Burnham tacha a Rusia de "enemiga" y la acusa de injerencia en el referéndum del Brexit
- El primer ministro británico es el primer líder que acusa abiertamente a Moscú
- El mes pasado, abrió la puerta a un hipotético regreso a la UE
El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, ha tachado a Rusia de país "enemigo" y la ha acusado directamente de injerencia durante el referéndum del Brexit de hace diez años. Además, ha señalado que Moscú interviene también en las políticas de Francia y Alemania.
"Al llegar a Downing Street, planteé la siguiente pregunta: ¿hubo injerencia de Rusia en el referéndum de 2016? Y me han dado una respuesta clara: sí, la hubo. Esto es importante ahora para dejar constancia de ello", ha dicho Burnham en una entrevista para el podcast The Rest Is Politics, en la que ha añadido que saber esto puede ayudar a los votantes de Francia o Alemania que algunas de sus políticas están "instigadas" por "nuestros enemigos, concretamente Rusia".
Burnham, que llegó al poder en julio en sustitución de Keir Starmer, aseguró el mes pasado que no descarta la vuelta de su país a la Unión Europea al considerar que el Brexit ha causado más daño que beneficio.
El líder laborista es el primer ministro británico que habla abiertamente sobre una presunta injerencia rusa en el referéndum que condujo a la salida del Reino Unido del club comunitario. Sin embargo, no ha dado más información sobre las pruebas que han conducido a esa afirmación.
"Hemos estado en desventaja con respecto a este asunto y no hemos informado suficiente a la gente sobre hasta qué punto hay personas dispuestas a alterar el proceso político desde el extranjero", ha añadido el primer ministro.
Señala a Rusia por injerencia en Alemania
Burnham también ha revelado que discutió este asunto con el canciller alemán, Friedrich Merz en su última reunión, en la que coincidieron en que la ultraderecha de AfD era el peón de la injerencia rusa. "Me comentó que la AfD está claramente vinculada a Rusia; creo que está financiada por ella", ha sostenido.
El jefe de Gobierno británico ya se pronunció sobre la injerencia rusa en su discurso ante la ONU —aunque no habló de su implicación en el Brexit— en septiembre. "El Kremlin destina unos 1.300 millones de libras al año a manipular la información", dijo ante la Asamblea General de Naciones Unidas.
El primer ministro advirtió de una "ofensiva a escala industrial" en el entorno informativo de "Reino Unido y el de muchos aliados", que atribuyó a "agencias rusas" que se sirven del empleo de bots y webs y noticias falsas.
A principios de este mes, Merz Merz, ya aseguró que Rusia desafía a su país y sus socios con "ataques híbridos", "propaganda" y "apoyo a partidos extremistas" que "se erigen como portavoces de Moscú". Además, acusó al Kremlin de lanzar una "guerra encubierta" contra Berlín.
En los últimos meses, las denuncias sobre ataques híbridos de Rusia en suelo europeo se han multiplicado. El más sonado, fue el intento de ataque con drones sobre el aeropuerto alemán de Leipzig, tachado por la UE de "terrorismo de Estado".
Sobre estas acusaciones, el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, ha dicho que su país está "recurriendo a al fuerza bruta" para sofocar "una amenaza directa", en referencia a lo que llama "destrucción de infraestructura" perpetrada por Occidente con la ayuda de Ucrania.
Burnham abre la puerta a volver a la UE
A finales de septiembre, durante la conferencia anual del Partido Laborista, el líder británico ya expresó su voluntad de cambiar las relaciones con la UE y aseguró "estos diez años de Brexit han hecho más daño que bien".
Asimismo, en una entrevista a la BBC abrió la puerta a un posible regreso al club comunitario, al anticipar que propondría "opciones diferentes" para definir la nueva relación con Bruselas antes de finales de año. Entre las opciones, baraja el establecimiento de una Unión Aduanera o regresar al mercado único europeo.
El primer ministro ha reconocido en el pasado que le gustaría que su país volviera a la UE, aunque recientemente ha matizado que "no es necesariamente el caso de que eso sea ahora". Líderes como el francés, Emmanuel Macron, o el presidente español, Pedro Sánchez, aseguraron que un hipotético regreso sería "una excelente noticia".