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'Las Guerras de Lucas. Episodio II': el complicado rodaje del Imperio contraataca pudo acabar en desastre

  • Laurent Hopman y Reanud Roche convierten en una trilogía los rodajes de Star Wars
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En la portada de un cómic, un hombre con camisa de cuadros y gafas observa un paisaje invernal con montañas nevadas y un vehículo de guerra. El título del cómic es "Las guerras de Lucas. Episodio II".
Detalle de la portada de 'Las guerras de Lucas. Episodio II' 5

Publicado hace un par de años, Las Guerras de Lucas: Episodio I, del guionista Laurent Hopman y el dibujante Renaud Roche, fue un enorme éxito en Francia, con más de 150.000 ejemplares vendidos. Y también acumuló galardones, como el Premio FNAC o el Premio France Info 2024 al mejor cómic documental. Un tebeo que narraba las dificultades de un joven Gerge Lucas para poder rodar su soñada versión de Flash Gordon que acabaría convirtiéndose (porque no consiguió los derechos de ese personaje), en Star Wars. Incluso tuvo que montar su propia productora de efectos especiales, la Industrial Light & Magic, porque no había ninguna que pudiera hacer lo que el quería. Un rodaje que estuvo a punto de causarle un infarto pero del que acabaría surgiendo la película más taquillera de la historia del cine hasta la época.

Ahora los autores publican el segundo tomo de lo que se convertirá en una trilogía: Las guerras de Lucas: Episodio 2 (Norma editorial), en el que narran como un exitoso George Lucas. con 25 millones de dólares en el banco tras el éxito de la primera entrega de Star Wars) planea rodar una trilogía. Aunque su intención es dejar la dirección y producción a otros para concentrase en su nuevo sueño, un retiro para cineastas lejos del ambiente tóxico de Hollywood, que terminaría convirtiéndose en el Rancho Skywalker. Y también para pasar más tiempo con su esposa Marcia, con la que quiere formar una familia.

Página de 'Las guerras de Lucas. Episodio II'

Pero ya sabemos que el camino al infierno está lleno de buenas intenciones y al final, como pasó con la primera entrega, el rodaje se convertiría en un auténtico calvario para Lucas, que, a pesar de su intención de dejarlo en manos de otros, acabó teniendo que implicarse por completo en una producción que quería financiar él mismo. Cosa que no fue posible del todo porque su presupuesto inicial de 12,5 millones de dólares acabaría convirtiéndose en 33. Una de las películas más caras de la historia que, de nuevo hizo que Lucas estuviera a punto de tirar la toalla. Afortunadamente para los millones de seguidores de esta saga al final, la película terminaría de convertir a Darth Vader en el verdadero protagonista de la historia.

Una historia tan increíble como cierta, que nos deja otro estupendo cómic documental sobre uno de los títulos fundamentales de la historia del cine y la mejor película de toda la saga.

Página de 'Las guerras de Lucas. Episodio II'

Un accidente que pudo ser mortal

El primero de los problemas a los que se enfrentó Lucas es que cuatro meses antes del estreno de la Star Wars original, Mark Hammil sufrió un accidente de automóvil en el que estuvo a punto de morir y que le dejó cicatrices que no eran compatibles con el angelical aspecto de Luke Skywalker, lo que se justificaría con ese prólogo en el que Luke Skywalker sufre graves heridas al pelear con un monstruo en la nieve.

El segundo fue encontrar un director que se quisiera encargar de una segunda parte de la que ya era la película más taquillera de la historia del cine, por lo que la mayoría de realizadores no querían arriesgarse a no tener un éxito similar al esperado. Al final Lucas convención a su profesor de cine, Irvin Kershner, un segundón al que sus compañeros consideraban talentoso pero que nunca había brillado en la taquilla.

Otro problema fue encontrar a un guionista que ordenase las ideas de Lucas. La elegida fue Leigh Brackett, mítica escriba de algunas de las mejores películas de Howard Hawks, como Río Bravo o El sueño eterno. Brackett entregó una primera versión del guion que no convenció a Lucas, pero cuando quiso pedirla cambios, se encontró con que Leigh había fallecido a consecuencia de sus problemas de corazón. Así que tuvo que romper la promesa a su mujer de trabajar menos y ponerse con el guion.

