos una menor tolerancia

a la frustración que generaciones anteriores?

¿Es menor tolerancia a la frustración

o que ahora estamos abriendo nuevos campos?

Yo creo que estamos intentando quitar de la ecuación continuamente.

El móvil, lo que nos da es dopamina, son endorfinas,

y es que no queremos sufrir, cuando es algo inherente.

No solamente inherente al ser humano,

es que incluso podemos encontrar sentido y crecimiento

y mucho "inside" en el sufrimiento.

Es que no lo podemos evitar, ¿vale?

Es que queramos o no...

Hay un autor que me encanta, Viktor Frankl,

y él habla de que..., tiene mucha historia este hombre,

y habla de que algo que nos une a los seres humanos,

me voy a poner muy dramática, algo que nos une es...

el dolor... (RÍE)

Todos vamos a padecer dolor físico. Yo no quiero padecer dolor físico.

Qué horror, ¿verdad?

Todos vamos a sentir culpa alguna vez

y todos vamos a experimentar la pérdida, la muerte.

Y eso...

Eso no nos lo quita ningún desarrollo tecnológico ni farmacológico

ni social ni político.

Perdonad que os interrumpa.

Darío, por ejemplo, tú que eres el que pone esta falocracia...

inherente a la mesa.

De estas cuatro cosas que ha dicho, ¿qué has experimentado tú?

¡Huy!

Lógicamente lo del dolor está claro.

De hecho, o sea, vosotras partís con la increíble ventaja biológica

de que una vez, más o menos cada 28 días,

el dolor está ahí.

Pero yo creo que esta generación

puede empezar a visibilizar las cosas

porque en generaciones pasadas era:

"Vale, son las nueve. Me da tiempo a enterrar a madre,

voy a matar un ñu con mis propios puños,

luego me voy a recoger los olivos y a ver si llego vivo a la cena

porque uno en el pueblo de al lado ha tosido

y, lo mismo, se acaba mi descendencia".

Yo creo que también la generación puede hacer esto

porque somos una generación que ya llevamos unos 40, 60 años,

a groso modo, sin guerras mundiales,

sin cosas tochas que nos metan en berenjenales grandes...

Estás depurando conflictos. Claro.

Es muy importante, por supuesto,

pero yo creo que esto se puede hablar y visibilizar ahora

porque no hay problemas de...

Porque la pirámide de Maslow mental está licuada.

-Claro, evidente. No hay pandemias ni nada.

-No estoy del todo de acuerdo.

No estás de acuerdo. Del todo no.

Culamala, dale.

Creo que la generación Z se ha criado

viendo una crisis económica,

viendo que la gente no tiene trabajo...

Es una generación que dice: "No hay futuro. ¿Qué espero?".

Estamos un poco como... El letargo.

Igual los boomers eran más en plan:

"Bueno, voy a estudiar, trabajo e iré construyendo mi vida".

Pero nosotros estamos un poco como:

"¿Y ahora qué hago con mi vida, si no tiene sentido?".

Yo voy a lanzar una reflexión que me parece muy interesante

para dar paso a Anastasia, que se me acaba de ocurrir ahora,

porque como me tomado cuatro cafés

estoy un poco "kukuxumusu", lo siento,

y es que la depresión...

Decía una frase que me parecía llamativa

y a lo mejor me estoy pegando un patinazo horroroso,

y disculpadme, que soy bastante necia en estas cosas.

"La depresión es vivir en el pasado y la ansiedad vivir en el futuro".

¿Qué piensas? Yo estoy completamente de acuerdo.

Con esta frase de "taza". Sí, claro.

Hay que estar en el presente, como el Dalai Lama, ¿no?

Esa es la clave de estar bien.

Yo, de todas maneras, estaba diciendo esto de que la juventud de ahora

está como muy mirándose el ombligo y tal,

pero otro lado, diría que estamos en un momento

muy interesante a muchos niveles

porque estamos avanzando en un montón de cosas

y es verdad que creo que hay ese exhibicionismo,

pero que, a la vez, como decía ella,

nuestros padres, por ejemplo, estaban fatal de la cabeza.

O sea, o están fatal de la cabeza.

Y están sin licuar, sin reconocerlo. Y además, todo para dentro.

Que no sé cuál de los dos extremos es el mejor,

pero realmente, o sea, fatal.

Y luego...

También quería decir que los hombres heterosexuales

están peor que las mujeres ahora mismo. ¿A que sí?

-Yo necesito más sesiones de psicoterapia con un hombre,

porque hasta que llegas al meollo de la cuestión...

Mira cómo se está riendo Darío.

A ver, es una generalización. Es verdad.

Tú decías que estabas bien, ¿no?

Sí, yo hablo en representación de todos.

Y sí.

A ver, sí que es cierto que tienen razón,

para empezar, yo hablo sin tener ni puta idea de nada,

pero sí que creo que es eso.

También quería decir otra cosa importante, ¿vale?

Miro a cámara.

Todo el mundo a ver "Inside out", "Del revés".

No me parece muy bien.

No, no, no. No me parece muy buena traducción.

¿Eso no es de Christopher Nolan? ¡No! ¡Es de dibujos animados!

Ah, "Inside out". Perdón. Vale, vale.

Es la de los muñequitos.

Vale, perdón.

Pensé que hablabais de estas películas heterosexuales,

como la de "Tenet" y tal, para hacer sentir bien a los hombres.

Sí, ve una vez al día "Gladiator"... Y ya está.

Y le revientas.

No, "Inside out", todo el mundo. La traducción es "Del revés",

que no me parece muy buena. Es un poco ruta del bacalao.

Pero "Inside out" está muy bien porque aprendes una cosa,

que es que la tristeza es parte de nosotros.

Hay muchas veces que la gente como que quiere deshacerse

de la tristeza, no aceptarla, o sea: "Yo no puedo estar triste".

