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Zelenski ve "señales positivas" de EE.UU. en Oslo tras las presiones para aceptar pérdidas territoriales

  • Los líderes de Ucrania, Noruega y Finlandia se han reunido en Oslo con los enviados de Trump, Witkoff y Kushner
  • Zelenski ha dicho que las alertas sobre los ataques balísticos rusos ahora sí funcionan tras denunciar su suspensión
Ucrania y EE.UU. intentan recomponer su relación en Oslo tras el choque entre Zelenski y Trump

Aceptar pérdidas territoriales con la expectativa de beneficios económicos para Ucrania. Ese era, según el análisis de medios estadounidenses y ucranianos publicados antes de la reunión, el planteamiento que los enviados de Donald Trump llevarían a sus conversaciones con Volodímir Zelenski en Oslo. Al término de la cita, el presidente ucraniano ha hablado de "señales positivas" de Estados Unidos y ha valorado el carácter constructivo del diálogo entre Kiev, Washington y sus socios europeos.

Zelenski ha asegurado que las alertas de inteligencia sobre los ataques balísticos rusos funcionan ahora y ha insistido en que Ucrania necesita garantías sólidas de seguridad después de la guerra. Su valoración ofrece una oportunidad para reconducir una relación deteriorada por las denuncias ucranianas sobre las restricciones al apoyo estadounidense y por el acercamiento de Trump a Moscú.

En las conversaciones han participado el enviado especial estadounidense Steve Witkoff, el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, y el presidente finlandés, Alexander Stubb. Jared Kushner, yerno de Trump y también implicado en las negociaciones, se ha sumado a distancia. Según el Gobierno noruego, fue Ucrania quien solicitó la participación de los representantes estadounidenses. Tras la cita, el primer ministro del país que ha acogido la cita ha confirmado que Witkoff viaja a San Petesburgo para encontrarse con el presidente ruso y su equipo.

Zelenski llegaba a Oslo después de haber formulado una de sus acusaciones más graves contra la Casa Blanca. "Creo que se han tomado medidas para convencer a Ucrania de que capitule", declaró en una entrevista con Bloomberg. El mandatario aseguró que no quería creer que Washington pretendiera acelerar el final de la guerra a costa de su país. "Pero eso es lo que parece", añadió.

Lanzador del sistema de misiles antiaéreos Patriot

Lanzador del sistema de misiles antiaéreos Patriot Uwe Zänker Getty Images

Tras la reunión, Trump ha señalado que le "gustaría ver que se logre un acuerdo" de paz y ha agregado que cree que "el inmenso odio" entre Zelenski y Putin es "en gran medida, la razón por la que no han podido llegar a un pacto" que ponga fin a la guerra iniciada por Moscú en febrero de 2022.

"Ucrania debe tener la voluntad de pactar, dado que Estados Unidos ha gastado una fortuna, al igual que Europa", ha argumentado. Y ha continuado con la idea de que "si no llegan a un acuerdo, a la larga, la situación simplemente va a empeorar". Trump ha recordado que su país ha entregado a Kiev "cientos de miles de millones de dólares" en ayudas y envíos de armas. "No hemos recibido nada a cambio, salvo un precio elevado del diésel", ha explicado.

Misiles pagados, alertas y satélites: las reclamaciones de Kiev

Las denuncias ucranianas se concentran en tres recursos decisivos: los interceptores para la defensa antiaérea, la información que permite anticipar los ataques rusos y las comunicaciones por satélite utilizadas en el frente. Son capacidades que los aliados europeos, pese a financiar una parte creciente del esfuerzo militar de Kiev, tienen dificultades para sustituir.

Zelenski sostiene que Washington está retrasando la entrega de interceptores Patriot que ya han sido pagados por países europeos. Según sus cifras, Ucrania recibe de Estados Unidos 12 interceptores Patriot al mes, una cantidad que considera insuficiente para responder a una sola de las grandes oleadas rusas. La escasez se produce, además, en un contexto de mayor demanda de estas municiones, especialmente en Oriente Medio.

El secretario de Estado, Marco Rubio, ha reconocido este martes que puede haber proyectiles adquiridos por socios europeos pendientes de entrega, pero ha rechazado que exista una decisión política para debilitar a Ucrania. Durante una visita a India, ha explicado que los suministros se revisan en función de las necesidades en otros lugares y de los recursos que deben permanecer en Europa. "No ha habido ninguna directriz política deliberada para perjudicar a Ucrania", ha afirmado.

