El Racing se acerca al objetivo del ascenso directo tras la victoria frente al Córdoba
- El Córdoba puso en apuros al Racing, que resolvió el encuentro en la segunda parte
- Los cántabros son más líderes, con 7 puntos de ventaja sobre el Castellón y el Deportivo
El Racing ascendió ayer un nuevo peldaño en su intento por alcanzar la Primera División. Los cántabros sobrevivieron en un partido loco que acabó 4-3 pero que pudo reflejar un marcador de los que se veían hace un siglo, cuando se jugaba con cinco delanteros y se producían resultados más propios del fútbol sala actual.
Todo estuvo mediatizado por la propuesta del rival. Un Córdoba atrevido y valiente que, pese a haber visto como el Castellón mordía el polvo la semana pasada con un estilo similar, fue fiel a su identidad: presión alta, defensa adelantada, laterales ofensivos y un control de la posesión. Sobre el papel, el escenario ideal para que el Racing hiciera valer una de sus mejores armas: los pases de Íñigo Vicente a la espalda de la zaga y a la carrera de sus compañeros.
En los primeros cinco minutos, Andrés Martín se plantó dos veces solo ante el meta rival pero no atinó. Una se marchó fuera y la otra la estrelló contra el portero. El equipo andaluz no se dio por aludido y continuó con su plan, lo que le llevó además a adelantarse en el marcador. Trilli aprovechó un mal despeje de Damián dentro del área para batir a Ezkieta. El choque se complicaba pero el Racing, tras sacar de centro, hilvanó una serie de fantásticas combinaciones que finalizaron con un taconazo de Canales y una rosca perfecta de Andrés para igualar el marcador. No dio tiempo ni a que aparecieran los temores. De ahí hasta el descanso, la mismas alternativas aunque los de Iván Ania acabaron mejor.
Reacción racinguista en la segunda mitad
En la reanudación, la pegada del Racing hizo acto de presencia. En apenas cinco minutos, dos goles. Manu Hernando tras resolver un balón suelto en un saque de esquina e Íñigo Vicente al robarle la cartera al meta Carlos Marín, que se entretuvo al controlar una cesión muy peligrosa. El de Derio llegó en la presión hasta dentro del área pequeña y con un sutil toque le arrebató el balón y lo introdujo en la portería. Tras el 3-1, el Racing pudo matar el partido ante un Córdoba que parecía noqueado. Guliashvili, Canales o Vicente pudieron marcar pero no lo hicieron. Los de Iván Ania revivieron con una combinación por banda derecha impulsada por un Carracedo extraordinario todo el partido que finalizó con otra rosca, esta de Isma Ruiz, para batir a Ezkieta y volver al partido.
Andrés Martín se encargó de bajar el suflé cordobesista con el cuarto al aprovechar una contra tras un saque largo del meta navarro pero el conjunto andaluz no se rindió y en el 89 Mendes marcó el 4-3 para volver a encoger el corazón de los racinguistas. Tras 8 minutos de descuento y un esfuerzo defensivo extenso, el Racing pudo aguantar el resultado y quedarse con los tres puntos de un partido loco, de rocanrol.