Puedes estar triste y vas a estar triste.

Es parte de cada uno estar triste.

Se relaciona la tristeza con vulnerabilidad.

Entonces, todo lo que sea vulnerable es malo,

porque se entiende así.

Lo bueno...

Hace tiempo, yo pensaba que una persona

con mucho desarrollo emocional

era una persona a la que no le afectaban las cosas.

Y obviamente no es eso.

Es como aceptar lo que te afecta

y tú gestionarlo de alguna forma.

-Es que la fortaleza es aceptar que somos vulnerables.

-Exactamente.

A mí me gusta porque tu trayectoria puede darnos un poco de luz

respecto a si este problema es inherente al Primer Mundo,

a las sociedades de bienestar y al capitalismo.

Es decir, en otras culturas,

yo no he tenido la suerte de vivir en otras culturas,

pero a lo mejor esto no es tan recurrente.

Yo creo que la raíz de las depresiones es distinta

en Occidente que en el Tercer Mundo,

o sea, el Primer Mundo, esas diferencias...

Creo que es distinta.

Has mencionado antes la pirámide de Maslow,

que todos la conocemos porque la hemos estudiado en el instituto.

Tenemos cubiertas nuestras necesidades de seguridad.

Tenemos casa, no nos va a atacar un león...

Esperemos que... -Algunos lo tienen en casa.

-Cien por cien, y soy muy consciente de esto,

pero en general, tenemos la seguridad,

no nos van a pegar un tiro cuando salgamos de aquí.

Entonces, luego tenemos

todas nuestras necesidades fisiológicas cubiertas, más o menos.

Hay gente que no tiene suficiente para comer, pero más o menos.

¿Qué nos pasa?

Nuestras depresiones tienen más raíz en necesidades afectivas

que no estamos sabiendo cubrir,

en necesidades de reconocimiento y de éxito, que no sabemos resolver,

porque asociar éxito a poder, a riqueza material o a un estatus,

o a ganar mucho dinero, yo creo que ahí nos estamos equivocando.

Y esto es lo que yo veo muchas veces.

Conozco a mucha gente que se dedica al mundo de la empresa

y están deprimidos, ansiosos, etcétera,

porque no saben como...

Como vivir, que a lo mejor son ciborgs.

Literal.

Y luego, lo peor de todo es que veo muchas depresiones

y estados de ansiedad que vienen de la cúspide,

de que no sabemos cómo buscar,

esto que hablamos de autoactualización,

que a mí me gustaría traducir como "trascendencia",

o sea, el sumun de ser humano.

¿Cómo? Desarrolla esto porque me estoy perdiendo.

Os acordáis de que en la pirámide de Maslow,

el sumun, él habla de que cuando todos los escalones

de necesidades están completados,

llegamos a la autoactualización.

A la "felicità", que diría Ricardo Poveri.

A lo mejor me estoy colando. No paro de decir cosas mal.

Es como el estar completo. No sé si es la felicidad como...

Y no sabemos cómo buscarla.

Al final, yo creo que la felicidad es un resultado, no es algo que...

No es una película. No.

Estoy muy cinéfila hoy. Sí.

-Me parece un poco tóxico el rollito este de: "Sé feliz".

-Yo estoy en contra de la psicología positiva.

¿Por qué no, Anastasia?

A ver, es todo mentira y siempre ha sido mentira.

No hay felicidad. Es que ¿la felicidad qué es?

Claro, eso de: "Tú puedes conseguir todo lo que te propongas".

Esa frase es la máxima trola que nos han colado en nuestra vida.

-Es un veneno.

"Troleater". -Es un veneno.

Ahora no lo dice nadie porque estamos jodidos,

pero antes lo decían y siempre ha sido mentira, antes y ahora.

Mr. Wonderful se ha hecho un merchandising muy guapo, pero...

Pues yo te digo una cosa. Fíjate,

yo, antes de currar aquí, curraba en un sitio

donde la gente simulaba ser feliz. ¿Por qué se hace eso?

O sea, quiero decir, como con pequeños items, era como:

"Me voy con mis hijos no sé dónde" o "voy a hacer tal"...

¿Existe un autoengaño en todo esto de la felicidad?

Bueno... -La apariencia.

¿Qué es mejor, la apariencia

o hacer una asunción de que estás "kukuxumusu"?

O sea, no pasa nada, no es que estés mal.

Quiero distinguir aquí que de lo que estamos hablando

es de lo más cotidiano, de las generalidades,

no de trastornos psicológicos que pueden ser objetivos,

en plan, una bipolaridad o alguna cosa que digas:

"Hostia, esto es de diagnóstico".

¿Por qué pasa esto?

¿Por qué la gente queremos aparentar ser felices?

¿Cómo impacta esto en las redes sociales?

Es que es lo que vende, ¿no?

¿Lo que vende es eso?

¿O se están haciendo...?

Porque aquí tenemos dos movimientos más "trash".

-Menos mal. O sea, más en plan...

Bueno, Darío, tú eres bastante "trash".

O sea, rollo alejarte un poco de la felicidad estándar.

-Yo creo que los influencers que te venden felicidad constante,

o sea: "Cómo te quiero, cariño", no sé qué,

son los que están peor de todos.

Sí, sí.

Sí, sí. Ya, ya, ya.

¿No? O sea es que no sé... No sé qué pretenden.

Para persona infeliz, tenemos aquí a...

Es que ya le castigamos, le hicimos aquí una terapia.

Es un invitado que tenemos, que vais a ver en la pantalla,

que nos lo han puesto aquí no sé muy bien por qué.

Ay, pobre generación, que lo peor que le ha pasado

es que no se pueden comprar una casa.

Ay, qué inseguridad que tengo en el futuro.

Qué ansiedad.

Míralos. Ay...

(RÍE)

Pues vaya aportación de mierda, sabes lo que te quiero decir.