El secretario de Estado, Marco Rubio, en la residencia presidencial de Camp David (EE.UU.) el 31 de julio de 2026 Anna Moneymaker/Getty

La discrepancia afecta también a las alertas sobre los lanzamientos rusos. Zelenski denuncia que su país ha sufrido ataques sin recibir avisos de sus socios. Washington niega haber interrumpido el intercambio de inteligencia y atribuye los fallos a problemas técnicos. El portavoz de la Fuerza Aérea ucraniana, Yurii Ihnat, había precisado que no hubo aviso previo antes del primer ataque contra Kiev del domingo por la noche, pero sí antes de una segunda oleada de madrugada.

En la comparecencia posterior a la reunión de Oslo, Zelenski ha agradecido el funcionamiento de esa asistencia de inteligencia que "ahora sí funciona", ha dicho, en referencia a los avisos que permiten anticipar los ataques balísticos y proteger a la población.

Kiev también ha denunciado restricciones en las conexiones por satélite de SpaceX que utiliza su Ejército. Según la versión ucraniana, las conexiones se interrumpen cuando los terminales se desplazan a gran velocidad, lo que limita el uso de drones. Estados Unidos niega haber impuesto esas restricciones. El periódico Wall Street Journal ha publicado que Elon Musk, el dueño de SpaceX y Tesla, fue quien dio esta orden.

Son las cuestiones que Zelenski había trasladado a Rubio en una conversación antes de la cita de Oslo. Tras la llamada, el dirigente ucraniano ha agradecido su disposición a ayudar, aunque ha insistido en la necesidad de restaurar los servicios de Starlink y Starshield, recibir interceptores y contar con alertas tempranas.

Sistema de satélites Starlink

Sistema de satélites Starlink YASUYOSHI CHIBA/AFP

El diésel ruso y la presión electoral en Estados Unidos

Esta nueva crisis se abrió el 9 de octubre, cuando Trump anunció un acuerdo con Vladímir Putin sobre el diésel ruso que presentó como una forma de abaratar el combustible en Estados Unidos. El encarecimiento de los carburantes, agravado por la guerra con Irán, presiona a los republicanos ante las elecciones legislativas de noviembre.

La operación podría aportar miles de millones de dólares a la economía rusa. Para Ucrania, el acuerdo tiene una segunda consecuencia: Trump reclama que deje de atacar las refinerías de Rusia, una de las herramientas con las que Kiev intenta perjudicar la capacidad económica de su invasor.

Ucrania contuvo esos ataques durante varios días atendiendo a la petición estadounidense, pero los reanudó al no observar una respuesta equivalente de Moscú. Rusia ha mantenido sus bombardeos contra las instalaciones energéticas ucranianas, pese al llamamiento de Trump para que ambos países dejaran de golpear ese tipo de infraestructuras.

El presidente estadounidense también ha suspendido temporalmente la aplicación de un amplio paquete de sanciones contra Rusia. Defiende que esos incentivos sirven para mantener al Kremlin en las negociaciones. Al mismo tiempo, ha vuelto a cuestionar a Zelenski: este lunes aseguró que "no está ayudando mucho" y pidió que otra persona negociara por Ucrania, mientras elogiaba la actitud de Moscú.

Europa intenta evitar una paz impuesta a Ucrania

La reunión de Oslo ha ofrecido a los aliados europeos una oportunidad para contener el deterioro de las relaciones entre Washington y Kiev. La continuidad del apoyo estadounidense importa tanto por el armamento que Europa puede comprar para Ucrania como por la inteligencia y la tecnología que siguen dependiendo de Estados Unidos.

Støre ha defendido que Europa debe participar en las negociaciones porque la guerra se libra en el continente y los europeos tendrán que afrontar sus consecuencias. El primer ministro noruego ha aclarado que ni él ni Stubb hablan en nombre de toda Europa, aunque ambos buscan contribuir al proceso desde la experiencia de sus países y su condición de vecinos de Rusia.

El presidente finlandés ha situado su papel en la facilitación del diálogo entre Estados Unidos y Ucrania y entre Ucrania y Rusia. También ha defendido la importancia de que los negociadores estadounidenses y Trump mantengan su implicación. Su balance de la jornada ha sido positivo: "Hoy ha sido un buen día para la paz".

