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Primeras carabelas portuguesas en Asturias

  • Se han detectado ejemplares en la Playa de San Lorenzo, Poniente y Arbeyal de Gijón
  • Llegan a los arenales asturianos debido al aumento de la temperatura del mar y la acción del viento
Carabela portuguesa varada en la playa
Carabela portuguesa varada en la playa Bruno Guerreiro (Getty)
SERGIO PASCUAL

"Entre julio, agosto, e incluso principios de septiembre, puede aparecer alguna carabela". La previsión corresponde a la responsable de Salvamento del Ayuntamiento de Gijón. Flor Palacio, en conversación con RTVE Asturias, apunta a la aparición de varios ejemplares de este ejemplar que ha supuesto el izado de banderas amarillas y rojas en varios arenales del Principado. La también conocida como 'fragata portuguesa' o 'agua mala' está cada vez más presente en las playas. Entre las causas de su proliferación, el aumento de la temperatura del mar y el efecto de las corrientes. "Tiene los tentáculos muy desarrollados, enrollados y cargados de cápsulas urticantes", explica en el programa 'A golpe de bit' el director del Instituto Oceanográfico Español de A Coruña, Santiago Parra.

La picadura de la carabela es como "una descarga eléctrica"

El científico equipara la picadura de la carabela portuguesa a "una descarga eléctrica" que, ante su primera detección, ha obligado a restringir el baño en la playas de San Lorenzo, Poniente y Arbeyal de Gijón. Una situación que derivó en bandera roja en varias zonas de San Lorenzo puesto que, como indica Palacio, "en el momento que detectamos más de cuatro ejemplares ponemos bandera roja". En el caso de identificar en los bañistas una picadura de esta 'colonia flotante', desde el consistorio gijonés optan por ondear la bandera amarilla como medida de prevención. Unas medidas preventivas que, sin embargo, están más relacionadas con personas alérgicas a su veneno o en situación de vulnerabilidad. "No debemos alarmar a la sociedad pensando que cualquier toque con una carabela va a producir la muerte", expone Parra.

El riesgo de las carabelas portuguesas radica, más allá del contacto directo e inoculación directa de su veneno, en los tentáculos que queden depositados en la arena y que también pueden provocar infecciones.

Barreras contra las carabelas

El aumento de carabelas en las costas gijonesas ha obligado a su Consistorio a buscar soluciones ante la amenaza. Una de ellas es la experimentación con las barreras anticontaminación que, para este fin, tratarán de repeler a este ejemplar más propio de las costas caribeñas. De no funcionar la contención, el Servicio de Emergencias del Principado de Asturias ha publicado una serie de recomendaciones en el caso de la picadura de una carabela portuguesa. Entre ellas, están la de "salir del agua inmediatamente", no aplicar agua dulce, amoniaco, vinagre u orina. Además, insisten en no frotar la herida, aplicar frío sin contacto con la piel y emplear agua de mar para limpiar la zona infectada.