Justo esos días Lucas estaba trabajando con Spielberg en lo que sería En busca del Arca Perdida, parra la que estaban hablando con un joven guionista que tenía ideas tan peregrinas como que el villano nazi tuviera una ametralladora en lugar de brazo o una persecución en la que Indi saltaba sobre los nazis en un camello (los camellos apenas saltan). Ese entusiasta joven era Lawrence Kasdan, que terminaría firmando los estupendos guiones de En busca del Arca Perdida y El imperio contrataca (junto a la fallecida Leigh Brackett).

Página de 'Las guerras de Lucas. Episodio II'

Harrison Ford quería que Han solo muriese

Otra dificultad con la que se encontró Lucas es que varios de los actores de la primera entrega no querían repetir sus papeles, como Harrison Ford, que no quería encasillarse, Anthony Daniels y David Prowse (que se quejaban de no haber recibido suficiente reconocimiento al no mostrar sus rostros en pantalla) o Alec Guinnes, que sufría una enfermedad ocular. Finalmente Ford aceptó con una condición, que su personaje muriese, para no tener que volver a interpretarlo (de ahí que acabara congelado) y a los demás los convenció con sustanciosos dividendos. Guinnes trabajó apenas unas horas a cambió del 0,25 % de los beneficios de la película (¡una fortuna!).

La película original había recibido críticas por su falta de variedad racial, lo que solucionaron incorporando al reparto a Billy Dee Williams como Lando Calrissian.

Además, Lucas quería hacer más temibles a los Stormtroopers, para lo que Joe Johnston y Ralph McQuarrie diseñaron una nueva armadura. Al final renovar todas era demasiado caro y desecharon la idea, pero esa armadura, combinada con el poncho del pistolero sin nombre de Clint Eastwood, acabaría convirtiéndose en el personaje de Boba Fett, el recompensas más famoso de la galaxia.

Página de 'Las guerras de Lucas. Episodio II'

"Yo soy tu padre"

George Lucas se enfrentó a otro problema, que sus actores, sobre todo David Prowse, eran un poco bocazas y soltaban spoilers sobre la película en cada entrevista que concedían. Y Lucas quería que la revelación de que Darth Vader era el padre de Luke fuese una auténtica sorpresa para los espectadores. Así que solo lo sabían un par de personas. Solo se lo dijo a Mark Hamill (justo antes de rodar la escena con un diálogo completamente diferente), para lograr la reacción de sorpresa que necesitaba. Pero Prowse no descubrió hasta el estreno que Darth Vader era el padre de Luke".

En el cómic podemos ver que lucas hasta llegó a consultar a un psiquiatra si esa revelación podía afectar negativamente a los niños...

También nos encanta la historia de como Frank Oz se hizo cargo de dar vida a la marioneta de Yoda y cómo la mismísima cerdita Peggy de los Teleñecos descargó la tensión en el rodaje. Y cómo John Williams terminó de engrandecer la película con algunos de los temas más famosos de la historia del cine, como la marcha imperial, el tema de Han y Leia o el de Yoda.

Página de 'Las guerras de Lucas. Episodio II'

En fin, un cómic tan riguroso como divertido que nos desvela numerosas anécdotas sobre la película que estuvo a punto de terminar con la carrera de Lucas, entre ellas el penoso especial de navidad sobre la saga que Lucas aborreció tanto que lo hizo desaparecer, el duro rodaje en Noruega, los problemas de adicción durante el rodaje de Carrie Fisher o la frustración de Lucas y Marcia cuando se enteraron de que no podían tener hijos.

Ya estamos deseando leer el tomo dedicado a El retorno del Jedi, con el que terminará esta apasionante trilogía en viñetas.

La traducción es de Eva Reyes de Uña.

Portada de 'Las guerras de Lucas. Episodio II' (Norma) 5