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Un ministro de Netanyahu pide a la Inteligencia investigar a los directores de 'Naza' para retirarles la nacionalidad

  • El titular de Cultura y Deportes de Israel quiere llevar a los dos realizadores ante la Justicia
  • Un total de 43 grupos de derechos de Israel han apoyado a Yuval Abraham y Rachel Szor
Un ministro de Netanyahu pide a la Inteligencia israelí investigar a los directores de 'Naza' para retirarles la nacionalidad

El ministro de Cultura y Deportes de Israel, Miki Zohar, ha pedido este miércoles una investigación al servicio interior de Inteligencia del país, el Shin Bet, contra los directores de la película Naza, galardonada con el Premio Especial del Jurado del Festival de Venecia, para avanzar en la retirada de la nacionalidad a los realizadores Yuval Abraham y Rachel Szor. El documenta muestra la matanza masiva y deliberada de civiles palestinos en la Franja de Gaza por parte de las fuerzas israelíes.

Zohar ha afirmado en su cuenta de X que Abraham y Szor han causado "un daño enorme al Estado de Israel con narrativas falsas". Es por ello que ha hablado este miércoles con el jefe del Shin Bet, David Zini, para abrir pesquisas contra los dos realizadores.

"He solicitado examinar el origen de la información y los materiales utilizados para crear la película y las circunstancias de cómo llegaron a manos de los creadores de cara al proceso de examen de revocación de la ciudadanía israelí", ha concretado el titular de Cultura israelí.

Zohar promete no descansar hasta que llevarlos a juicio

"No descansaremos ni nos callaremos hasta que todos los que participaron en esta deshonra sean llevados a juicio y se inicien procedimientos en su contra", ha zanjado Zohar.

Abraham y Szor formaron parte del equipo de la oscarizada No Other Land (2024). Su nuevo proyecto entró en la carrera por el León de Oro después de que el certamen lo aceptara in extremis una semana antes de su inicio. Finalmente, se hizo con el Premio Especial del Jurado en Venecia tras recibir una ovación de 25 minutos.

Naza es un acrónimo hebreo utilizado por los mandos y servicios de inteligencia israelí que significa 'víctima colateral', que en la práctica son los civiles muertos y heridos por los ataques contra lo que Israel considera blancos terroristas en Gaza. La película examina las operaciones militares israelíes en la franja y el sistema detrás de los ataques contra los palestinos.

Desde el inicio de la ofensiva israelí en el enclave palestino, han muerto 73.789 palestinos y 174.000 heridos, según el Ministerio de Sanidad de Gaza, bajo la autoridad de Hamás. Los ataques israelíes continúan a pesar de que desde octubre de 2025 está en vigor una supuesta tregua. Israel lanzó una ofensiva de gran envergadura sobre Gaza tras los atentados del 7 de octubre de 2023 contra su territorio cometidos por Hamás y otros grupos islamistas palestinos, que dejaron 1.200 fallecidos y 250 secuestrados.

El documental recoge testimonios como el del creador de un sistema que, con algoritmos e inteligencia artificial (IA), puede determinar en qué punto se concentra la gente dentro de un edificio en el punto de mira de la artillería israelí.

"Quiero ser muy claro. Esta verdad ha sido documentada y es conocida desde el primer día gracias a los periodistas palestinos. Más de 200 de ellos han sido asesinados por Israel en Gaza. Sus voces fueron silenciadas y negadas", dijo Abraham al recoger el galardón en Venecia.

El cineasta apuntó que "negar un crimen es lo que contribuye a que persista", y por eso consideró que "es realmente importante" para ellos "que los israelíes vean esta película" porque su país "es el que está cometiendo esos crímenes". También urgió a los estadounidenses a verlo, porque Washington "está financiando gran parte de las matanzas".

Naza busca mostrar "la matanza sistemática" en Gaza

Con Naza, dijo el cineasta, quisieron mostrar "cómo esta matanza masiva es sistémica, no fruto de un accidente, sino de un plan deliberado", basado "en la deshumanización total de los palestinos".

Las reacciones en Israel a favor y en contra del documental, de 80 minutos, no han hecho más que multiplicarse. El martes, un total de 43 organizaciones de derechos humanos del país apoyaron en un comunicado a Abraham y Szor e instaron a las autoridades al cese de las amenazas contra estos realizadores de retirarles la nacionalidad o de juzgarlos a ellos y sus fuentes.

"La respuesta institucional al filme y las amenazas contra sus creadores son características de regímenes dictatoriales", reza la nota firmada por organizaciones como Peace Now, Adalah, B’Tselem, Physicians for Human Rights Israel y Breaking the Silence.

En paralelo, alrededor de un millar de cineastas israelíes, como Ari Folman, Shlomi Elkabetz, Ran Tal y Michal Aviad, han manifestado su respaldo a Abraham y Szor.

"En los últimos días -indica la declaración-, hemos sido testigo de una campaña sin precedentes de incitación e instigación contra los creadores de la película, y la distancia entre esto y la incitación a la violencia y las amenaza física contra sus vidas se está acortando".

Los cineastas han hecho un llamamiento a todo aquel que todavía luche "por la libertad de expresión y artística" para que se les una a la hora de expresar solidaridad con los directores de Naza. También han reivindicado el papel "central" del arte y el periodismo para sostener un espejo en que se mire la sociedad para generar el debate "sin hacer concesiones a nadie, incluso cuando la realidad es difícil".

Las Fuerzas Armadas de Israel reaccionaron hace dos días a la película a través de su portavoz, Effie Defrin, quien destacó en X que, pese a no haberse estrenado, Naza presenta en su tráiler una serie de acusaciones graves y falsas sobre el Ejército israelí y sus soldados.

"Las acusaciones presentadas en el tráiler no son ciertas, y algunas de ellas incluso se presentan de manera distorsionada, falseada y desconectada de la realidad en el terreno. Quiero enfatizar que las IDF (Fuerzas de Defensa de Israel) son un Ejército de valores, que opera de acuerdo con el derecho internacional y según valores y estándares profesionales obligatorios. Así hemos actuado durante los últimos tres años y así continuaremos actuando, incluso en las condiciones de combate más complejas", ha subrayado Defrin.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha calificado el documental de "intolerable". "He oído hablar de él y es indignante (...) Luchamos contra la incitación antisemita a nivel mundial, pero cuando esta proviene de nuestras propias filas, resulta sencillamente intolerable", ha afirmado esta semana Netanyahu en un vídeo de un minuto publicado en su cuenta de X.