Nostalgia/Utopía: Llega la esperada exposición de Ana Locking, tan pelona y reivindicativa como ella
- Instalada en la Sala Canal Isabel II de Madrid hasta el 12 de julio
- Recibió el Premio Nacional de Diseño de Moda en 2020
Abres las puertas de la sala Canal Isabel II y te topas con una enorme caja de embalaje envuelta en una luz tenue. Por fuera están escritos datos, fechas e información de la exposición. Por dentro está la historia de Ana Locking. El recorrido empieza en la planta baja, donde te reciben unos soberbios dioramas, esas ventanas sin cristal que invitan a la gente a ser un voyeur, primero, y un cómplice, después. La diseñadora enlaza una entrevista con otra. Lleva una chaqueta verde que hace que destaque en esa elegante penumbra. Le brillan los ojos, humedecidos por la constante emoción y porque se entrega por completo a los periodistas, abriendo su corazón, regalando recuerdos, desnudándose un poco. Desnuda, con tan solo un pañuelo negro en la cabeza, aparece en la portada del catálogo de la exposición. La fotografía es un autorretrato del año 2000. Aquella Ana no sabía todo lo que le deparaba la vida.
Ana González Rodríguez comenzó en la moda junto a su socio Óscar Benito: eran Ana Locking y Oscar Shoking y de ahí salió el nombre de su firma: Locking Shoking. Fue en 1996 y seis años después ya estaban en el calendario de Cibeles, junto a David Delfín y Juan Duyos. En 2007 se divorciaron artísticamente y Ana emprendió la carrera en solitario, una carrera cuajada de éxitos y reconocimientos.
Hace dos años se pusieron en contacto con ella desde la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid. Era una invitación para hacer esta exposición que inaugura ahora. "Es un privilegio que te hagan este regalo en vida y estando despierta, en plenas facultades, sintiéndote joven todavía. Y, además, en pleno proceso de creación. Estoy en una transformación continua como creadora".
Exposición de Ana Locking Alejandro Martinez Velez efe
En constante transformación
Su poder radica en esa capacidad para transformar y transformarse, para crecer, evolucionar y avanzar. "Yo nunca he estado parada", dice. El hecho de no estar en el calendario de las pasarelas nacionales no significa que esté fuera de onda. Al contrario: ha hecho presentaciones en distintos formatos, cine, televisión. Si pisó el freno fue pensar, reflexionar y preguntarse qué papel juega la moda en su vida. Y quería saber la verdad. "En este tiempo he podido hacer otras cosas, he hecho comisariados, vestuario escénico y para series de televisión, para alguna película. Siempre estoy contando historias, las mías y las de otros, y me he dado cuenta que contar las historias de otros también es muy gratificante. ¡Vestir a ese personaje para esa historia que otros están creando también es muy bonito!".
Organizar la exposición, trabajo que ha hecho junto a su pareja, Alberto Gomper, ha sido un reto profesional y emocional. "Cuando paras y reflexionas te das cuenta de todo lo que has hecho, y más en el momento en el que tienes que mirar al pasado. Llevamos un año y medio trabajando en esta exposición, mirando al pasado. Hay momentos de mucha gratificación, momentos de mucho orgullo también, de, ¡mira, lo tuvimos todo en contra y aún así tiramos para adelante e hicimos esto!. Y momentos también de miedo, de, ¡Dios mío, que esto es el pasado y el pasado pesa mucho también!".
En 2020 le diagnosticaron cáncer de pecho. Fue tres días antes del confinamiento y una semana más tarde pasó pasó por quirófano. Unos meses después compartía en las redes sociales que el tratamiento había terminado. Se sentía ganadora. "Estos días siento que gané la batalla al miedo y a la enfermedad, pero no fue nada fácil". Fue, como dice, ella otro momento difícil que no ha podido evitar en su viaje por el pasado.
Exposición de Ana Locking R.Muñoz
Nostalgia y Utopía
En este tiempo de mirar en distintos espejos ha aprendido a conocerse, verse, entenderse y sorprenderse. "A saber quién soy a través de todo lo que he hecho y reflejarme otra vez en ello. Pero he descubierto muchas cosas de mí que no tenía tan presente. He descubierto que mi pensamiento como mujer en el momento contemporáneo tiene una mirada entre la nostalgia y la utopía, y eso yo no era consciente para nada, hasta que empecé a bucear. Ha buscado el equilibro entre pasiones y emociones y lo ha encontrado. Tenía que saber romper con el pasado, pero sin romperlo del todo. "Es como un hijo tuyo, que ya ha vivido su vida. Yo intenté no agarrarme a ese pasado porque te quedas paralizada".
