La Denominación de Origen Euskal Sagardoa espera una cosecha de manzana notablemente menor que la de 2025
- El Consejo Regulador prevé una producción de alrededor de un millón y medio de kilos
- La falta de frío en invierno y el calor del verano han afectado a los manzanales vascos
La sidra es una tradición muy extendida en el País Vasco, especialmente en Gipuzkoa. Y su proceso de elaboración comienza ahora, con la cosecha de las manzanas. Una tarea que ya ha empezado en la mayoría de los manzanales de Euskadi. Este año se espera una producción notablemente menor que la del año pasado, según la Denominación de Origen Euskal Sagardoa. Serán alrededor de un millón y medio de kilos. Y con grandes diferencias entre zonas: el calor y la escasez de luvia del verano y la falta de frío del pasado invierno hacen que la cosecha sea más abundante en el interior y menor en la costa.
La recogida se realiza fundamentalmente a mano, debido a la orografía y a las condiciones climáticas del País Vasco. En cuanto al grado de maduración, los frutos de este año presentan más concentración de azúcar que el año pasado. Además, la manzana es de menor tamaño, por lo que se esperan sidras de gran carácter. Son datos que ha dado a conocer este miércoles el Consejo Regulador de la D.O. Euskal Sagardoa en el manzanal experimental de Otalarrea, en la localidad guipuzcoana de Villabona.
Aumentar la producción de manzana autóctona
Euskal Sagardoa cuenta con 48 sidrerías repartidas por toda la geografía vasca: dos en Álava, tres en Bizkaia y el resto en Gipuzkoa. Entre todas suman 500 hectáreas de manzanal. Para elaborar la sidra, utilizan de forma mayoritaria la manzana de sus propias plantaciones, pero también la adquieren a productores de la zona. La Denominación de Origen reconoce 106 variedades de manzana, entre ácidas y amargas. 24 de ellas son las más utilizadas, y su combinación adecuada dota a la sidra de unas características especiales que busca cada sidrería.
El objetivo del Consejo Regulador es conseguir que para 2030 toda la sidra producida en Euskadi se elabore con manzana autóctona. El mayor problema al que se enfrenta es la falta de relevo generacional: cada vez es más difícil encontrar a personas que cuiden los manzanales, y disminuye el número de jóvenes que trabajan en los caseríos. Por ello, el sector ha unido fuerzas con el Gobierno Vasco y las Diputaciones Forales para impulsar nuevas plantaciones y profesionalizar la producción de la manzana.
La D.O. Euskal Sagardoa
La Denominación de Origen Euskal Sagardoa nació con la cosecha de 2016. Está compuesta por los productores de sidra de Gipuzkoa, Álava y Bizkaia, y su objetivo es abrirla a los de Navarra y el País Vasco francés. El trabajo que realiza persigue mejorar la calidad y aumentar la disponibilidad de la manzana autóctona. Y de esta manera, ofrecer al consumidor garantías sobre un producto local y de calidad. Para ello, controla la producción desde el manzanal hasta la botella. Todo el proceso lo acredita la Fundación Hazi, dependiente del Gobierno Vasco, encargada de impulsar el medio rural vasco.
Euskal Sagardoa lleva a cabo distintos proyectos de desarrollo técnico. En los últimos años ha puesto en marcha la utilización del portainjertos Geneva, que ofrece alta resistencia a enfermedades y mejora la productividad. Trabaja también en la interpolinización a la hora de planificar nuevos manzanales. El aclareo en los años de mayores cosechas, para lograr unas producciones más equilibradas en cantidad. O el manejo y la composición de los suelos.
Un trabajo incansable para que cada año llegue la mejor sidra posible a las kupelas y el público pueda disfrutar de ella. A mediados del próximo mes de enero estará lista para degustar la sidra de esta cosecha. Y al grito de Txotx los clientes de las sidrerías se acercarán a probar Gure sagardo berria.