37 millones de historias y más de 25 kilómetros de documentos: así es el Archivo Militar de Guadalajara
- La instalación es el archivo del Ministerio de Defensa más grande de toda España
- Conmutaciones de penas de muerte, el falso 'parte médico' de Ricardo Zamora y documentos que salvaron vidas
"Los archivos tienen una particularidad. Somos garantes de derechos. Tú no tienes derecho en muchas ocasiones hasta que no tienes un documento que dice que tiene derechos". Esta es la reflexión de Andrés Martín, director del archivo militar más grande del Ministerio de Defensa de nuestro país, que se encuentra en Guadalajara. Un lugar que conserva más de 37 millones de expedientes militares de diversas épocas expuestos en más de 25 kilómetros de estanterías en las que vamos a bucear para conocer legajos que salvaron vidas, que conmutaron penas de muerte y algunas muy curiosas.
La más antigua data de 1797 y pertenece a la Batalla de Santa Cruz de Tenerife en la que el almirante Horacio Nelson quiso someter al archipiélago canario al mandato de la Corona británica. "Pese a que los canarios eran muchos menos y sin tener formación militar, vencieron a los ingleses. Nelson perdió el brazo y luego murió en Trafalgar", nos cuenta Patricia Duque Machuca, una de las técnicas del archivo que trabajaron con este documento.
Santiago Bernabéu, 'El Fary', 'Pichichi', entre sus nombres ilustres
Entre los 37 millones de expedientes que se guardan en el AGMG se encuentran reclutas de la Guerra de Cuba, las guerras carlistas y también nombres que conocerán como El Fary, Manolete, Rafael Moreno Aranzadi "Pichichi", Santiago Bernabéu o Fabiola de Mora, que antes de ser reina de Bélgica fue una de las damas auxiliares de la sanidad militar: "Son voluntarias que, de manera altruista, participan en el ejército. Ellas mismas se costeaban los uniformes y tenían vinculación especial con el ejército" explica Patricia.
Pero también el documento que le salvó la vida al periodista Eduardo Haro Delage firmado por, entre otros, Manuel Machado. Se trataba de un aval que firmaban personas relevantes, como escribe Patricia: "Lo firmaban el alcalde, el médico un párroco... Decían cosas como 'era un buen muchacho', 'su madre iba a misa todos los domingos', 'era de familia de derechas'... Siempre se les solía rebajar la pena".
"Por la larga vida de profesión de Eduardo Haro, por sus cualidades de bondad, por su feliz arrepentimiento, por su dolor. Señor, usad de la bella y humana prerrogativa del perdón de la que os hayáis investido", finaliza el escrito.
Documento de conmutación de pena de muerte de Antonio Buero Vallejo Imagen cedida por el AGMG
En 1940 se empezaron a revisar las penas de muerte de la Guerra Civil por haber pertenecido al bando republicano. Algunos como Antonio Buero Vallejo, natural de Guadalajara, consiguieron librase. "Él salió de la carcel. Y en la cárcel conoció a Miguel Hernández, que no tuvo tanta suerte. Cuando llegó la resolución ya había fallecido de tuberculosis". El Archivo Militar de Guadalajara guarda una copia del retrato que le realizó Buero Vallejo a Hernández mientras ambos eran presos.
Precisamente sobre esta cuestión, el archivo ha experimentado un aumento de las solicitudes: "Hay un aumento de peticiones de fondos relacionados con la represión franquista y la guerra civil. Y puede estar relacionada con el reconocimiento de víctimas de la guerra civil", explica Andrés Martín: "Pero también hemos encontrado un aumento de solicitudes de personas que realizaron el servicio militar en el tercer tercio del siglo XX. Deducimos que lo necesitan para pedir luego la nacionalidad".
Zamora se inventó una enfermedad para jugar en Lisboa
Una de las historias más curiosas que guarda el AGMG es la de Ricardo Zamora, el mítico portero de la selección española, que se inventó una enfermedad para poder jugar un partido en Lisboa ante Portugal el 17 de mayo de 1925. "Resulta que le llamaron a filas, pero estaba con la selección en Portugal. Para poder jugar fueron a un médico para que le hicieran un parte médico". Ese parte se resguarda en Guadalajara, con una traducción cuanto menos improvisada del portugués al español.
Ese documento permitió que Zamora pudiese disputar aquella tarde en Lisboa, el segundo encuentro en la historia entre españoles y portugueses. 'El Divino' fue espectador de lujo de los goles de Carmelo Goyenechea y Vicenç Piera, dejando también su portería a cero. Después, llegaron las recriminaciones: "La cosa es que cuando volvió a su unidad le dijo su coronel que quién eran el que estuvo bajo los palos". Tras este incidente, el portero fue declarado desertor por una decisión que tampoco aprobó su padre.
Inteligencia artificial para conocer más historias
Estas son algunas de las historias que conocemos, pero aún hay muchos tesoros escondidos en cajas, como reconoce Andrés: "Durante los años 60 y 80 llegó mucha documentación en masa. Llegaron muchos listados con documentación. No sabemos qué hay exactamente en cada caja". Y ahí es donde quieren introducir el uso de la inteligencia artificial, que les permita registrar cada uno de esos nombres que aparecen en innumerables listados.
"No queremos realizar imágenes ni tratar documentos. Lo que pretendemos es tener un registro de todos los nombres archivados y reconocidos. Por ejemplo, los listados de las provincias más pequeñas no se consultaban. De manera que, mediante este trabajo, se puedan garantizar los derechos de los ciudadanos, mejorar tiempos de espera y dar un mejor servicio". Tesoros ocultos de historias perdidas en el tiempo que pronto, esperemos, verán la luz.