Pero es verdad que no podemos comprarnos una casa

y eso me da un poco de pincho, sinceramente.

O sea, que a lo mejor,

el hecho de tener la seguridad de unos estándares,

a lo mejor eso también nos lleva... un poco a la mierda, ¿no?

Sí, yo me pregunto mucho cómo va a ser el estilo de vida

en una casa de nuestra generación.

En plan: ¿vamos a seguir metiéndonos en hipotecas?

¿Vamos a comprar casas? ¿Vamos a compartir piso? ¿Con quién?

Porque también creo que el tipo de familia

se está moviendo mucho, está cambiando un montón.

Y lo que duran las relaciones romántico afectivas

está cambiando también mucho.

Ya no se piensa,

bueno, a veces sí, pero en una pareja que dure hasta que te mueras.

Entonces, ¿nos vamos a meter en hipotecas?

¿Vamos a vivir con amigos?

No sé cómo lo vamos a hacer, la verdad.

Yo tampoco.

Pero lo que sí que sé es que hay una persona

que no sabemos si es feliz o no,

pero a nosotros nos hace un poquito de risa.

Nuestro colaborador, Danel, siempre en remoto,

porque el tío no quiere pagarse un puto AVE.

A ver si es posible que venga de una vez. Danel, ilústranos.

¡Vaya!

Saludos, pequeños zoomers asustados. No te había visto, posiblemente

porque eres un pusilánime llorica al que le da miedo hacerse notar.

¿Alguna vez te has sentido asolado, paralizado por la ansiedad?

¿Invadido por pensamientos sobre los cuales no tienes control?

¿Perplejo e incapacitado ante la perspectiva

de un vacío existencial que te devora por dentro?

¿Alguna vez has considerado la futilidad de la existencia?

¿Alguna vez has sido nihilista positivo?

¿Alguna vez te has puesto guantes de rayas y te has metido popper?

¡Hey! Soy Danelicicious y no puedo ayudarte. Ve al psicólogo.

Salud mental, fenomenal.

Cuando a la gente le duele la espalda va al médico de la espalda.

Creo que en el mundo nadie se ha dado cuenta de que a todos

nos duele la cabeza, pero queremos ir al médico de la cabeza.

Tú vas donde "les amigues" y les dices: "Voy al psicólogo"

y tienes mínimo cuatro pares de ojos mirándote

como si fueras Jack el Destripador.

"¿Qué te pasa? ¿Por qué vas? ¿Por qué tal?".

Has intentado hablar de esto con tu familia.

Yo empiezo en el psicólogo mañana.

La respuesta de mi madre es:

"Cuéntamelo a mí que soy muy buena psicóloga".

Mi madre es básicamente yo, en un vestido de tubo y con 50 años.

¿Creéis que tiene capacidad para gestionar

todo este huracán de basura dirigido hacia ella?

¡No, no, no, no!

Porque tiene su propia basura de la que ocuparse.

Nos hablan mucho, a la generación Z, que sois mis hijos, mis cosas,

de que estamos todo el día hablando de salud mental,

que todo nos ofende, nos hace daño,

que tenemos que tener la piel más dura porque estamos amariconados.

Pero tenemos derecho a estar amariconados.

Yo no pedí nacer.

Nadie me pidió mi consentimiento para venir a este mundo.

Y ahora, me dices que tengo que estar aquí,

que tengo que trabajar para comer...

Es un círculo vicioso: desarrollas problemas, te dicen

que tus problemas no son importantes, que estás exagerando,

lo que te genera más problemas que exageras.

Esto se convierte en una bola que tú te pones aquí encima,

en la cabeza y que le escupes encima a tus hijos,

porque tú educarás a tus hijos como tus padres te educaron.

Esta cadena, esta endogamia,

este ciempiés humano, ¿cuándo termina?

Con la normalización del cuidado de la salud mental.

La gente es capaz de recomendarte antes que te gastes 450 euros

en viajar a Taití, a meterte ayahuasca en un desierto,

que que vayas al psicólogo.

Diría que el 114% de la población tiene basura mental

que necesita ayuda profesional para solucionar,

porque tú eres el puto amo.

Pero cuando te caes en el monte haciendo senderismo,

buscando setas para hacer una fiesta con tus primos,

te caes, te rompes la pierna, no dices:

"Voy a ver si la puedo arreglar yo solo".

Tú no dices eso.

Y es un fémur, un fémur.

Poniendo que te rompes el fémur.

Un fémur tiene el mismo mecanismo que un bate de béisbol.

Si no confías en ti mismo para arreglarte un hueso,

¿cómo vas a confiar en ti mismo para arreglarte el cerebro,

que es la movida más complicada?

Por favor, bájate de la moto.

Resumen, conclusión, síntesis:

ve al psicólogo, que no está mal.

Eres tonto, tus padres también, todos locos, es caro.

Qué putada.

Si no te gusta, lo cambias, busca, compara

y si encuentras algo mejor, lo compras.

O mándame un email que yo te lo contesto.

Soy muy buen psicólogo. Un beso.

Qué guay.

Este se parece un "clá".

Es que es un genio.

¿Qué os ha parecido? Yo le amo, me encanta.

-Me parece bien. Algunas cosas no me han gustado.

Yo tampoco diría "mariconada", Danel.

Cambiamos ese término por...

-Él puede.

Ah, ¿él puede? No lo sé.

Es que yo ya no sé quién puede con las licencias y quién no.

Este es otro debate.

-Yo apruebo la ayahuasca, pero bueno, no para todo el mundo.

Hay que asesorarse, bla, bla, bla.

Vale, o sea, viajes de ayahuasca en playa del Carmen, México,

con cuidado siempre. Sí, pero la apruebo.

Llevad bien la riñonera sujeta y a ver.

Bueno, ya nos han quedado claros qué factores influyen un poco

dentro de la chavalada,

por qué estamos más para arriba que para abajo...

