La carrera por el cultivo espacial

  • La conquista del espacio pasa por establecer bases humanas en la Luna a largo plazo.
  • Se requieren sistemas de cultivo que suministren el alimento necesario para la supervivencia en el espacio.
Cultivo espacial

La Tierra fotografiada desde la Luna.RTVE Catalunya

Virginia Solà Díaz

La carrera espacial ha comenzado de nuevo. Parece que el objetivo de establecer, de forma continua, bases humanas en la Luna, y en el futuro en Marte, es algo por lo que apuestan las grandes potencias mundiales. Pero para que esos futuros habitantes del espacio puedan sobrevivir, es necesario encontrar fuentes de alimentación que puedan desarrollarse in situ.

Comida espacial

La comida de los astronautas siempre ha sido objeto de interés. Desde los primeros alimentos desecados y menos elaborados, hasta los platos, también liofilizados, pero mucho más sofisticados, que se comen hoy en día. Todo se envasa al vacío para su mejor conservación y se les quita el agua. Y ya en órbita, mediante la maquinaria de que disponen, se les vuelve a añadir para rehidratarlos y hacerlos comestibles. Cada kilo de comida que se pone en órbita supone, según estimaciones de la ESA (Agencia Espacial Europea) unos 20.000 euros por persona y día. Por eso, los expertos saben que sería inviable suministrar el alimento para una base estable de seres humanos en la Luna.

Investigación sobre el cultivo lunar

Para solventar estos problemas, se necesita aprender a cultivar en el espacio. Por eso hay varios proyectos de investigación en marcha. En España, se investiga el crecimiento de verduras en un sustrato procedente de la isla de Lanzarote, lo más parecido posible al regolito Lunar. El proyecto se llama Green Moon Project y cuenta con un laboratorio en Víznar, Granada, donde se investigan distintos tipos vegetales. La bióloga Eva Sánchez asegura que por el momento, estudian tomate de porte pequeño, lechuga, espinaca, rábano y fresa. Y que por ahora, gana el rábano. “Necesitábamos plantas que sean de porte pequeño y que germinasen rápidamente, porque al final los tiempos nos priman. Y buscamos plantas que sean lo más nutritivas posibles, con mayor contenido en vitaminas y también con mayor contenido en agua para esa alimentación humana.”

A la larga, y si este primer experimento funciona, plantean establecer los invernaderos en el exterior de la Luna, de forma que los astronautas podrían recolectar directamente las frutas o verduras destinados a su alimentación.

Eva Sánchez, bióloga Green Moon Project

Eva Sánchez, bióloga del Green Moon Project, entrevistada por un equipo de 'El escarabajo verde'.RTVE Catalunya

Peces lunares

Otra fuente de alimentación sobre la que se investiga, es el pescado. El proyecto SpaceGenFish escoge una especie para situar durante quince días sus huevos en la Estación Espacial Internacional. Con ello, estudiarán las características epigenéticas de su ADN que puedan resultar afectadas por la ingravidez, en comparación con los que se desarrollan en la Tierra.

Sistema autónomo de vida circular

En última instancia, cualquier proyecto de vida en el espacio, o en la Luna, a largo plazo, debería contar con un sistema cerrado de vida autónoma. Se trataría de un circuito mediante el cual el dióxido de carbono resultante de la respiración humana, y los residuos físicos, servirían para nutrir un conjunto de plantas que, a su vez, transformarían esos elementos mediante la fotosíntesis, convirtiéndolos de nuevo en oxígeno, y también en alimento para los astronautas. Esto es lo que pretende el proyecto MELiSSA, de la Agencia Espacial Europea. Dentro de este proyecto, en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Barcelona, está la planta piloto en la que unas ratas, interpretan el papel de los astronautas, y las plantas de kale y espirulina, representan los vegetales espaciales. Faltan varios años de pruebas para que se pueda introducir un ser humano en el experimento, y acercarlo, así, más todavía a la realidad.

A la larga, un sistema como este, instalado en un circuito cerrado, podría proporcionar la información suficiente para determinar cuánta luz suministrar a las plantas para que activaran su proceso de fotosíntesis en función del oxígeno que debieran proporcionar a las necesidades de cada momento de los astronautas.

Prototipo de huertos lunares

Prototipo de huertos lunares.RTVE Catalunya