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Cuando cantar era un acto de resistencia: los archivos de Badajoz recuperan la canción protesta de 1976

  • Una exposición recupera los recitales de la canción protesta y muestra cómo la música acompañó los primeros pasos de la Transición
  • Reúne documentos inéditos sobre los recitales de cantautores como Pablo Guerrero, Luis Pastor, Juan Antonio Espinosa, Elisa Serna o Quintín Cabrera
Canciones para la libertad: Badajoz revive el espíritu de 1976 a través de sus archivos
Juan Ramón Rivera

La música fue una de las grandes protagonistas del cambio político que vivió España en los años setenta. En Badajoz, aquella historia puede reconstruirse hoy gracias a los documentos que custodia el Archivo Histórico Provincial y que forman parte de la exposición La canción protesta en Badajoz (1976), una muestra que recupera la huella de los recitales celebrados en la ciudad durante uno de los años más decisivos de la Transición española.

La exposición ofrece un recorrido por los recitales celebrados en la capital pacense durante 1976, a través de 14 documentos seleccionados y que están relacionados con la organización de los expedientes administrativos de recitales musicales. "Hemos escogido expedientes de cantantes como Pablo Guerrero, Luis Pastor, Quintín Cabrera, Juan Antonio Espinosa y Elisa Serna", señala la directora del Archivo Histórico Provincial de Badajoz, Begoña Mancera.

El cantautor Pablo Guerrero fue un referente de la canción protesta en nuestro país

El cantautor Pablo Guerrero fue un referente de la canción protesta en nuestro país. Juan Ramón Rivera

Los recitales se desarrollaron principalmente en el salón de actos de la iglesia parroquial de San José, en el barrio de Santa Marina, que se constituyó como un referente de la vida cultural del momento. Inaugurada en junio de 1974, contaba entre sus dependencias con una guardería y un salón de actos concebido con la finalidad de acoger jornadas y actividades tanto religiosas como culturales.

El salón de actos de la iglesia parroquial de San José, en el barrio de Santa Marina, se constituyó como un referente de la vida cultural del momento

El salón de actos de la iglesia parroquial de San José, en el barrio de Santa Marina, se constituyó como un referente de la vida cultural del momento. Juan Ramón Rivera

Las canciones prohibidas de Luis Pastor

Entre los documentos que pueden verse en la exposición figura la autorización emitida por la Dirección General de Teatro y Espectáculos para la celebración del recital que el cantautor cacereño Luis Pastor ofreció en Badajoz el 12 de mayo de 1976. El documento refleja cómo la censura seguía actuando sobre los repertorios musicales incluso meses después de la muerte de Franco.

Autorización emitida por la Dirección General de Teatro y Espectáculos para la celebración del recital que el cantautor cacereño Luis Pastor ofreció en Badajoz el 12 de mayo de 1976.

Autorización emitida por la Dirección General de Teatro y Espectáculos para la celebración del recital que el cantautor cacereño Luis Pastor ofreció en Badajoz el 12 de mayo de 1976. Juan Ramón Rivera

En aquella actuación fueron suprimidas cuatro canciones: La luz del día, En la planta 14, Mala cabeza y A Salvador Allende. Pastor recuerda que la incertidumbre acompañaba cada actuación. "Cada concierto que dábamos era vigilado y perseguido hasta última hora. No sabíamos si podíamos cantar o no. Con el último telegrama de los gobernadores civiles, que era el que finalmente daba los permisos, con la presencia de guardias civiles, con la presencia de policías secretas en muchos conciertos", señala el cantautor.

La primera hostia me la dieron por llevar la camisa por fuera, una camisa blanca bonita con un vaquero. La segunda me preguntaron: '¿Tú eres cantante?'. Yo dije que sí y me dieron otra hostia.

Luis Pastor

La presión no terminaba al bajar del escenario. Días después de aquel recital en Badajoz, cuando regresó a Madrid, recibió una citación para presentarse en el cuartel de la Guardia Civil de Vallecas. "Pensé que era un papeleo. La primera hostia me la dieron por llevar la camisa por fuera, una camisa blanca bonita con un vaquero. La segunda me preguntaron: '¿Tú eres cantante?'. Yo dije que sí y me dieron otra hostia. Y me encerraron en un cuarto y me dieron muchas hostias. Yo no sabía por qué era".

Con el tiempo supo el motivo de aquella agresión. "Finalmente la Guardia Civil de Extremadura había escrito a la Guardia Civil de Vallecas para que me diesen un escarmiento".

Imagen del cantautor Luis Pastor de la exposición 'La canción protesta en Badajoz (1976)'

Imagen del cantautor Luis Pastor de la exposición 'La canción protesta en Badajoz (1976)'. Juan Ramón Rivera

Según explica el propio artista, una de las razones pudo estar relacionada con la interpretación habitual en sus recitales de un poema de José Agustín Goytisolo que contenía unos versos especialmente incómodos para las autoridades de la época: "Por mi mala cabeza yo me puse a escribir, otros por mucho menos se hacen guardia civil".

Censura y prohibición de recitales

La exposición no solo recuerda aquellos conciertos, sino también los que nunca llegaron a celebrarse por la censura como el que sufrió la cantautora Elisa Serna. Entre las piezas expuestas figura un télex enviado el 10 de febrero de 1976 por la Dirección General de Seguridad al gobernador civil de Badajoz en el que se comunica que "no procede autorizar" el recital que la artista tenía previsto ofrecer al día siguiente en el salón de actos de la Casa Sindical.

Télex enviado el 10 de febrero de 1976 por la Dirección General de Seguridad al gobernador civil de Badajoz

Télex enviado el 10 de febrero de 1976 por la Dirección General de Seguridad al gobernador civil de Badajoz. Juan Ramón Rivera

El documento evidencia que, apenas tres meses después de la muerte de Franco, las autoridades seguían controlando y vetando actuaciones de algunos de los principales referentes de la canción protesta.

Era 1976, un tiempo de transformación social donde la música se convirtió en un espacio de expresión compartida. Las canciones reflejaban inquietudes, miradas nuevas y deseos de cambio. Como 'A Cántaros', de Pablo Guerrero, y su letra "Tiene que llover, tiene que llover" fue un himno a finales de la dictadura y primeros compases de la Transición.

La letra de la canción

La letra de la canción "A cántaros", de Pablo Guerrero, se convirtió en un himno en la Transición española. Juan Ramón Rivera

Catorce historias de conciertos, censuras, permisos, prohibiciones y canciones que ayudan a entender una época de cambios. La exposición puede visitarse en el Archivo Histórico Provincial de Badajoz hasta el 31 de agosto y propone un viaje a 1976 a través de los documentos que han sobrevivido al paso del tiempo, recordando que la memoria musical de la Transición también se escribe y se conserva en los archivos.