Pero ¿qué pasa con las redes sociales?

¿Las redes sociales nos están ayudando, nos impulsan

o nos lanzan del todo al fango?

Las maquinitas, ¿eh?

Mucha Play, no. Mucho móvil.

Lo voy a decir, empiezo a tirar datos.

Según, y lo voy a pronunciar lo más inglés que pueda,

Royal Society of Public Health, ¡Ene!

Eso es muy inglés, hay que decir.

Y la Universidad de Cambridge,

los jóvenes se pasan una media de dos horas en redes sociales.

¿Al día?

Twitter, Instagram y Facebook.

Facebook no. No, Facebook no.

Facebook no.

Jóvenes y Facebook ya no cuadra.

Pero sí más de dos horas al día.

Yo creo que más. Yo creo que más.

Pero bueno, dice aquí "de media".

Son propensos a sufrir problemas

como angustia, ansiedad y depresión.

Pero ¿qué pasa?

¿Cuál es uno de los problemas bastante focalizados?

Claro, tú ten en cuenta.

Tú, ahora mismo, a día de hoy, entras en Tik Tok

y en 15 minutos has tenido más impulsos y has tenido

más emociones y has visto más cosas que una persona media en 1900.

15 minutos.

Sí, con 15 minutos has visto más mundo

que una persona media en el siglo XVIII, principios del XIX.

¿Qué es lo que pasa aquí?

Que hay mucho trastorno con déficit de atención e hiperactividad.

En los últimos años se dice que un 30% ha aumentado en España

entre niños de 8 a 12 años.

Y poco me parece.

Aquí es donde va la complicación,

pero "hol up".

"Hol up", ¿qué pasa? "Hol up", que diría Hendrick Lamar.

¿Qué pasa aquí? ¿Qué ocurre aquí?

¿Puede ser que esté sobrediagnosticado?

Pues puede ser,

porque según el Instituto Nacional de Seguridad Social...

¿De aquí? ¿La SS de aquí de España?

¿Crees que lo he pronunciado en ¡ene!?

¡Ene!

Lo he dicho en castellano. Sí, el de aquí.

250 000 menores toman psicoestimulantes.

para arreglar estos problemas y combatir

el trastorno del déficit de atención e hiperactividad.

250 000.

A lo mejor se nos ha pasado un poquito la mano, digo yo.

No aceptes caramelos de extraños, pero sí del doctor.

Exacto. Se ha ido un poco la mano.

Cuidadito con la Dolce Gusto en casa,

que luego faltan capsulitas y a ver qué pasa.

Mezclas estas cositas con un Monster y ¡boom!,

se convirtió en cosas malas para tu cerebro,

como este vídeo que vamos a ver ahora

y con el que os voy a ilustrar.

"Coffee".

(GRITA)

Un poquito de cafeína. Así me siento yo hoy.

Pues sí, ansiedad, depresión, los dos trastornos,

los reyes de esta nuestra generación Z.

Somos más rápidos con ello,

concretamente a la hora de hacer memes,

porque como que hemos reutilizado toda esta cosa:

"Tengo mierda en el cerebro, mierda en mi vida, ¿qué voy a hacer?".

"Mierda para todos".

"Voy a expresarlo con la gente".

Entramos aquí en un problemita rápido,

que es que estamos ¿en qué?

(IMITA TREN)

La locomotora que es el capitalismo.

Ah.

¿Qué es una cosa principal de esa locomotora? Google.

Tú entras a buscar cositas.

"¿Por qué me duele el cerebro?".

Cookies, y rápidamente,

estas mierdas... ¡Ay, Dios mío!

Este tipo de cositas.

Entonces, aquí está el problema.

Visibilizar, guay. Romantizar, eh, eh.

A los jóvenes españoles les empieza a gustar compartir

habitaciones de 20 metros. A lo mejor no les gusta.

No toquéis los huevos romantizando tanta basura de esta.

Cuidadito.

Pero la cúpula de esta vaina

es que estos colgantes que os voy a enseñar ahora mismo,

colgantes con las palabritas "depresion", "anxiety",

que se vendieron y se agotaron enseguida...

Con los monos que son los de los signos del zodiaco.

48 dólares.

¡48 dólares!

Ay, Darío, otra vez perdiendo dinero.

Esta maquinaria horrible y asquerosa.

Pero gente, un mensaje, y ahora voy a mirar a cámara,

me dirijo a vosotros:

si Britney sobrevivió a 2007,

si Britney sobrevivió a la rapadita,

vosotros podéis con 2020, vosotros podéis con todo.

Pero eso, gente, no lo romanticéis, es importante.

Podemos hacer memes de ello,

debemos reírnos de las cosas malas de la vida, pero...

Romantización de estos asuntos.

Efectivamente, ¿cómo afecta esto?

¿Cómo, socialmente, impacta a las personas

que tienen una psicopatología más avanzada?

Porque claro, tampoco le hará nada de gracia, entiendo yo,

que tú cojas y te pongas aquí "anxiety",

a una persona que de verdad está con toda la gama de "pam",

de medicinas que acaban en "pam".

Yo creo que pocos de mis pacientes, que están sufriendo muchísimo

por su depresión o su ansiedad o por su trastorno bipolar,

llevarían eso.

Creo que la visibilidad del sufrimiento

por enfermedades mentales en las redes

o ayudar o fomentar a que se vaya al psicólogo,

a que se hable de los problemas,

le está haciendo un favor a las personas que sufren de esto,

porque lo normalizamos, no es un tabú.

Y, sobre todo, porque podemos prevenir

que las cosas vayan a más.

Si tú vas a terapia antes de tener ansiedad generalizada,

si tú vas a terapia triste o mal o vacío,

primero, estás evitando que te vayan a medicar

y segundo, ahorrándote luego un tratamiento

muchísimo más prolongado y un sufrimiento más grande.

