Testimonios de los evacuados: "Desalojaron todo el pueblo, imagínese 5.000 personas saliendo todas la vez"
- Más de 25.000 vecinos han dejado sus casas por el fuego y permanecen temporalmente en pabellones
- Última hora de los incendios
"Se me ha quemado todo, era una casa grande, una parcelita muy maja. Tenía piscina y se ha quemado", desesperación e incredulidad se dan las mano en el testimonio que ofrece ante las cámaras de TVE esta vecina en Villa del Prado, en Madrid. Explica que ha dormido en un descampado, porque primero se fue a Móstoles y cuando quiso ir con el resto de sus vecinos al polideportivo donde se habían refugiado se encontró las carreteras cortadas. Sí presume del civismo con que abandonaron el pueblo " imagínese a 4.000 o 5.000 personas que somos en este pueblo saliendo todos a la vez, pero nos organizamos de tal manera que no hubo problemas: ni empujones, ni en el coche...."
Cerca otro de los vecinos desalojados nos cuenta que duerme en el coche para liberar espacio en el polideportivo, "si se puede llamar dormir" y agradece "los servicios de emergencias se han dejado la vida aquí para hacer todo lo que han podido". Otros nos cuentan que no saben como están las casas que abandonaron, pero "vamos a subir con la Guardia civil para coger las cosas esenciales, dar de comer a los animales y salir, porque hasta que no se verifique como está la vivienda para poder habitarla no podemos quedarnos allí, claro". En Villa del Prado, hay tristeza, resignación, esperanza tambien, y miedo "está bastante asustado, cada vez que ve humo, cada vez que se mueve grita !mama¡ y ¡vamonos!", nos dice una madre sobre la reacción de su hijo menor.
Mientras, en Burgohondo, en Ávila, Goyi se emociona cuando le preguntan cómo se encuentra después de haber sido desalojada junto con el resto de sus vecinos de su casa. Duerme en el polideportivo municipal de este pueblo de poco más de 1.200 habitantes.
"Es un desastre total, es muy triste", ha dicho al Canal 24 horas esta jubilada, que agradece la atención que han recibido por parte de la Cruz Roja. "Nos atendieron fenomenal, tenemos todo lo que necesitamos y estoy contenta dentro de la situación tan terrible que se ha vivido y se sigue viviendo porque todo Burgohondo está lleno de humo y es imposible llegar a casa".
Otra persona que no ha pegado ojo en toda la noche ha sido Delfín, dueño de un mesón de Villa del Prado, en Madrid, que estuvo hasta las cuatro de la mañana atendiendo a los bomberos y vecinos. "Estuve preparando comida para los forestales que me pidieron 300 bocadillos", ha apuntado este empresario a RTVE, para quien "es una vergüenza" que no se les dé comida a los bomberos.
Varias personas desalojadas por el incendio forestal se refugian en el Polideportivo de Villamanta (Madrid) Rafael Bastante Rafael Bastante / Europa Press
Delfín ha vuelto abrir este viernes para atender también a la gente de la urbanización Encinar del Alberche "que no tienen casa". "La alcaldesa me ha dicho que haga espaguetis para los niños y creo que van a hacer una paella para las personas (evacuadas) en el polígono", ha explicado a RTVE. Cerca, Fernando cuenta que "ha sido una situación dramática, angustiosa".
En un paraje del Pozo de la Nieve, en la parte alta del Tiemblo (Ávila), Manolo dice que no se mueve de su casa: "Tengo unos caballos que estoy intentando tener controlados y encerrarlos para que no se quemen, estoy en medio de la montaña, el Tiemblo está desalojado desde anoche", explica por teléfono a RTVE.
Sus padres y sus hermanos se han marchado a Villaviciosa (Ávila), donde tienen parientes. Con los caballos ya encerrados y la certeza de que es complicado que el fuego los queme, Manolo ahora quiere ayudar a extinguir las llamas. Tiene un todoterreno y quiere unirse a los voluntarios que están colaborando con la Protección Civil.