La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, había expresado este martes con especial dureza el recelo hacia la actuación de Washington. Ante el Parlamento Europeo, ha acusado a los negociadores estadounidenses de llevar alrededor de año y medio presionando a Ucrania para que se rinda. "Si Ucrania no se ha rendido en los términos de Putin es porque Europa la ha apoyado", ha afirmado.

La jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, ha vuelto a defender el apoyo de los 27 a Ucrania

La jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, junto con Jozef Sikela (izq.), Comisario Europeo de Asociaciones Internacionales, intervienen durante una rueda de prensa desde el Parlamento EFE

Al igual que han hecho los líderes de Noruega y Finlandia en Oslo, Kallas también reclama la presencia europea en las conversaciones para alcanzar la paz en Ucrania y recuerda que las decisiones sobre las sanciones de la UE corresponden a los europeos.

El temor a una negociación al margen de Kiev ha aumentado después de que Trump se mostrara dispuesto a mantener un encuentro con Putin y el presidente chino, Xi Jinping, para hablar del final de la guerra sin representantes ucranianos ni europeos. La posibilidad de esa cita se estudia de cara a la cumbre de APEC de noviembre en China, aunque no se ha anunciado un acuerdo definitivo para celebrarla.

Preguntado por esa posibilidad, Zelenski ha reiterado el principio de "nada sobre Ucrania sin Ucrania". El mandatario ha dejado claro que, si las conversaciones afectan a su país y a su futuro, Kiev debe estar presente en la mesa de negociación.

Según ha anunciado Støre, Witkoff viajará este miércoles a Rusia para trasladar los planteamientos debatidos en Oslo. Zelenski ha explicado que espera conocer la respuesta rusa a las propuestas sobre garantías de seguridad, una de las cuestiones que considera esenciales para el final de la guerra.

Los bombardeos rusos sobre Ucrania continúan a pesar de las posibles negociaciones entre Ucrania y EE.UU.

Un hombre pasa junto a un edificio destruido, al lado de un cráter, tras un ataque aéreo en Járkiv el 20 de octubre de 2026, en el contexto de la invasión rusa de Ucrania AFP

Los bombardeos continúan

La jornada diplomática de Oslo ha coincidido con nuevos ataques rusos contra ciudades e infraestructuras ucranianas. Medios locales recogen un balance parcial de al menos nueve muertos en varios bombardeos. En uno de ellos, un dron ha causado este martes tres muertos y cuatro heridos en la carretera entre Kiev y Odesa y ha incendiado varios vehículos, según la Fiscalía regional. Entre los fallecidos figura el conductor de un autobús que conectaba la capital con un cementerio militar.

Durante la noche, Rusia lanzó 165 drones, 105 de ellos con motor a reacción, según la Fuerza Aérea ucraniana. Su parte provisional de la mañana daba cuenta de 115 aparatos derribados o neutralizados y advertía de que todavía quedaban drones en vuelo. Las autoridades militares también comunicaron impactos en 30 emplazamientos, una muestra de la extensión geográfica de la ofensiva.

Los ataques han continuado durante el día en Kiev, donde las autoridades han informado de cinco heridos y daños en dos centros sanitarios. Según el Gobierno ucraniano, uno de los impactos alcanzó un quirófano del Instituto Strazheska, perteneciente a la Academia Nacional de Ciencias Médicas, e hirió a un paciente. Otro centro médico resultó dañado por los restos de un dron, mientras el alcalde, Vitali Klitschko, comunicó un nuevo ataque contra una instalación energética de la capital durante la tarde.

La ofensiva contra el suministro eléctrico se ha extendido también al oeste del país antes del invierno. El Ministerio de Energía ha informado de ataques contra instalaciones en siete regiones, entre ellas Leópolis, Rivne y Ternópil. En Odesa, la compañía DTEK ha señalado que tres de sus instalaciones fueron alcanzadas y que 32.700 familias seguían sin electricidad en su balance de la mañana.

Así, el margen de Zelenski para negociar depende también de que Ucrania conserve la capacidad de defenderse. Por eso, recomponer la relación con Washington tiene para Kiev una urgencia que se mide en misiles, alertas y vidas. Un acuerdo que consolide pérdidas territoriales deberá responder a una cuestión que los beneficios económicos por sí solos no resuelven: qué garantías tendrá Ucrania de que Rusia no vuelva a atacar.