20 años sin 'La más grande'
- Murió por un cáncer de páncreas el 1 de junio de 2026
- Su figura revitalizada en redes sociales por ser una de las mejores voces de su generación y upionera del feminismo
El cementerio municipal de Chipiona ha tenido hoy más actividad de lo normal. Gente de toda España ha llegado hasta allí para recordar a Rocío Jurado y poner flores en su mausoleo, 20 años después de su muerte. María del Rocío Trinidad Mohedano Jurado nació en este pueblo de Cádiz en 1943.
Con 61 años un cáncer se la llevó, tras una vida en la que logró convertirse en una estrella, vender miles de discos, revolucionar la música en español y llegar a ser por todo esto ´La más grande'. Un título que hasta la fecha nadie le ha podido arrebatar.
““
"Mi abuela le decía 'Rocío no te lo creas que las madres siguen pariendo fenómenos'...Y es verdad que nacerá gente mejor, o peor, pero no igual. Igual que no va a nacer otra Lola ni otro Paco De Lucía, porque son gente que deja una huella tan inmensa..." Así la recordaba su hija Rocío Carrasco este fin de semana en el programa 'Locos por Andalucía' de RNE.
Juanlu y Antonio, que visitaban hoy el museo dedicado a la cantante en Chipiona, eran niños cuando ella murió. A pesar de ello Rocío Jurado ha conectado con ellos, porque ella es, dicen, una leyenda.
"Yo escucho canciones de Rocío cuando estoy bien, cuando estoy mal y cuando estoy regular. Siempre hay una canción de ella que te sienta bien", asegura Juanlu, que lleva la firma de la cantante tatuada en su antebrazo.
Grande y pionera
En septiembre de 2004 Rocío Jurado convocó una histórica rueda de prensa en su casa madrileña de La Moraleja. Serena y entera, informó de que tenía cáncer de páncreas y que se iba a ir a Houston para tratarse.
Demostró entonces que también en sus peores momentos era valiente y pionera: Llamó a la enfermedad por su nombre, cáncer. No se escondió en ningún momento. Menos de dos años después miles de personas acompañaban a su féretro en Chipiona, cubierto con la bandera de Andalucía.
Abrió camino. Se vistió, cantó y opinó como quiso, algo tradicionalmente vetado a las mujeres. Se declaraba feminista y 'pro gay', en una época (2003) en la que el matrimonio homosexual aún era una quimera.
Rechazó cantarle a las mujeres que se quedan llorando detrás de la reja esperando a que vuelva el hombre que las abandonó. "Lo siento mi amor, siempre lo había dicho el hombre... y una mujer que dijera eso... Pero a las mujeres también les pasa".
Y en 1979, más de 40 años antes de 'La Perla' de Rosalía, le cantó a' Ese Hombre': 'Es un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso, un payaso vanidoso...' Las redes sociales están hoy llenas de fragmentos de entrevistas antiguas donde esta folclórica orgullosa se sacudía el polvo de la dictadura y le abría las ventanas a la modernidad. Tan adelantada que todavía hoy sirven de reivindicación. Antes y mejor que nadie, como siempre, con su propia voz, Rocío Jurado sigue marcando el compás.