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La artesanía detrás de Titirimundi: “Cualquier objeto al que des vida en escena es un títere”

  • Los títeres son obras artesanales que pueden llevar un mes de trabajo
  • "Experiencia, horas de estudio y mucho juego", imprescindibles para construirlos
Creación de títeres en Segovia y Valladolid
Gabriel González (RTVE Castilla y León)

Beatriz Marbán lleva media vida creando títeres en Valladolid, y desde hace tres años es su modo de vida. Decidió dejar su trabajo para dedicarse a su pasión bajo el nombre de ‘Trizanca’. Entrar en su taller del barrio San Pedro Regalado es traspasar otro universo. Uno lleno de color, sátira y fantasía. Y sobre todo, sorprende la gran variedad de muñecos, máscaras o marionetas, algunas a medio terminar, que parecen mirarte con ganas de contarte una historia que te devuelva a tu mejores momentos de la infancia.

Pero… ¿Cómo se construye un títere?

Para María José Frías (Compañía ‘María Parrato’), construir un títere es algo para lo que se necesita “mucho trabajo, estudio y sobre todo, horas de juego”. Cree que no es cuestión de construcciones complejas, es más, asegura que se puede dar vida a un objeto “con un simple trapo” o incluso con dos cartones y una linterna. Aunque para ello es necesario que el actor aporte esa magia que dé vida a un objeto inanimado.

Beatriz comparte esa pasión. Como artesana, explica que el proceso para crear un títere comienza con una idea. Una inspiración que suele encontrar “en cualquier instante de la vida”, como puede ser un paseo por la calle.

A partir de ahí, toca plasmar la creación en papel: “Empiezas con bocetos. Después de los bocetos tienes que crear unos planos”. La artista deja claro que es imprescindible seguir las medidas al pie de la letra, especialmente cuando el títere es de madera, ya que las articulaciones podrían fallar y con ello la ilusión del movimiento deja de ser natural. Aun así, reconoce que “siempre hay que hacer algún ajuste” sobre la marcha.

María José Frías prueba una de sus creaciones en su taller de Turégano (Segovia) RTVE Castilla y León

Sobre el tiempo de fabricación, como en todo, depende mucho. En una mañana se puede fabricar un títere con tres cartones y sus respectivas articulaciones, que sea capaz de crear un movimiento realista. Sin embargo, los tamaños, mecanismos o tiempos de secado cuando se requiera, pueden dilatarse considerablemente. En el caso de un títere de varilla de unos 60 centímetros, con sus articulaciones, una artesana como Beatriz Marbán tarda hasta un mes trabajando a tiempo completo.

La importancia de los materiales ‘para dar vida’ a un objeto

Cuando un artesano comienza a fabricar un títere, elige los materiales teniendo muy en cuenta a qué personaje se va a dar vida. María José, de la compañía ‘María Parrato’, pone el ejemplo de uno de sus títeres: un secretario “que se pasa todo el día escribiendo”. Para captar toda la esencia de la personalidad de su creación, decidió utilizar papel de periódico como elemento principal. Un papel en el que las letras pueden percibirse a simple vista, y que hablan mucho del personaje. Comunica sin tener que decir una sola palabra.

La cosa se complica cuando se fabrican obras más complejas como títeres de varilla, donde los mecanismos instalados ayudan a dar movimiento al títere. Para Beatriz, de ‘Trizanca’, la madera de tilo es la mejor en estos casos porque se trata de un material blando y por tanto fácil de tallar. En su ordenado e impoluto taller, comienza por cortar las piezas en bruto ayudada de una sierra caladora, siguiendo al pie de la letra los planos que ha dibujado previamente. Posteriormente da forma a sus creaciones ayudada de gubias, escofinas y limas, con las que va perfilando al personaje con una precisión que solo dan los años de experiencia y una buena preparación. Confiesa que sus estudios y trabajos en delineación le han ayudado a plasmar sus trabajos con una técnica muy depurada.

En el caso de la creación de máscaras, el proceso es bien distinto. Se debe crear primero un molde. María José, en su taller de Turégano, nos muestra una de sus últimas creaciones en las que ha usado arcilla y silicona para un molde que luego puede dar vida a distintas caras. Reconoce que una parte esencial en este trabajo es la pintura, ya que una máscara neutra puede mostrar multitud de estados de ánimo en función de cómo se haya pintado.

Beatriz Marbán revisa sus creaciones en su taller de Valladolid RTVE Castilla y León

El mercado de los títeres

Aunque España no es una gran potencia en el mercado de títeres como puedan ser países del centro de Europa como República Checa, cuenta con artesanos que elaboran creaciones de un altísimo valor y que están reconocidos a nivel mundial. La creatividad es nuestro fuerte.

Desde Valladolid, Beatriz Marbán explica cómo poco a poco va abriéndose camino en un mercado complicado. En España “es difícil llegar al coleccionista particular”, al contrario de lo que ocurre con otros países. Gracias a la ayuda de internet y las redes, es capaz de hacer llegar sus creaciones a países como Estados Unidos o Francia, donde muchas personas quieren tener títeres en sus casas. También cree que eventos como Titirimundi ayudan mucho a darles visibilidad.