Vosotros diríais, por ejemplo,

que es positivo contar en redes sociales

que tienes una situación mental alterada en ese momento.

-Depende del tono, imagino.

Si es desde la romantización, que está un poco fuera de lugar,

porque puedes hacer mucho daño a otras personas

y a ti misma también.

Pero sí que creo que hay que exponerlo de cierta forma,

porque hay gente que piensa que es un cuento

o lo relaciona con lo que oye, pues eso,

que ser bipolar es que hoy estoy contenta y luego estoy triste...

Y la gente termina relacionando estas cosas.

Y es muy peligroso, porque eso no es ser bipolar para nada.

Entonces, yo creo que está bien que se comente en las redes sociales,

pero de una forma más educativa

o...

Bueno, sí, para que la gente vea que la situación existe, que es real,

que está ahí y cómo funciona.

Entiendo.

¿Creéis que las redes sociales, en este sentido,

ayudan más, en líneas generales,

a banalizar o a generalizar el problema?

Es que yo no sé qué decir.

No sé qué decir de esto.

Quiero decir, como dice ella, según el enfoque.

Hay gente que creo que en redes

hace una labor maravillosa

y toca temas genial,

desde una perspectiva superconstructiva

y hablando de muchas cosas.

Y hay gente que lo hace solo para llamar la atención.

Hay mucha gente que tiene pasta y fama

y damos por hecho que eso es la cúspide

de lo que decías antes, de estar completo,

y después está en plan rollo el videoclip de Residente,

que no pasa nada, pero algo pasa, claro.

Sí, sí, sí. "Lol", ¿sabes?

Es que eso es crudo.

Hay otra cosa que es, cuando yo era más chaval,

por ejemplo, podía ser...

Empezó salir una ola de punk, rock tardío,

con gente como Blink... Sí, claro.

Que al final, era un poco el rollo

que a día de hoy ha acabado en el "sad boy".

En joder, en una romantización por parte de artistas

como Lil Peep y Tentación,

Dios les tenga en su gloria,

que al final venden un poco eso, la idea de "sad boy", de tal...

¿Vosotras qué creéis, que eso hace bien, hace mal?

¿Puede haber alguien que lo malinterprete

como lo que mola es...? Un poco los emos de nuestra época.

Yo, como exemo, porque yo he sido emo...

Vale.

cuando tenía 13, 14.

Emo de: # In through the moon sun #

Sí, era una emo, pero no os imagináis,

de muñequera de Tokio Hotel.

Lo más. ¿Y esos pelujos también? Sí.

Me encantaban los pelujos.

Los pelos y las pintas. Imaginaos mi madre.

Bueno, yo creo que en la adolescencia

se buscan iconos o ídolos en los que guiarte.

Están buscando tu identidad constantemente.

Entonces, en la adolescencia

hay mucho cambio de humor, de sentimientos,

de emociones, te vas conociendo,

vas entiendo cómo funcionas en el mundo,

si formas parte, si no...

Entonces, si tú, en ese momento, te relacionas más

con cosas más tristes, vas a buscar ese tipo de iconos.

Que yo creo que está bien en pequeña proporción,

de decir: "Me identifico con este estado actualmente".

Pero claro, para luego ir como trabajándolo, superándolo.

Ya hay iconos que básicamente, como lo que has dicho,

que romantizan mucho.

Inés, una cosa, ¿cómo podríamos ayudar...

nosotros, que nos está viendo toda España, esperemos,

a identificar estas cuestiones cuanto antes para lanzarlo?

Vamos a aprovechar que tenemos redes sociales

para dar un mensaje guay.

Al final, en cuanto hay problemas o cambios

en los patrones de alimentación, de sueño,

estamos más cansados o más activos de la cuenta,

en cuanto notamos que algo es distinto,

que tenemos problemas a nivel interpersonal,

que perdemos motivación,

o la ansiedad, que es muy obvia, es muy incapacitante.

La depresión suele ser más insidiosa o, a veces, la ansiedad va antes.

Empecemos a hablarlo con nuestros amigos,

con nuestras parejas, con nuestros padres,

a veces puede ser y, a veces, nos van a decir

que nos callemos y aguantemos.

Pero podemos pedir una primera consulta con un psicólogo,

que nos haga una evaluación y que nos diga...

Yo, muchas veces, hay a pacientes que les digo:

"Ahora mismo no necesitas una psicoterapia,

ni mucho menos una medicación".

Y ya está, te quedas mi contacto, y si esto va a más,

podemos empezar una psicoterapia.

Pero creo que tenemos que estar atentos

a si lo que estamos sintiendo...

Imagínate, si estamos sintiendo insomnio,

pues es todas las noches, es cuando me ha pasado algo en el trabajo,

a qué es debido.

Preguntarnos continuamente

y crear espacios en nuestra vida para preguntarnos.

Para la reflexión. Totalmente.

Qué bueno esto.

Ve en el metro y pregúntate por qué te pasa lo que te pasa.

No te pongas con el Instagram.

¿Puede que el COVID haya causado un impacto positivo en este sentido?

Porque la gente, de pronto, se ha visto con ella...

Al principio sí, ahora creo que no.

No hay nada positivo.

Y muy rápido, que tiene que ver con vuestro campo especialmente.

¿Qué pasa con los memes? ¿Son terapéuticos o no?

A ver...

A ver.

Mira, mira lo que tengo por ahí.

Hay memes y memes.

# Culomala... #

Para mí eres "Culobuena", te lo tengo que decir.

Sí, un poquito.

Pues a ver,

considero que los memes pueden ayudar bastante al desarrollo personal.

No tanto como una terapia

o solucionar un trastorno,

porque eso me parece que hay que acudir a un profesional.

Pero sí que pueden ser buenos para el desarrollo personal.

Y como para plantearte ciertas cosas, de decir:

"¿Esto por qué me pasa? ¿Por qué hago esto?".

Cuestionarte un poco. Qué bueno este.

