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Nuevo espacio para la memoria histórica

Declaración del Fuerte de San Cristóbal en Navarra como Lugar de Memoria Democrática.

  • La antigua instalación militar, construida entre 1878 y 1919, se convierte en recinto de memoria histórica.
  • Su uso más conocido fue como penal militar (1934-1945), especialmente durante la Guerra Civil Española.
Placa bilingüe "LUGAR DE MEMORIA DEMOCRÁTICA" y "MEMORIA DEMOKRATIKOAREN LEKUA" con el Escudo de España en el Fuerte de San Cristóbal. Tela roja cubre parte de la placa.
Placa Luga de Memoria Democrática fuerte de San Cristóbal EFE/Villar lópez
Javier Izu. Paula Guzmán

El Gobierno de España y el de Navarra han declarado este espacio como Lugar de Memoria Democrática, en un acto cargado de emoción, con acompañamiento musical y la presencia de asociaciones memorialistas, familiares de víctimas y representantes institucionales. Ha abierto el acto la voz emocionada de, Ana Fernández, hija de uno de los presos que logró huir del fuerte en la "gran fuga" de 1938 en la que se escaparon 795 presos. Solo 3 completaron con éxito la huida; el resto fueron capturados de nuevo o fueron abatidos y murieron durante su búsqueda y persecución.

Agradecimientos y reparación moral

Las asociaciones memorialistas han agradecido expresamente el impulso a este reconocimiento, mientras que el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, ha subrayado la importancia de mantener vivo el recuerdo. Un mensaje que ha sido permanente durante el acto, y ante el que la consejera foral de Moemoria y Convivencia, Ana Ollo, ha reivindicado la dimensión histórica de lo ocurrido en el monte Ezkaba.

El momento más simbólico se ha producido con el descubrimiento de la placa conmemorativa, instante en el que el silencio ha dado paso a los gestos, como la colocación de flores a los pies de la placa, mientras muchos de los presentes levantaban el puño en alto.

De este modo, el monte Ezkaba y el Fuerte Alfonso Alfonso XII de San Cristóbal deja de ser solo un escenario del pasado histórico, para convertirse en memoria viva democrática. Un lugar donde las voces que permanecieron calladas, vuelven a escucharse.