Saturnino García estrena 'Dos días', premiada en Málaga: "Seguiré trabajando mientras pueda"
- También hablamos con el director de la película, Gonzaga Manso
- Cuenta con la participación de RTVE y llegará a los cines este viernes, 22 de mayo
Con 60 años, Saturnino García, ganó el Goya al mejor actor revelación por Justino, un asesino de la tercera edad (La Cuadrilla, 1994), y 30 años después, a los 91, estrena su nueva película: Dos días, dirigida por Gonzaga Manso. Un film que se alzó con la Biznaga de Plata del Público de la Sección Oficial Fuera de Concurso, del último Festival de Málaga y que también está protagonizado por el actor no profesional Jesús Outes "Meiriño", percebeiro jubilado, y grandes actrices gallegas como Melania Cruz, Ledicia Sola, Aurora Maestre y Elena Seijo. Cuenta con la colaboración de RTVE y se estrena en cines este 22 de mayo.
"Para mí es un orgullo que jóvenes directores como Gonzaga sigan confiando en mí -nos confiesa Saturnino-. A Gonzaga le ha inspirado la película esa relación que tenía con su abuelo, que sentía mucha nostalgia del mar, porque se sentía en deuda con lo que había vivido en el mar. Y yo me parezco un poco a él porque también he contraído muchas deudas con mi profesión de actor, a la que le debo todo".
Fotograma de 'Dos Días' 5
La película narra la aventura en alta mar de José Antonio (Saturnino), un médico de 89 años que empieza a perder la memoria. Desafiando a su familia, se embarca junto a su amigo Mindo (Jesús Outes), un pescador jubilado, en una travesía que los deja a la deriva, obligándoles a lidiar con sus recuerdos y conflictos no resueltos.
"Es una película que tiene mucho de biográfico -nos explica Gonzaga-, porque, como comenta Saturnino, está muy inspirada en la relación que yo tengo con mi abuelo. Desde muy niño he pasado mucho tiempo con él y me ha enseñado muchas cosas. Íbamos a pescar en su barca y trabajábamos mucho en un pequeño taller que tenía, arreglando cosas de la casa. Estábamos siempre juntos y, con el paso de los años, fui viendo como ese superhéroe, de repente decaía, perdía facultades. Y cómo se rebelaba un poco contra eso. Se cabreaba y decía: "Joder, si yo toda la vida he podado la buganvilla. Ahora no me vas a dejar subirme al tejado a podarlas. He visto cómo le afectaba la vejez y como la afrontaba".
"También me interesaba mucho indagar en cómo le empezaba a tratar la gente, con cierto paternalismo o condescendencia. Y de ahí, de ese conflicto que yo vi en mi abuelo es de donde surge la idea de hacer esta película".
Fotograma de 'Dos Días' 5
"He hecho cosas que pensaba que ya no podría hacer"
A sus 91, sorprende la energía que Saturnino García desprende dentro y fuera de la pantalla, ya que casi toda la película transcurre en una barca en el mar. "Para mí ha sido un rodaje maravilloso porque me he puesto a prueba y he hecho cosas que pensaba que ya no podría hacer, porque soy una persona con eso que llaman "mala salud de hierro". Pero me he dejado llevar por la ilusión que tiene uno por trabajar, algo que es lo último que quiero perder. De hecho, cuando culminé el rodaje, el último día, me volví enfermo para casa y nadie lo notó. Porque yo había asumido mi compromiso como actor, puse todo ese ímpetu para acabar el rodaje, porque no quería que tuvieran que parar la película por mí"
"Al comenzar el casting -nos explica Gonzaga-, sabía que iba a ser un rodaje duro, porque hemos rodado mucho en el mar. Dos semanas completas de noche. Había un reto físico y la verdad es que empezamos buscando actores más jóvenes para el papel, para que pudieran afrontar la dureza de ese rodaje. Pero cuando vi la prueba de Saturnino lo tuve clarísimo, porque transmitía perfectamente lo que yo quería contar. Lo había pillado al vuelo. Físicamente también me encantó y su mirada, su forma de expresar las cosas, me encantó. Cuando vi a Saturnino no tuve ninguna duda".