"¿Te gustan los filtros de Instagram o no te gustas tú?".

Para preguntárselo, porque ahora se ha puesto una corriente,

una apoplejía, con las pestañas, las pecas, el morro así...

Yo, con mis pacientes, hago alusión a memes.

El meme del volantazo, el que era...

Es que lo he usado con más de dos pacientes.

Y nos morimos de la risa. Pero es que representa muy bien.

O el meme del perro, lo usamos.

Es una descripción gráfica total.

Es una representación cultural que nos une

y que es una manera de sublimar el dolor, el sufrimiento

y que cuando nos reímos de nosotros mismos

y encima es algo que podemos compartir a nivel social,

nos separamos del dolor, lo podemos ver desde fuera

y entendemos que no somos solo ese problema, que somos mucho más.

Yo creo que de alguna manera nos libera.

Yo estoy muy a favor de los memes.

-Yo he recibido privados de gente

que me ha dicho que mis memes le han ayudado.

Una psicóloga me ha dicho:

"Que sepas que hay memes tuyos que pongo en terapia".

-A mí me siguen un montón de psicólogos.

Yo es que alucino. -Nos ayudáis.

Y nos hacéis reírnos muchas veces,

que también a nosotras nos pasan cosas.

¿Sabéis quién no nos ayuda demasiado,

pero le tengo que dar el espacio?

Porque si no insistimos, claro...

A ver qué tiene que decir el bocata este.

No sé por qué esto está aquí.

Mucho decir que durante el confinamiento la gente se ha puesto

mal de la cabeza o se ha puesto peor.

Pero no estáis dando soluciones,

porque el verdadero culpable hay que señalarlo.

El verdadero culpable es Bill Gates,

y aquí, todos a poner: "Qué mal de la cabeza estoy",

desde vuestros ordenadores Windows y a cancelarme.

No, no, no, a mí no, a mí no me engañáis.

Bueno, pura retórica.

Menos mal que tenemos un parchecito de Kil Gore,

que nos ha preparado un vídeo. El "Kill Gore".

Exacto, el "Kill Gore", que es "mata al gore".

Le faltaría una "L", pero lo tenemos.

Vamos allá.

Me hace las mismas preguntas cada semana.

"¿Qué tal el trabajo?".

"¿Has tenido pensamientos negativos?".

Yo solo tengo pensamientos negativos.

"Hola. El superconsejito para esas personitas que están tristes".

"Os tenéis que poner la manita en este lado del pecho".

"¿Sientes eso? Se llama corazón, y significa que estás vivo".

"Así que no puedes estar triste porque empieza el superweekend".

-"Anímate, hombre, que te noto tristón".

"Te sigo por las redes y te noto tristón".

"Tranquilo, hombre, ya te saldrá novia".

"Primo, ya te saldrá novia".

"(SILBA)".

("Hooked on a feeling", Blue Swede)

# Hooked on a feeling. #

Bueno, vamos a aterrizar un poco todas estas cosas.

"Kill girl". "Kill girl".

"I belong to Jesus"

y "I belong to" no al autodiagnóstico.

¿Qué piensas tú de esto un poco, Darío?

Mal. Mal, mal, mal.

¿Estás triste? No estés triste, venga, fiera.

Vamos, vamos. Te cuidas.

Vamos para arriba. Esto va en serio.

Estamos hablando todo el rato,

hemos hecho referencias a celebridades

y gente que ha sufrido algún tipo de trastorno,

lo han hecho público,

pero hoy contamos con la experiencia de dos personas

que se han prestado aquí para contarnos un poco su experiencia

y también cómo nosotros tratar todo esto

y cómo saberlo atajar como nos explicaba un poco Inés.

Con lo cual, vamos a darles paso.

Pablo e Irina, muchas gracias por estar esta tarde con nosotros.

Hola, buenas. -A vosotros.

La verdad es que qué sonrisas, por favor.

Hashtag con una sonrisa eleganza. Me encanta.

Me gustaría que introdujeseis un poquito cada uno.

Si queréis, empezamos por Irina.

Pues un poco tu experiencia con la ansiedad, con la depresión.

Cómo reconociste esa situación y cómo la has resuelto

o qué tips te han podido ser útiles,

sobre todo, si la gente, cuando tú se lo decías,

pues te acusaban de alguna forma,

para poder sacar todo esto del tópico.

Pues yo empecé relativamente pequeña.

Por lo que he escuchado, tampoco es tan pequeña,

pero con 17 años más o menos.

Y bueno, me empecé a dar cuenta

porque empecé a tener muchos cambios de humor,

demasiado persistentes y como muy a lo loco, un poco exagerados.

Y entonces, de repente estaba supertriste...

Y yo soy muy extrovertida y estoy siempre supercontenta,

pero de repente, pues eso.

Y nada, me empecé a estar superdesganada con todo.

Yo siempre había sido muy activa,

siempre de estar fuera con mis amigos.

Y nada, me di cuenta de que algo no iba bien.

Entonces, en ese periodo,

como que lo asumí un poco, como que estaba experimentando muchos cambios.

Me pilló con el salto a la universidad,

entonces, creo que quizá no estaba ahí

como en un momento de estabilidad den mi vida,

y dije: "Bueno, lo asumo así".

¿Qué pasó? Que durante tres años no remontaba de eso.

Entonces, dije: "Igual sí me está pasando algo más

porque siento que estoy cambiando realmente".

Y nada, cuando ya fui como estabilizándome,

por así decirlo,

me di cuenta de que había algo que no estaba bien,

dentro de la normalidad pero que bueno,

yo sola no sabía gestionar.

También se separaron mis padres,

que aunque es verdad que de una manera supermadura

y que no ha sido algo superdoloroso.

Además, no fue algo traumático,

me refiero, con malos rollos entre ellos,

en eso he tenido mucha suerte,

pero aun así, dentro de racionalizarlo todo

y decir: "Está todo bien", algo fallaba en mí.

