El primer cómic de 'El Mago de Oz', que escribió el propio autor, L.Frank Baum
- También se publican las historietas que escribió y dibujó W.W. Denslow, en 1904 y 1905
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126 años después de su publicación original (1900), El Mago de Oz, de L. Frank Baum (1856-1919), sigue siendo uno de los libros más famosos y adaptados, como prueban las dos recientes películas de Wicked. Pero lo que mucha gente no sabe es que gran parte del éxito del libro se debió a las estupendas ilustraciones de William Wallace Deslow (1856-1905) que ya había colaborado con Baum en otro cuento: El libro de Papá Ganso, un libro de "poesía absurda", que fue otro gran éxito. Juntos consiguieron que El Mago de Oz fuera el libro más vendido los dos años posteriores a su publicación. Y enseguida llegarían productos derivados como varias adaptaciones teatrales (la primera en 1902) y dos películas (1910 y 1925), anteriores a la de Judy Garland (1939), que sigue siendo insuperable.
Al principio Baum no quería escribir más libros de la saga, hasta que empezó a recibir cartas de niños y claudicó (Al final fueron 13 las novelas que escribió).
Páginas de 'Los extraños visitantes del maravilloso mundo de Oz' (Diábolo ediciones)
Cuando se disponía a escribir la segunda novela Baum se encontró con un problema. Había discutido con W.W. Deslow por los derechos de los personajes, que les pertenecían a ambos. Así que decidió escribir un cómic en las páginas dominicales de los periódicos junto a otro gran dibujante, Walt McDougall. El resultado fue la serie Los extraños visitantes del maravilloso mundo de Oz (1904), que le sirvió también de promoción para esa segunda novela.
Pero el ilustrador de Oz, W.W. Denslow, no se quedó atrás y decidió ofrecer su propia publicación dominical, El Espantapájaros y el Leñador de hojalata.
Ambas historietas casi no se han vuelto a reeditar, reuniéndose por primera vez en un espectacular volumen: Los extraños visitantes del maravilloso mundo de Oz, que recoge todas las páginas originales, magníficamente restauradas y presentadas a gran tamaño, junto con más cómics de McDougall, Denslow y el ilustrador de Oz, John R. Neill.
Una auténtica joya que estaba inédita en castellano y que Diábolo ediciones nos ofrece dentro de su colección de grandes clásicos norteamericanos, que incluye joyas como Gasoline Alley, Li'l Abner o Bringing Up Father.
Páginas de 'Los extraños visitantes del maravilloso mundo de Oz' (Diábolo ediciones)
El primer cuento de hadas estadounidense
Un libro precioso que nos invita a volver a recorrer el camino de baldosas amarillas junto al espantapájaros, el león o el hombre de hojalata. Y que, como suele ser habitual en los libros de Diábolo, viene acompañado de interesantes artículos de especialistas en el tema. Incluso del bisnieto de L. Frank Baum, Robert Baum, que nos describe cómo el famoso escritor contó por primera vez a sus hijos la historia de Dorothy, una niña de Kansas que, junto a su perro, había viajado a una tierra mágica lejana después de que su casa fuera arrastrada por un tornado.
"Mi bisabuelo nunca perdió de vista al público al que se dirigía. Escribía para entretener a niños de todas las edades, mientras miraba el mundo a través de sus ojos", asegura Robert Baum.
La escritora y biógrafa Kathleen Krull se encarga de repasar la biografía de Baum, destacando lo difícil que le resultó llegar a ser escritor. Pero también su gran acierto con El Mago de Oz: "Baum era un auténtico innovador, ya que creó el primer cuento de hadas original estadounidense".
Páginas de 'Los extraños visitantes del maravilloso mundo de Oz' (Diábolo ediciones)
Una serie que nació para promocionar el segundo libro
Como comentábamos, Los extraños visitantes del maravilloso mundo de Oz, dibujada por Walt McDougall, nació para promocionar el segundo libro, La maravillosa tierra de Oz (1904), que fue ilustrado por John R. Neill. Una historia donde recuperaban a viejos conocidos como el Espantapájaros y el Leñador de Hojalata, pero también presentaban a algunos nuevos, como Jack Cabezacalabaza, el Caballete y el señor M.A. Resabidillo. Juntos construirían una máquina voladora en la que meterían una insólita colección de objetos.
La sere constó de 26 historias escritas por Baum y distribuidas por el periódico Philadelphia North, que se publicaron entre 1904 y 1905. Y durante sus aventuras, el Espantapájaros y el Leñador viajarían hasta Kansas para reunirse con Dorothy y Totó. E incluso el Espantapájaros contará a Dorothy cómo le fabricó un granjero.
El libro también incluye una competa biografía del dibujante Walt McDougall y un compendio de todas las tiras de prensa en las que participó.
Páginas de 'Los extraños visitantes del maravilloso mundo de Oz' (Diábolo ediciones)
La serie de W.W. Denslow
La serie de W.W. Denslow es incluso mejor que la del propio Baum. El ilustrador ya había convertido el libro original en uno de los más bellos que se han publicado en la historia. Y aquí volvió a demostrar su talento y su imaginación sin límites. Escribió una serie de 14 historias que también ilustró, entre diciembre de 1904 y marzo de 1905. Como cuenta el experto David Maxine en otro de los artículos: "son relatos más infantiles y directos que los de Baum". También destaca el sentido del humor de estos cuentos.
Por cierto, que con los beneficios obtenidos por sus trabajos sobre el mundo de Oz, Denslow se compró una pequeña isla en las Bermundas, construyó un castillo y se proclamó rey Denslow I de la isla de Denslow. En 1915 vendió una portada a la revista Life, se corrió una juerga con el dinero, contrajo una neumonía y murió. Tenía 58 años.
Páginas de 'Los extraños visitantes del maravilloso mundo de Oz' (Diábolo ediciones)
Y también tenemos que destacar el artículo del guionista e ilustrador Eric Shanower en el que repasa las diferentes versiones que el mundo de Oz ha tenido en los cómics, desde las primeras ilustraciones norteamericanas al manga. Incluyendo la versión de Marvel realizada por el equipo de Conan el Bárbaro, el guionista Roy Thomas y el dibujante John Buscema.
En fin, un libro imprescindible para cualquier amante de la fantasía, que rescata dos maravillosas versiones de Oz de sus creadores originales que no conocíamos en España.
La traducción es de Francisco Sáez de Adana y la revisión de textos de Cristina Heredero.
Páginas de 'Los extraños visitantes del maravilloso mundo de Oz' (Diábolo ediciones)