Lo curioso es que Saturnino García, nacido en la localidad leonesa de Bariones de la Vega, no ha tenido demasiada relación con el mar: "Prácticamente ninguna -nos confiesa-. de pequeño no teníamos ni televisión para verlo. Y ya tenía 17 años cuando emigré a la ciudad con mis padres. Desde allí fui expresamente a Santurce, a ver el mar. Y cuando llegué me dije a mí mismo: "Coño, si esto es como cuando el río se sale de madre en mi pueblo y está toda La Vega inundada". Pero a mi edad tienes una empatía natural con el mundo y, de alguna manera, lo que no conoces lo intuyes".
En cuanto a esas escenas en el mar, Gonzaga nos comenta: "Todas las escenas se han rodado en el mar, no hemos ido a ningún estudio o piscina gigante. Ha sido un rodaje duro pero también ha sido maravilloso ver cómo Saturnino y Jesús han congeniado a bordo de esa barca. La relación que se ve en la pantalla entre ambos es lo que yo buscaba. Aunque no fue fácil porque Saturnino se tuvo que meter en el agua".
"¡Hasta el cuello"!, añade Saturnino con una carcajada.
Saturnino García y Gonzaga Manso durante el rodaje de 'Dos días' 5
Dos personajes contrapuestos
En cuanto a esa tensa, pero preciosa relación entre los personajes de Saturnino y Jesús, Gonzaga nos comenta: "Me interesaba mucho coger a dos personajes que eran casi contrapuestos, uno médico y el otro marinero, uno con una gran familia y el otro prácticamente solo, uno que había vivido en Madrid y el otro de un pueblecito gallego, uno que habla en castellano y el otro en gallego... Son casi como polos opuestos. Y no solo en esas cosas, que son un poco más mundanas, sino también en la forma de entender la vida: uno está obsesionado por seguir trabajando y seguir demostrando su valía y al otro le da igual, lo único que quiere es disfrutar de la vida. Me pareció muy bonito coger esos dos personajes tan opuestos y encerrarlos en una barca en medio del mar a ver qué pasaba. Y ahí surgen esas conversaciones y esa relación".
"Además -añade el director-, a la hora de trabajar, Saturnino y Jesús son como dos mundos opuestos. Saturnino es un actor muy disciplinado, que está muy comprometido con el rodaje y que desde el primer día se sabe el guion de cabo a rabo, no solo a nivel de memorización, sino de entender la intención de cada secuencia. En cambio, Jesús es un percebeiro que nunca había actuado antes. Y lo suyo es puro desmadre, porque tenía más dificultad para memorizar o incluso para para ver cómo trabajar las secuencias a nivel de ritmo".
"Ha sido un reto rodar con los dos juntos, porque tenían dos formas de trabajar casi opuestas. Un actor era muy encarrilado y el otro, de repente, se me iba por todos lados. Así que tuvimos que encontrar el equilibrio entre los dos. Y esa ha sido la parte más importante de mi trabajo, encontrar ese equilibrio entre ambos", concluye el director.
Estos últimos años Saturnino no ha parado de trabajar, así que le preguntamos si tiene alguna intención de jubilarse: "Seguiré trabajando mientras pueda, porque en esta profesión podemos hacerlo. Otros actores con mi edad siguen trabajando y yo diría que tengo más razones para hacerlo, porque empecé muy tarde. Así que tengo ese estímulo de ver si puedo hacer las cosas que no hice en mi juventud. Eso me estimula mucho. Y creo que es el único oficio en el que hay que permitir a los ancianos y a los niños trabajar, porque somos necesarios para contar las historias. En esta película, mismamente, he tenido en brazos a un bebé que hace de mi nieto. Sin nosotros no se pueden contar las historias".
Cartel de 'Dos días' 5