Entonces, dije: "Si yo sola no puedo lidiar con esto",

también, mi problema ha sido que no exteriorizo mucho las cosas.

Entonces, dije: "Quizá alguien puede ayudarme".

Y tuve un poco ahí, no un problemilla,

pero en un primer momento,

no conecté con la primera psicóloga con la que fui,

y eso fue un problema.

Y me di cuenta, con el tiempo,

que era la clave, conectar con la persona con la que te abres

y que tú quieres mejorar.

Pero la primera vez no me fue muy bien y dije:

"No me voy a rendir porque quiero salir de este bucle".

Y, al final, he estado yendo con otro psicólogo y muy bien.

La verdad es que creo que, al final, exteriorizar las cosas

y que alguien te diga que tu problema no es tan pequeño

y que la gente tiene problemas, hay que normalizarlos,

hay que exteriorizarlos, que se va a salir de ahí

y que ese es el primer paso para decir: "Qué bien".

Que no hagas pequeñito ese problema que para mí no lo es.

Gracias por contarnos tu historia.

Pablo, nos gustaría también escucharte a ti.

Sí. Yo empecé...

Bueno, yo estudiaba ADE, que no era para nada lo mío.

Y aguanté lo suficiente como para irme de Erasmus,

porque tenía ya muchos problemas, entre ellos la carrera.

Y dije: "Yo creo que si me voy fuera los problemas huirán".

Y no fue así.

Pero bueno, a la vuelta del Erasmus,

ya me di cuenta de que estaba de bajón,

con un...

Con un...

Con un ánimo bajo, no iba a clase...

Yo me despertaba por la mañanas y me decía: "Venga, voy a ir a clase".

Y no, no iba y me quedaba en la cama todo el día.

Y no era por no ir a clase, sino porque al fin y al cabo,

había vuelto del Erasmus, habían cambiado muchas cosas,

yo estaba estudiando algo que no me gustaba

y tenía que cambiar de aires y de estudios y demás.

Y me costó al principio mucho, porque igual que Irina

no lo exteriorizaba, no hablaba con nadie sobre el tema,

y al fin y al cabo, eso hace que tú mismo tardes más

en descubrir qué te está pasando

y en tomar medidas para ello.

Vosotros pensáis que es importante,

que habéis compartido vuestro testimonio,

que es necesario cuidar el lenguaje?

En el sentido de... Antes hemos ido tratando

de que hacen camisetas con la palabra "anxiety", tal...

¿Que la gente vaya por ahí echándose una mofa de los términos

no ayuda en este sentido

o estáis a favor de naturalizarlo?

-Yo creo que hay que naturalizarlo, pero con cabeza.

Al final, el lenguaje es superimportante

para todos los ámbitos de nuestra vida,

pero encima, con una persona que tiene ansiedad,

que necesita tener enfrente a alguien bastante empático,

porque si no puedes entenderte a ti mismo es muy difícil

que te entienda el de enfrente.

Hay que cuidar mucho cómo tratas a una persona con ansiedad.

Y justo lo hablabais antes, que muchas veces te produce más ansiedad,

cuando una persona te dice:

"Dime qué te pasa. ¿Por qué no me lo cuentas?".

Si yo he elegido esta vía es por algo

y cuando esté preparado te lo voy a contar.

Entonces, normalizarlo a la ligera,

normalizarlo, siempre sí.

Ahora, a la ligera y banalizar como decíamos antes, no.

Ante esto que estáis proponiendo,

me salta a mí el momento precariedad

en la salud mental pública.

"Lol".

Los dos que estáis ahí, Pablo e Irina,

habéis asistido a psicólogos privados, entiendo.

Sí.

¿Diríais que estamos ante una pequeña falta

o que tenemos, por así decirlo,

la duda de si existen terapias gratuitas?

Como por ejemplo, donde estás tú metida ahora, que es...

-Necesito terapia.

Necesito terapia, que ahí ofrecen ayuda para jóvenes.

A lo mejor estamos desinformados en ese sentido,

porque no solo es normalizarlo o no,

pero a lo mejor, la gente que no tenga tantos recursos

como para poder acceder

a una terapia de estas características, ¿cómo...?

Yo necesito hablar ahora mismo. Vale.

Desde hace aproximadamente dos años, la OMS...

ha dicho que la depresión es

la primera causa de incapacidad en el mundo,

por delante de las enfermedades coronarias.

"Lol".

Entonces, ¿por qué no lo tratamos en la Seguridad Social?

Porque, según yo creo,

quienes tienen que...

Exactamente, porque cuesta dinero.

Pero al final...

Tenemos unas políticas económicas que miran el beneficio a corto plazo.

Si empezamos a llevar a las personas que sufren trastornos mentales

a terapia ahora mismo,

a la larga, vamos a crear una sociedad más sana y estable,

más productiva, porque no van a coger bajas.

Y además, cuando tratamos la salud mental de una persona,

el efecto es sistémico.

Si un padre de familia, una madre, un hijo tiene una depresión,

eso va a afectar a toda la familia.

Y si le ayudamos, va a aprender a comunicarse normalmente

con todo ese sistema.

Sus amigos van a aprender que también que pueden ir a terapia,

que se puede hablar de estas cosas.

Entonces, creo que estamos ante una crisis de salud mental en España

y que hace falta que en la Seguridad Social haya más psicólogos.

Por ejemplo, ahora, con todo el impacto COVID,

entiendo que convivir con maltratadores

o en escenarios muy complejos,

claro, no ha facilitado.

Y además, el tema de los recursos.

Queremos dinerito para cuidarnos la olla.

"Mens sana in corpore sano". Eso es lo que queremos.

Me gustaría, cada uno desde su campo,

que cerrásemos un poco, cómo ayudaríais

o cómo podemos contribuir a resolver ciertas cosas.

