El último temporal devalúa la regeneración de las playas del sur de Valencia efectuada por el Gobierno
- El Estado invirtió 30 millones a finales de 2023 en aportaciones de arena, pero las fuertes lluvias han dañado las playas de Pinedo y El Saler
- Los expertos reclaman mayor coordinación en las actuaciones y regenerar las playas de forma racional, con un aumento de las dunas
Las playas del sur de València, tras los coletazos del último temporal, han devaluado la flamante regeneración llevada a cabo por el Ministerio de Transición Ecológica, a través de la Dirección General de Costas y Medio Marino. Una actuación ejecutada a finales de 2023. Fueron 30 millones de euros invertidos por el Estado en las playas al sur de la capital (las de Pinedo y el Saler), que trataban de parecerse a las del norte (las Arenas, la Malva-rosa y la Patacona). Inicialmente, se logró un aspecto similar, con casi doscientos metros de anchura, pero el paso de los meses y los fenómenos climatológicos han dejado a la vista algunas grietas en el proyecto.
Playa de Pinedo inundada después del último temporal, a finales de 2025 RTVE COMUNITAT VALENCIANA
Luces y sombras del proyecto
Entre los aspectos positivos de la actuación destaca la enorme aportación de arena al sur del Puerto de València para reforzar la restinga de la Albufera. Se trajo desde el banco de arena de Cullera, obtenida a cien metros de profundidad, mediante un dragado concienzudo para que no tuviera un impacto negativo en el sistema. Esa fina arena se acumuló a una distancia prudencial de la orilla para establecer un cordón dunar, en el que se plantaron especies herbáceas con ánimo de fijar el suelo.
“Perder playas es muy caro, por eso es muy importante hacer trabajos de monitorización“
Pero de poco sirvió: el 26 de diciembre, el oleaje penetró con tal furia en tierra que el agua llegó en algunos puntos hasta el asfalto. En algunos foros se habla de falta de coordinación y de la necesidad de que todos pongan su granito de arena en esa playa… y de paso en todo el litoral. “Aquí, perder playas es muy caro”, explica Josep Pardo, director del grupo de investigación Geoambiental y Teledetección, y catedrático de cartografía en la Universitat Politècnica de València. “Por eso es muy importante hacer trabajos de monitorización, es decir de seguimiento y ver qué está pasando”.
La fragilidad del litoral y la necesidad de mantener las playas en óptimas condiciones es un equilibrio difícil de conseguir RTVE COMUNITAT VALENCIANA
Deterioro del litoral valenciano
El litoral valenciano en su conjunto está sufriendo un deterioro considerable por varios factores: en primer lugar, el déficit de sedimentos. Si el agua de los ríos Turia y Xúquer no llega al mar, no hay transporte de arena hacia el sistema costero, se queda río arriba, en los pantanos y azudes. Unas inundaciones como las ocasionadas por la dana del 29 de octubre de 2024, traen enormes cantidades de sedimentos pero también cosas peores.
Otro factor importante son los fenómenos atmosféricos: el incremento de la magnitud del oleaje y una mayor frecuencia en los temporales. Tampoco se pueden olvidar las barreras naturales construidas por el hombre, que cortan la circulación de los sedimentos: puertos, espigones, paseos, urbanizaciones. La acción del oleaje junto a la corriente dominante en el litoral valenciano, que es de norte a sur, provoca acumulaciones al norte de las barreras y erosión al sur. En relación con el impacto del Puerto de València, aseguran que el mal está hecho desde mucho antes de la controvertida ampliación.
No hay que olvidar la necesidad de traer de forma constante arena al sistema, al no tener aportaciones de los ríos: venga de donde venga será bien recibida. La arena removida y retirada por el último temporal en Pinedo y el Saler se ha desplazado a otras partes del sistema, concretamente a la parte sumergida más próxima a la playa, que estaba muy desequilibrada todavía. El resto ha migrado hacia playas más al sur, como las del Perellonet, Sueca o Cullera.
¿Es asumible el coste de regeneración constante de nuestras playas?
Mientras se dependa del sector turístico, la respuesta es afirmativa, pero con la vigilancia constante de la relación coste-beneficio, porque puede que en algún momento ya no sea rentable.
Lo que demandan los expertos a la administración es una mayor coordinación en las actuaciones. Dicen que se ha gastado mucho en alimentaciones artificiales de playas, es decir, peticiones de espigones por parte de los ayuntamientos para salvar su tramo de playa sin pensar en el vecino. Si se sumara todo ese dinero y se hubiera gestionado de forma coherente, el problema estaría solucionado desde hace años. También el pago de expropiaciones a los propietarios de primera línea.
Las medidas deberían centrarse, aseguran, en regenerar playas, gestionar el territorio de costa de forma racional, siendo conscientes del futuro que avanzan los modelos. Y algo muy importante: un aumento de las dunas, porque son los mejores sistemas de defensa de la costa. “Es un elemento de defensa natural”, afirma José Serra Peris, catedrático de ingeniería de costas en la UPV. “Es la muralla, la barricada que tenemos y que nos defiende del desbordamiento del mar”. Sin olvidar otra relevante: la colocación de arrecifes artificiales a baja profundidad para reducir la fuerza del oleaje.
“Las dunas son las barricadas naturales que nos defienden del desbordamiento del mar“
El ministerio ha anunciado 42 millones y medio más para regenerar otras playas del litoral valenciano. La actuación aportará tres millones de metros cúbicos de arena a las playas de Sagunto, Canet d’en Berenguer, Sueca y Cullera.