A Ana Locking le concedimos el Premio Nacional de Diseño de Moda (me incluyo porque me siento orgulloso de haber formado parte del jurado). Se destacó su trabajo, marcado por el compromiso social y por abrazar la inclusión. "Llegó a la moda española para renovar los cánones de belleza y reflejar la diversidad del ser humano", decía la nota de prensa. Sus colecciones tienen una potente carga estética, pero sobre todo tienen un mensaje poderoso. Ha tocado los temas más candentes de la política y la economía mundial, de los derechos sociales...
Exposición de Ana Locking R. Muñoz
Peleona y reivindicativa
Cada desfile tenía una historia: fuerte carga estética y un poderoso mensaje. Ha tocado temas antes de la que gente hablara de ellos en la calle. Ha hablado del poder y la fragilidad, del dinero y de la depresión. "Lo que he hecho me va a acompañar toda la vida. Y también esas colecciones que hablan del miedo, y hablan del miedo creativo, el miedo a la muerte, el miedo a muchas cosas. Pero sobre todo me ha ayudado a seguir hacia adelante con otra mirada, a seguir siendo utópica, claro. ¡Y siendo peleona y reivindicativa! ¡Nostalgia y utopía!, dice ondeando el título de su exposición.
En sus colecciones ha defendido la inclusión y diversidad de la mujer, ha gritado contra la homofobia y la transfobia, ha tomado el pulso a la actualidad. Sus desfiles, en varias ocasiones, se han convertido en pantallas que te muestran otras realidades u otras formas de ver la realidad. Ana pone el tema sobre la mesa, en este caso la pasarela, luego deja que cada uno tome opine. Ana Locking hizo un desfile con bailarines de voguing antes de la que gente hablara de ello y mostrarlo en la pasarela era decir: en esta casa respetamos a todas las personas.
Exposición de Ana Locking R. Muñoz
Contextualizar cada prenda
Pero hay más: ha levantado el puño como Martin Luther King con The Dreamer y plantó una cabeza gigante de Donald Trump sobre la pasarela con la colección Preaches and Believers. "He hablado de chicas raras, como yo, que se han sentido siempre un poco extrañas en el paraíso, y que cuando éramos más jovencitas nos señalaban con el dedo: ¡Mira la rara, mira la rara! Y por eso siempre me he sentido tan cerca del colectivo y tan arropada también por el colectivo. Por eso quiero que cuando la gente venga a la exposición vea la fecha de creación de la prenda, para que sepa el año en el que está hecho, para que se dé cuenta de que esto no es de ahora".
Recorrer la exposición es viajar en el tiempo, es conocer la historia de la moda española y conocer la historia reciente de nuestra sociedad. Nada en ella está colocado al azar, todo ha sido diseñado con mimo y precisión. Cada caja está hecha a medida del lugar en el que iba a estar, del espacio, y a medida de los maniquís. Hubo que pensar los maniquís, ver las posturas, comprarlo en esas posturas, ver qué prendas encajaban en esos maniquís y hacer los cubos a la medida de los maniquís y del lugar donde tienen que estar", revela.
Exposición de Ana Locking
"A veces me siento desubicada", dice Ana Locking
Todo tiene un aire cinematográfico, teatral, artístico. Todo está contando con un lenguaje cinematográfico, teatral, artístico. "La expo es como una película pero no la explicamos del todo. Queremos que el público vea la rareza del momento, que vea la historia inconclusa y que sean ellos quienes la terminen. ¿De dónde salen estas mujeres? ¿Por qué están ahí? ¿Dónde llegan? ¿Por qué hay una mujer tumbada en el suelo? ¿Estará muerta? ¿O no? ¿Estará soñando? ¿Durmiendo? ¿Por qué en el desierto americano hay estos tres personajes? ¿Qué pasa? ¿Qué ocurre? A mí me gusta mucho jugar con la desubicación.
"¿Te acuerdas de Encuentros en la tercera fase? Pues aquí es como si de pronto los hubieran abducido y estuvieran ahí, pues no se sabe muy bien por qué. Pues a mí esta cosa de desubicación me gusta, porque yo me siento muchas veces, o me he sentido, desubicada. ¡Y a todos nos pasa!
Exposición de Ana Locking R.Muñoz
Exposición de Ana Locking