Ya sabéis que dice el proverbio chino:

"Antes de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu casa".

Podemos hacer una contribución,

desde lo más pequeño hasta lo más grande.

Venga, Darío, empieza tú. Gracias.

A ver. (CARRASPEA)

Eh...

Quiero decir, no voy a descubrir el fuego ahora mismo,

pero creo que lo importante es procurar tener un ambiente sano.

Es decir,

esto que se dice que ya está muy manido

de que los amigos es la familia que escogemos,

es cierto, tú, el núcleo familiar no puedes cambiarlo.

Pero sí que puedes escoger con quién te mueves, tus amistades.

Creo que es importante elegir bien

cuál es el círculo de amigos que tienes

y poder hablar... Gracias, Darío.

Y poder comunicarte y hablar de este tipo de temas.

Si en casa no puedes, porque hay gente que en casa no puede

y es así, y cada uno es un mundo,

pero sí que poder hablarlo con tus amigos,

con tus colegas, con tus compañeros, creo que eso sí que es importante

y eso sí que está más...

Es más posible tenerlo a nuestra mano.

No siempre, pero sí que es más capaz.

Culobueno.

Yo estoy bastante de acuerdo.

Creo que tenemos que buscar...

Porque ciertos problemas que veo yo,

sobre todo en las mujeres,

en su búsqueda de como sinónimo de felicidad

es tener una relación amorosa,

es en vez de centrarnos tanto en una pareja,

buscar una red de afecto buena, que pueden ser los amigos.

Y quitarnos de cosas que nos hacen daño.

Pablo, Irina, un mensaje de una línea

para ser más constructivos en todo esto

y ayudarnos a resolver estos problemas tan contemporáneos

de la salud mental.

Yo creo que...

creer que la felicidad no es un estado mental,

no es un estado en el que puedas estar por siempre

y al que llegas, sino que son pequeños momentos,

y que los disfrutes y los aproveches y saques el jugo de ellos.

Muy buena. Irina.

-Yo creo que un poco lo que hemos dicho todos,

que exterioricemos, que normalicemos un poco,

que no es un problema, es simplemente una etapa,

un estado y que adelante.

Monstruo Espagueti, no has dicho ninguna barbaridad.

-No he dicho nada, ¿no?

No, y yo estaba esperando todo el rato la macarrada.

¡Qué fuerte!

En plan: "Ese hipotálamo, mira lo que hago con el hipotálamo,

unas mollejitas". Nada.

Y ahora, encima, voy a decir algo superhippie.

¡Joder, tía!

¡Susana, por favor! ¡Susana!

A ver, yo puedo decir cosas

que yo he descubierto que a mí me funcionan

y que me van muy bien para tener mi salud mental bien.

Vale.

Una es la meditación,

que lo he descubierto en el confinamiento

y me ha parecido la leche.

O sea, es una herramienta que te sirve para parar

el monstruo que tienes en tu cabeza hablando todo el rato.

El Monstruo Espagueti. Sí.

Y después, yo creo que una cosa tan sencilla

como cuidarte físicamente,

hacer ejercicio, tomar el sol, estirar...

No sé, es que parece una tontería, pero son cosas superimportantes.

Y otra cosa que hago es ver vídeos de gente hablando,

porque yo no voy a terapia, pero veo vídeos, como por ejemplo,

hay un señor que se llama Borja Vilsaseca, que es superbueno,

y tiene unos pedazo de vídeos en YouTube de mil horas.

Y solo escucharle es casi como hacer una terapia.

Tú escuchas, aprendes un montón...

Y lo recomiendo mucho.

Inés, has puesto aquí un poco

las directrices didácticas,

de nuestros libros de psicología para "dummies",

que esto me está gustando mucho, porque hemos salido de esas líneas.

Pero bueno, un cierre de una línea que lo deje todo esto más arriba

que España, que está arribísima siempre.

Voy a intentarlo.

Yo lo que diría es que nos responsabilicemos

de nuestra salud mental. -Exactamente.

-Toma las riendas de lo que te pasa,

y de ahí, como dice Irina: habla más con tus amigos, esfuérzate.

El ser humano se caracteriza por ser un ser en continuo desarrollo.

No somos los mismos que hace diez años,

ni somos los mismos que seremos dentro de diez años.

Entonces, asumamos esa capacidad que tenemos

de evolución, de cambio

y que vayamos al psicólogo.

Y entender que el psicólogo no es la panacea,

que los cambios los tenemos que hacer fuera.

Totalmente.

Y una cosa que hablo con mis pacientes y es:

dejar de pensar tanto en qué nos va a ofrecer la vida

o qué podemos obtener de la vida

y empezar a pensar un poco qué le puedo yo ofrecer a la vida.

O sea, cuál es mi sentido aquí, y mirar un poco hacia fuera.

-Sí.

-Yo creo que hay que sustituir

el sentimiento de culpa por responsabilidad.

Y que, a partir de ahí, se empiezan a cambiar las cosas.

Culpa por responsabilidad.

Chicas, hemos tenido ya... "Chicx".

Mensaje sin género.

Ya lo dije el otro día, no hay problema.

Nos ha servido de terapia. Yo me voy feliz de la tarde de hoy.

No sé si os ha gustado estar aquí.

Mucho. Muy bonito.

Yo me voy directa a meditar, muy buena onda, muy buena vibra.

Nos tenemos que marchar ya.

Cuidaos mucho, hidrataos, dadle a la olla,

buscad vuestros espacios de reflexión

y como decía La Más Grande, Lola Flores:

"Hay que hacer todo con método".

Síguenos en redes sociales para más temas interesantes,

que esto es que no para de crecer, es que no para de crecer.

¡Mira, te tiro un boli! ¡Hala!

Gracias, chicas. Gracias.

¡Uuuh!

Depresión, ansiedad, ¿o simplemente lloricas?

PLAYZ

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