El equipo contra delitos de odio de la Guardia Civil reforzará la seguridad en Cartes
- La Guardia Civil aumenta su presencia tras las primeras manifestaciones de vecinos contra la apertura de un centro para menores migrantes
- El inmueble adquirido por el Gobierno de Cantabria acogerá a 18 niños y 24 cuidadores
La Delegación del Gobierno en Cantabria garantiza la seguridad de los menores extranjeros no acompañados que llegarán próximamente al municipio de Cartes procedentes de Canarias. Para ello, ha reforzado la presencia de la Guardia Civil y está operativo el Equipo de Respuesta a los Delitos de Odio (REDO) .
La compra de un inmueble en el municipio cántabro por parte del Gobierno autonómico para acoger a 18 menores migrantes y 24 cuidadores ha provocado el rechazo y la movilización de vecinos, que han mostrado su malestar por la futura llegada de estos chavales al entender que afectará a la tranquilidad de esta pequeña localidad de menos de seis mil habitantes.
Casares llama a rebajar la tensión
El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, destaca como prioridad la seguridad de los menores y también de los trabajadores, para lo que se ha "incrementado la presencia de unidades de la Guardia Civil por si fuera necesario, con un llamamiento a rebajar la tensión y evitar concentraciones, que no es lo que toca para recibir a estos chavales". Además, añade Casares, está operativo el equipo REDO, específico contra los delitos de odio "para garantizar que no haya amenazas, insultos o agresiones".
El representante del Gobierno central ha recordado que se trata de "niños, de personas vulnerables" y llama a todas las fuerzas políticas a condenar las llamadas a la movilización y la recogida de firmas que se están haciendo, asegura, desde grupos de extrema derecha.
Pedro Casares cree que el Ejecutivo cántabro, del PP, "no ha hecho bien las cosas, ha actuado con oscurantismo y no parece que haya acertado con la ubicación del centro de acogida, ya que incumple todas las condiciones que aconsejan los expertos".