Canarias lidera en España la implantación de catéteres en el brazo para pacientes oncológicos
• La técnica, conocida como PICC, permite administrar tratamientos de larga duración de forma más cómoda y discreta
• Enfermeros especializados pueden realizar la intervención, reduciendo listas de espera en hospitales
El catéter es un tubo delgado y flexible que se utiliza para administrar medicamentos, nutrición o extraer sangre, sobre todo en pacientes oncológicos. Cuando los tratamientos son prolongados, se implanta bajo la piel, ya sea en el pecho o en la cara interna del brazo. En esta segunda opción, Canarias se ha convertido en referente a nivel nacional. Además de sus ventajas estéticas, esta técnica contribuye a acortar las listas de espera.
El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín es el centro de referencia para esta intervención. Su crecimiento ha sido notable: mientras que en 2021 se realizaron unos 40 procedimientos, actualmente se superan los 300 al año.
Comodidad y estética para el paciente
La inserción de los llamados catéteres centrales de inserción periférica (PICC) se realiza mediante una técnica estéril, guiada frecuentemente por ecografía. Primero se punciona una vena del brazo —basílica, braquial o cefálica—, se introduce una guía metálica, se dilata la zona y finalmente se desliza el catéter hasta la vena cava superior. En pacientes con cáncer en la zona del pecho, esta vía permite liberar la región torácica para tratamientos, cirugías o radioterapia.
"Nos proporciona ventajas estéticas y de confort, evitamos la visibilidad en el tórax y el estigma, sobre todo en pacientes con cáncer de mama", explica Aday García, Subdirección de Enfermería Servicios Centrales del Hospital Doctor Negrín. Añade que, al situarse en un área poco visible, la cicatriz también queda oculta, evitando que el paciente vea la herida de guerra el resto de su vida y reduciendo posibles complejos.
Otro beneficio clave es que los enfermeros especializados pueden ejecutar este procedimiento, liberando al personal médico para intervenciones más complejas, “lo que ayuda a reducir las listas de espera y los tiempos de demora”, concluye García.