Las "sombras desobedientes" de Elena Jiménez hacen el gamberro en la Academia de Bellas Artes de San Fernando
- Elena Jiménez. Premio Nacional de Arte Gráfico se puede ver hasta el 26 de julio
- La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando expone obras de los últimos 25 años
Elena Jiménez (Alicante, 1965), galardonada con el Premio Nacional de Arte Gráfico 2025, ve reconocidos sus 40 años de trayectoria artística con una exposición monográfica en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid que puede verse hasta el próximo 26 de julio.
La Calcografía Nacional le ha otorgado este premio por su reflexión sobre las formas tradicionales, la capacidad para redefinir los límites, y ampliar las posibilidades comunicativas y críticas de la estampa, según el fallo del jurado.
Una vez su hermana le preguntó a qué se dedicaba, y ella, para facilitar la comprensión de sus labores, decía que era "artista multidisciplinar", indica a RTVE Noticias. Este concepto tampoco le acababa de convencer y optó por decir que "rompe cosas y las cambia de sitio". Por eso, considera que estos 40 años han sido de "gamberrismo" y de "no formar parte de lo que se considera la marca del artista”. Huye de que su obra se reconozca nada más verla y prefiere someterla a una constante transformación.
Cuando uno tiene en el ADN una forma de expresarse, la lleva al límite. En esta exposición, la pieza que se ve nada más entrar es el gamberrismo estereotipado: no tiene cartela, el original se perdió y no cumplía las normas del concurso para el que se diseñó. La creadora cuenta que ahora no pensaba exhibir la obra. Cuando se puso en la cola para los premios y becas de arte Generación 2001 Caja Madrid, le dijeron que excedía los centímetros permitidos, que su soporte no era el papel (es de peluche) y que estaba en frascos de cristal. Completamente desobediente, presentó la obra y la dejó en manos del jurado. Muestras Naturaleza no pudo competir, pero fue la portada del catálogo.
Muestras Naturaleza, 2000
Patchwork Mad ocupa toda una pared y es testigo de sus experiencias internacionales. Forma parte de una serie, en la que las creaciones beben de sus estancias en la capital de España, Londres y Nueva York. Consiste en "trabajar la estampación con impresiones de centros de arte", como el Museo del Prado o el Victoria and Albert de Londres, y combinarla con unas siluetas de unas manos. Las manos simbolizan los titiriteros de Los viajes de Gulliver, que manejan el universo del libro de Jonathan Swift.
Patchwork MAD, 2010 Sofia Alvarez Capunay 83
Además, en la obra están las “sombras desobedientes”, un recurso muy utilizado por Jiménez. Son personajes de cuadros clásicos que se cuelan en otras superficies para cuestionar la escala y el poder. También reflejan el intercambio de relaciones humanas, para la artista es divertido ver cómo pasan de un cuadro a otro y forjan un vínculo que no hubieran tenido sin su acción. Para los curiosos del arte, encontrar las referencias en la composición es todo un reto: el Conde-Duque de Olivares (Diego Velázquez), el matrimonio Arnolfini (Jan Van Eyck), Desayuno sobre la hierba (Édouard Manet) o la Eva del díptico de Alberto Durero.
A las sombras de Goya
Las sombras desobedientes tienen mucho más alcance, la premiada “coge libros enteros y se los carga” recortando figuras. En el fondo de la sala de exposiciones temporales, hay una puerta que conduce al Gabinete Goya, que alberga las obras del maestro. Flanqueando la puerta a ambos lados hay varios collages sobre los Disparates. Sin embargo, al acercarse comienzan a verse nuevas sombras, fugadas de otros cuadros. A la artista le gusta cambiarlas, desordenarlas y considera que a Goya, presente en un cartel justo al frente, le hubiese divertido este “disparate con sus disparates”.
Goya desobediente, 2023 5
Todas las piezas están "hechas con procesos gráficos de forma única, y siempre susceptibles de editar, por eso su valor se incrementa". Jiménez define su estilo como "arriesgado", y muchas veces ha entrado en grandes talleres de impresión y los técnicos le han mirado con inquietud, temiendo que rompiera sus piezas al someterlas a sus procesos creativos.
En varias obras cose a mano la friselina, un material de textura fibrosa, con el que retoma el hilo de los viajes de Gulliver. La artista presenta Brobdingnag, una obra cuyo nombre es el país en el que residían los liliputienses. Aquí solo se ven las manos manipuladoras en ghost, una técnica que estampa el papel japonés sobre el papel arte de forma que la tinta cala y se deposita en la superficie de atrás. Tras recortar, combinar y superponer, el resultado es un juego de relieves y transparencias.
Brobdingnag, 2008 5
Pensar con las manos
Las manos siempre han sido su obsesión; piensa que es la parte del cuerpo que nos hace humanos. Las obras de Brobdingnag son coetáneas a los atentados del 11-M en Atocha; durante ese período la artista percibía violencia a borbotones a su alrededor que representaba con manos sobredimensionadas, perturbadoras y de las que no se puede escapar.
El trabajo de la alicantina aborda "las fragilidades humanas", los problemas sociales y la cuestión de género. En este sentido, destaca Ninfa Eco, que recrea el mito de Narciso, una de sus obras "más instalativas", que hizo con la galerista Carmen de la Guerra. Quiso devolverle a la ninfa la voz que Hera le quitó como castigo. Descolgó el espejo del baño, lo puso en el suelo y les dijo a sus compañeras que se asomasen para salir en el reflejo. Así, la obra transforma a la espectadora en la voz de Eco.
Ninfa Eco, 2001
Atrevimiento es la palabra que mejor describe a Elena Jiménez. Tras 40 años de trayectoria, regresa a la simpleza de dibujar con tinta china y lápiz. Como artista, docente e investigadora, cree en "volver a hacer a las manos pensar" y aboga por levantarse, sentarse y dibujar, huyendo de las distracciones que hoy se le imponen al artista.
Recibir este premio es "un reconocimiento a todo su trabajo", y se acuerda de las investigaciones y el mimo empleado en sus piezas. Su principal objetivo con esta exposición es mostrar la permanente transformación, que de momento avanza con un nuevo taller en Madrid. Elena Jiménez. Premio Nacional de Arte Gráfico se puede visitar hasta el 26 de julio en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
*Aroa Arroyo García es alumna de Doble Grado en Periodismo e Historia en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Sara Gómez Armas, redactora jefa de RTVE Digital, ha supervisado la elaboración completa de este texto.