'Txeroki' y lo que queda de la cúpula etarra

  • Thierry se habría hecho con el poder al relegar a Ternera de las reuniones con el Gobierno
  • Garikoitz Azpiazu, alias Txeroki, está considerado el jefe de los comandos etarras
  • Él y su lugarteniente, Aitziol Iriondo, Gurbitz, son ahora los más buscados del aparato militar
Ampliar foto Garikoitz Azpiazu, alias 'Txeroki', es el jefe de comandos de ETA.

Garikoitz Azpiazu, alias ’Txeroki’, es el jefe de comandos de ETA.POLICÍA NACIONAL

Ampliar foto Presunto etarra, Aitzol Iriondo, lugarteniente 'Txeroki', supuesto jefe de comandos de ETA.

Presunto etarra, Aitzol Iriondo, lugarteniente ’Txeroki’, supuesto jefe de comandos de ETA.POLICÍA NACIONAL

Ampliar foto José Antonio Urrutikoetxea, 'Josu Ternera' fue liberado por orden del Tribunal Supremo, en el año 2000, después de pasar cuatro años en prisión preventiva.

José Antonio Urrutikoetxea, ’Josu Ternera’ fue liberado por orden del Tribunal Supremo, en el año 2000, después de pasar cuatro años en prisión preventiva.VINCENT WEST / REUTERS

RTVE.ES - MADRID 

"No es una operación más". El ministro de Interior, Alfredo Pérez-Rubalcaba ha resaltado desde su primera comparecencia la importancia de la operación contra ETA desarrollada en Burdeos, en la que ha sido detenido Francisco Javier López Peña, alias Thierry, a quien Rubalcaba ha calificado como la persona con "más peso político y militar de ETA".

Sin embargo, no todos están de acuerdo: el portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Josu Erkoreka, ha manifestado sus dudas sobre la relevancia de los etarras detenidos. "No concuerda con la información de la que disponíamos, ya que pensábamos que los decisivos en ETA eran otros", ha dicho Erkoreka, quien, sin embargo, no ha dado más precisiones. Entonces, ¿quién manda en ETA?

Los responsables de la lucha consideran que Thierry era el máximo dirigente de la banda terrorista desde finales de 2006, cuando se incorporó a las conversaciones que ETA, entonces en "alto el fuego permanente", mantenía con el Gobierno español y desplazó al ghasta entonces número uno, José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera. Este, a su vez, había asumido la dirección de ETA tras la detención, en 2004, de Mikel Albisu, Mikel Antza, en el último gran golpe a la cúpula etarra.

En el organigrama de ETA, Thierry estaba, por lo tanto, por encima del considerado hasta ahora jefe militar, Garikoitz Azpiazu, alias Txeroki, y del supuesto líder político, José Antonio Urrutikoetxea, Josu Ternera. Tras las últimas detenciones, Txeroki, de 35 años, y Josu Ternera, de 58, serían los máximos dirigentes en activo de la banda terrorista.

Junto a ellos, y tras las detenciones de Burdeos, quedan otros hombres importantes: Aitzol Iriondo, Gurbitz, el brazo derecho de Txeroki; y Egoitz Urrutikoetxea, hijo de Josu Ternera.

Txeroki, el jefe de los comandos

A Txeroki se le consideraba el jefe del aparato militar de ETA, aunque las detenciones de Burdeos le sitúan en el organigrama etarra por debajo de Thierry. Así, Garikoitz Aspiazu sería el lugarteniente del jefe de ETA, su brazo ejecutor, encargado de organizador los comandos. Si Thierry tenía la última decisión a la hora de ordenar atentados, Txeroki era la cadena de transmisión con los terroristas que los cometían.

En los años 90, a Garikoitz Aspiazu se le conocía por su participación en actos de violencia callejera. Llegó a ser localizado por la Policía como miembro no fichado del comando Vizcaya, por lo que desde 2001está huido y con causas pendientes en la Audiencia Nacional. Pasó a Francia, desde dónde presuntamente participó en la captación y formación de nuevos miembros de ETA.

En 2001, fue detenido el entonces jefe militar de la banda, Javier Garcia Gatzelu, alias TxapoteAntes de que Txeroki llegara al puesto, según informaciones de El Correo, por él pasaron Jon Olarra, Ibón Fernández -alias Susper- y Gorka Palacios, todos sucesivamente detenidos.

El círculo se cierra

En marzo de 2005, fue detenido en Francia Joseba Segurola Querejeta, considerado por Interior como el número dos de Txeroki y en cuya casa se encontró material para fabricar explosivos y falsificar tanto documentos como matrículas para los comandos.

A día de hoy uno de los presuntos terroristas más buscador por Interior es Aitzol Iriondo, alias Gurbitz, considerado la mano derecha de Txeroki en sus últimas actuaciones. La más destacada, según publica el diario Público, fue la organización, por orden de Thierry, del atentado de la T-4 de Barajas, que en diciembre de 2006 puso fin a la tregua.

En septiembre de 2007, el círculo en torno a Txeroki se estrechó a raíz de las detenciones de Cahors y la desarticulación en esa localidad de la fábrica de bombas de la banda en Francia. Allí, detuvieron a Oian Barandalla Goñi, considerado por Interior como otro de sus hombres de confianza.

Tras la pista de Txeroki en Capbreton

El 1 diciembre de 2007, los agentes de la Guardia Civil Raúl Centeno y Fernando Trapero fueron tiroteados a la salida de una cafetería en la localidad francesa de Capbreton. Realizaban labores de vigilancia, cuando por casualidad se toparon con tres etarras -dos hombres y una mujer- que, al ver que se trataba de guardias civiles, les tirotearon.

Cuatro días después, la policía francesa detuvo a dos de ellos: Saioa Sánchez Iturregui y Asier Bengoa López de Armentia. El tercero, con quien la pareja se dio cita en la cafetería, permanece huido. Entonces, Rubalcaba ni lo confirmó ni lo desmintió, pero las pistas apuntaban a que aquel tercer terrorista podría ser Txeroki. No se descarta, con todo, que fuese su número dos, Gurbitz.

Josu Ternera, el veterano relegado

Hasta la detención de Thierry, se consideraba a Txeroki jefe militar de la banda, y a Josu Ternera se le señalaba como su jefe político. Ese escenario ha cambiado a la luz de la importancia que el Gobierno le ha dado a la detención López Peña, lo que daría consistencia a la sospecha de que Josu Ternera fue relegado de las negociaciones con el Gobierno durante la tregua y al final de la propia dirección de ETA.

Hace unos días, sin embargo, el diario ABC publicó que para el Ministerio del Interior, Ternera mantenía el poder en ETA junto a otros elementos de la cúpula. ABC aseguraba que su ausencia de algunas de las reuniones con los emisarios del gobierno se debía a "motivos de seguridad" y no a una pérdida de poder como se había interpretado. Además del hijo de Ternera, Egoitz Urrutikoetxea, según la información, en esa cúpula estarían además dos de los detenidos en Burdeos, Jon Salaberria y Ainhoa Ozaeta, a quien se vincula sentimentalmente con el primero.

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