La cepa Bundibugyo del ébola amenaza con extenderse en África mientras se busca una vacuna

  • La variante ha superado este martes los 10.000 casos registrados y hay 4.887 muertos registrados
  • Se han registrado pacientes en Nigeria y Kenia, mientras Uganda sigue monitoreando contactos
La cepa Bundibugyo del ébola amenaza con extenderse en África

Un sanitario de Nigeria trabaja con muestras en un laboratorio.PIUS UTOMI EKPEI / AFP

RTVE NOTICIAS

El ébola vuelve a saltar las alarmas en el continente africano. Se trata, concretamente, de la cepa bundibugyo en la República Democrática del Congo (RDC), la cual ha rebasado este martes la barrera de los 10.000 casos confirmados.

Con una tasa de letalidad que oscila entre el 30% y el 50%, y 4.887 muertos registrados, la variante amenaza ahora con propagarse a más países. Ante ello, la agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) ha convocado para el miércoles a los ministros de Sanidad del continente y la Organización Mundial de la Salud (OMS) busca una vacuna a contra reloj.

Es la decimoséptima epidemia de ébola en la RDC y se ha convertido en la segunda peor de esta enfermedad de la historia. Aunque el brote se declaró oficialmente el 15 de mayo en la provincia de Ituri (este), la OMS estima que el virus comenzó a circular en la región en febrero. Hasta la fecha, se ha propagado a ocho de las 26 provincias de la RDC. Además de Ituri, está presente en Kivu del Norte (este), Tshopo (centro-norte), Bas-Uélé (norte), Haut-Uélé (noreste), Kivu del Sur (este), Ubangui del Sur (noroeste) y Ubangui del Norte (norte).

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió en agosto de que se trataba del brote de más rápida propagación registrada ahora y tiene el potencial de convertirse en la peor epidemia de ébola. Este puesto lo ocupa, actualmente, la que golpeó a África occidental entre 2014 y 2016, que causó 11.000 muertos y 28.000 casos.

Primeros casos en Kenia y duda en Uganda

Tras detectarse en RDC, la epidemia se propagó a la vecina Uganda. Allí, la OMS declaró el 26 de agosto el fin del brote, después de contabilizarse 20 contagios confirmados, incluidos 15 importados de la RDC, entre los que hubo dos muertos. Aunque Kampala sostiene que sigue sin contar con nuevos casos dentro de su territorio, se cree que el país ha servido de tránsito para que el virus llegue a Kenia y Nigeria y sigue monitoreando posibles contactos.

De hecho, la agencia de salud pública de la UA afirmó que es posible que la paciente de Nigeria (una ciudadana suiza de origen ugandés que estaba de vacaciones en el país y que no había estado en RDC) y el caso índice de Kenia se cruzaran en el aeropuerto de Entebbe, Uganda, el 3 de octubre, cuando ambos transitaron por él, pero no está confirmado. La ciudadana suiza ha sido trasladada e ingresada en un hospital de Ginebra.

Kenia, por su parte, confirmó el pasado 5 de octubre su primer caso importado de ébola, correspondiente a un hombre de cuarenta años que había vivido los últimos siete en la RDC. El paciente cero recibió tratamiento en varios hospitales congoleños antes de viajar por carretera hasta Kampala y, posteriormente, volar a Nairobi, donde aterrizó el 3 de octubre y murió dos días después.

Desde entonces, este país ha registrado nueve casos confirmados, incluidos dos fallecidos, sin registrarse transmisión comunitaria. Además, Kenia dio de alta este lunes a los 20 primeros contactos de los 135 rastreados.

Infecciones en Europa de trabajadores humanitarios y sanitarios

Junto a estos países africanos, se ha detectado un caso vinculado a la epidemia en Francia. A esta infección, se suman tres personas evacuadas, tras contraer el virus en la RDC, a Países Bajos (uno) y Alemania (dos).

Según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), los cuatro contagios se corresponden con personas que trabajaban en el sector sanitario o en labores humanitarias en zonas afectadas por la epidemia en la RDC. Ninguno de estos países europeos ha detectado una transmisión comunitaria del ébola.

Al ser una cepa poco habitual, aún carece de tratamientos y vacunas específicos. La OMS trabaja en dos vacunas que han iniciado ensayos de fase 1 en humanos y que, hasta ahora, se han mostrado seguras. Su desarrollo, sin embargo, podría llevar meses. Esta agencia de la ONU informó también el viernes pasado sobre el comienzo de un estudio clínico en la RDC para evaluar varias posibles vacunas contra la cepa de Bundibugyo.

Paralelamente, la RDC inició a finales de agosto una campaña de inmunización con la vacuna Ervebo. Esta es la única disponible a gran escala y diseñada en principio para la variante Zaire del virus —la más común—, pero que ha dado indicios positivos contra Bundibugyo en animales.