El gobierno foral trata de templar las discrepancias de sus socios
- Las diferencias en materia del cierre de aulas de infantil se mantienen
- Los partidos implicados aparcan su alejamiento en beneficio de la gobernabilidad de la comunidad
Los partidos que conforman el ejecutivo foral -PSN, Geroa Bai y Contigo Zurekin- mantuvieron en la tarde de ayer una reunión tras la delicada situación generada después de que la pasada semana Geroa Bai posibilitara con su abstención la aprobación de una ley de UPN sobre los conciertos educativos. Dicha ley supone una moratoria de un año al cierre de aulas concertadas que había previsto y anunciado el consejero de educación, Carlos Gimeno.
Tras el encuentro, el portavoz parlamentario de Contigo-Zurekin, Carlos Guzmán, que rehusó hablar de crisis de gobierno, aseguraba que los socios del Ejecutivo se han comprometido a blindar la red educativa publica y el cumplimiento del acuerdo programático "de manera íntegra". No obstante, Guzmán apuntaba que esa proposición de ley somete al conjunto del sistema educativo navarro a una inseguridad jurídica y tal vez de inconstitucionalidad.
Por su parte, la portavoz parlamentaria del PSN, Ainhoa Unzu, destacaba el compromiso de los tres partidos para "fortalecer" un ejecutivo progresista. Unzu admitió que han sido "unos días difíciles", pero entienden "que siempre hay un bien superior". La portavoz socialista recalcó que este tipo de cuestiones surgen siempre en todas las relaciones de coalición, pero que se pueden superar en beneficio con el acuerdo de Gobierno.
Mientras, el portavoz de Geroa Bai en el Parlamento, Pablo Azcona, reclamaba a sus socios "el cumplimiento del mandato del Parlamento" con la ley que aprobó el pasado jueves. Azcona añadía que han propuesto crear una mesa de trabajo por el futuro de la educación en Navarra abierta al conjunto de los partidos que sostienen del Gobierno y los socios presupuestarios.