Las plantas de biogás dividen a vecinos y empresas instaladoras en Toledo
- Desde la Asociación La Sagra Viva Sin Biogás piden la paralización del Plan Regional de Biometanización
- La dirección de Transición Energética de Castilla-La Mancha asegura que la normativa protegerá a los vecinos
El pasado fin de semana los vecinos de La Sagra se volvieron a manifestar en contra de las plantas de biogás en la comarca toledana. Con esta, ya son once las movilizaciones acumuladas en los últimos dos años. Por su parte, un informe publicado por la Fundación Naturgy insiste en que el biometano tiene y tendrá un papel clave en la economía circular.
Los vecinos demandan plantas a 10 kilómetros de distancia
Desde la Asociación La Sagra Viva Sin Biogás piden la paralización del Plan Regional de Biometanización. ¿La razón? Rechazan la instalación de macroplantas y macrogranjas de ganadería industrial en Castilla-La Mancha, al menos hasta que se cuente con el consenso social necesario por parte de los vecinos. Estos piden que las plantas se instalen como mínimo a 10 kilómetros de distancia de los núcleos urbanos.
Por ello, reclaman una Evaluación Ambiental Integrada a nivel regional, provincial y comarcal, a la par que se paralizan las obras de proyectos como el de Villaluenga de la Sagra. Acaban de presentar las reclamaciones, previas a la vía contencioso administrativa, ante el ayuntamiento y la dirección general de Calidad Ambiental.
"Pedimos que se paralicen cautelarmente las obras. Además, solicitamos que el presidente Emiliano García-Page atienda personalmente a las plataformas de vecinos tal como se ha solicitado ya en varias ocasiones", explica Armando, representante de la asociación de vecinos por La Sagra Viva Sin Biogas.
Igualmente, solicitan un imprescindible marco legal, regulatorio, preventivo que garantice protección en los niveles ambiental, socioeconómico, urbanístico y de salud pública: "La implantación de estas macroplantas y de estas macrogranjas no son de utilidad pública ni de interés social para la ciudadanía ni para los pueblos de la región", añade el representante vecinal.
Una normativa para proteger el medioambiente
Conscientes de los efectos negativos que puede presentar esta forma de producir energía, desde el Ejecutivo autonómico aseguran que la normativa en la que están trabajando sí contempla mecanismos destinados a controlar y proteger los suelos y los acuíferos de la contaminación.
"La función de la administración pública es dar seguridad. Haremos cumplir la normativa para que la instalación de estas plantas no afecte a la salud de los vecinos" explica Alipio García, director de Transición Energética de la Consejería de Desarrollo Sostenible" y añade que Castilla-La Mancha busca ser pionera en la producción de biometano y que por ello, la normativa debe evolucionar a la par que la tecnología.
Por último, Lourdes Gómez, responsable de ingeniería y medioambiente en casas renovables de Naturgy, asegura que el biometano es una energía con un enorme potencial porque "se produce en un régimen plano, es decir, se trata de una renovable que no depende de las condiciones meteorológicas como el sol o el viento, lo que la convierte en una de las fuentes sostenibles más eficaces".