El incendio de Tuéjar arrasa 690 hectáreas, deja dos bomberos heridos y moviliza a la UME en el Alto Turia
- Más de 200 efectivos y 14 medios aéreos combaten un fuego de 17 kilómetros de perímetro en Valencia
- El desalojo preventivo afecta a 25 personas en Tuéjar y Benagéber tras activarse la situación de nivel 2
Un virulento incendio forestal declarado en la tarde de este martes en el término municipal de Tuéjar mantiene en máxima alerta a la comarca valenciana de Los Serranos. Las llamas han alcanzado un perímetro de 17 kilómetros y han calcinado provisionalmente 690 hectáreas de terreno en pleno corazón de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia.
La rápida propagación del fuego obligó a decretar la situación operativa 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales (PEIF) ante la amenaza a bienes no forestales y la cercanía a núcleos habitados, activando a la Unidad Militar de Emergencias (UME).
El fuego se inició poco después de las 15:30 horas en las inmediaciones de la Cueva de las Palomas, un paraje natural emblemático de alto valor ecológico frecuentado por excursionistas. Empujado por vientos intensos y elevadas temperaturas, el operativo sufrió momentos críticos que se saldaron con dos bomberos forestales heridos leves. Asimismo, las fuerzas de seguridad evacuaron de forma preventiva a unas 25 personas en campings y caseríos del entorno.
Investigación sobre el origen en el barranco
Los primeros indicios sitúan el inicio de las llamas en una zona de difícil acceso. El foco arrancó concretamente en el interior de un barranco contiguo a una parcela de cultivo y a un área forestal, desde donde tomó carrera impulsado por la vegetación seca.
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, ha explicado que "sabemos que se ha iniciado en un barranco, que ha tomado carrera en un barranco, que estaba al lado de una zona de cultivo y al lado de una zona forestal". Bernabé detalló que los agentes del Seprona de la Guardia Civil y la unidad de la Generalitat trabajarán sobre el terreno para investigar las causas que lo han originado en cuanto el acceso sea seguro.
Bomberos heridos y desalojo de vecinos
El combate contra el fuego ha dejado, por el momento, dos efectivos heridos de consideración leve. Un bombero forestal sufrió quemaduras leves y fue trasladado en ambulancia al Hospital La Fe de València, mientras que un compañero resultó lesionado con contusiones al volcar la autobomba en la que trabajaba, recibiendo atención en el Hospital de Llíria.
En paralelo, la Guardia Civil procedió a evacuar a unas 25 personas del camping de Tuéjar, la aldea de Fuente Cabera y la colonia de Benagéber, además de diversas granjas próximas. Varias familias fueron realojadas en instalaciones municipales de Tuéjar y Benagéber.
Gran despliegue del operativo y apoyo de la UME
El contingente de extinción coordinado desde el Puesto de Mando Avanzado (PMA) supera los 200 efectivos terrestres apoyados por 40 medios terrestres y 14 aeronaves, de las cuales 11 operaron de forma directa en las descargas.
La Unidad Militar de Emergencias (UME) ha desplaegado inicialmente a 75 militares con 25 vehículos. Con el amanecer, el dispositivo se ha reforzado con nueve unidades terrestres, dos helitransportadas y cinco autobombas de los bomberos forestales de la Generalitat, junto a tres dotaciones y cinco brigadas del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia.
A este contingente se han sumado dotaciones enviadas por Castellón, Alicante y el Ayuntamiento de València, además de cuatro brigadas del Miteco y dos medios aéreos nacionales.
El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, tras presidir el último Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrado), valoró la dedicación del operativo destacando que "estamos hablando de la Reserva de la Biosfera del Alto Turia" y ensalzando "la dedicación de los profesionales: bomberos forestales, la UME, el Consorcio Provincial de Valencia y los ayuntamientos". La próxima reunión del Cecopi está previsto que comience a las 9:30 de este miércoles.
Meteorología adversa y previsión de precipitaciones
El fuego se propagó inicialmente bajo las severas condiciones de la regla del 30-30-30: temperaturas sofocantes de hasta 35 grados, humedad inferior al 30% y vientos con rachas superiores a los 30 km/h.
Durante la noche, la bajada en la fuerza del viento ha supuesto una ventana de trabajo favorable. El inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, Jorge Gil, señalaba que "vamos a trabajar toda esta noche para ir consolidando zonas accesibles, porque el incendio, aparte de zonas de campo, tiene zonas de difícil acceso". Gil ha advertido de que el cambio de viento al este-sureste obliga a vigilar el embalse para evitar saltos al lado oeste del pantano.
Asimismo, la previsión contempla un aviso naranja por fuertes lluvias que podrían contribuir a sofocar el fuego, aunque vendrán acompañadas de rachas de viento capaces de reavivar los frentes. Por ello, Valderrama apeló a la ciudadanía a mantener "la máxima prudencia y seguir en todo momento los consejos y recomendaciones en la web del 112 y en la app".
"Nos quema por dentro": el lamento del municipio
El impacto en la población local queda patente en las emotivas palabras del alcalde de Tuéjar, Carlos Tarazón, quien manifestó que el fuego "no es solo un incendio forestal" y aseguró que "esto nos quema por dentro a todos los que vivimos en estas zonas".
Tarazón ha reinvindicado la importancia de la masa forestal del interior recordando que "al final son estos montes los que limpian el aire que se contamina en las ciudades, los que hacen que el agua esté limpia; estas tierras dan de comer a la gente de las zonas urbanas". Por ello, ha reclamado decisiones políticas y fondos para poner en valor los recursos forestales.
Finalmente, la delegada Pilar Bernabé ha relacionado el comportamiento del incendio con el cambio climático al constatar que "estamos a mediados de septiembre y las temperaturas alcanzan los 35 grados", lo que genera columnas convectivas de gran fuerza. Bernabé ha urgido a alcanzar un consenso político para proteger los territorios ante la evidencia del calentamiento global, mientras los bomberos continúan batallando contra las llamas.