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¿Qué es la 'magia del caos' y que tiene que ver con los guionistas Alan Moore y Grant Morrison?

  • Alberto Ávila Salazar publica el libro Historias de la magia del caos
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Una imagen de estilo artístico muestra una figura alada y coronada con rasgos andróginos, sobre un fondo oscuro con rayos de luz. La figura sostiene un cáliz y un objeto ornamental, con un símbolo en el pecho.
Detalle de la portada de 'Historias de la magia del caos' (Diábolo ediciones)

Solemos asociar la magia a los trucos de cartas o a la fantasía de libros y películas como Harry Potter, pero para mucha gente existe otro tipo de magia: la magia del caos, en la que creer es poder. Una corriente ocultista moderna, surgida en Inglaterra en los años 70, que tiene sus propios rituales e incluso sus propios magos, entre los que podríamos destacar a dos famosos escritores de cómic: Alan Moore (Watchmen, V de Vendetta) y Grant Morrison (Animal Man, Los Invisibles). Alberto Ávila Salazar (El Ciclo del Triángulo Negro) nos desvela su historia, sus secretos y sus rituales en el libro Historias de la magia del caos. Más allá de Alan Moore y Grant Morrison (Diábolo ediciones).

Y para empezar pedimos a Alberto (Madrid, 1957), que nos explique qué es eso de la magia del caos: "La magia de la que hablo en el libro tiene poco que ver con la que se dedica a hacer fantásticos trucos de cartas o sacar conejos de sombreros de copa (que también me encanta). Por explicarlo de manera muy sencilla: hablo de un tipo de magia que se integra en un sistema que te permite hacer realidad los deseos y poder acceder a los secretos del mundo. Es algo tan viejo como el ser humano, que siempre ha estado en poder de una élite de iniciados y recubierto de aparatosos rituales. Pues bien, la magia del caos surge a mediados de la década de 1970 en Inglaterra con el fin de permitir que cualquiera pueda practicarla. Y la despoja de esos rituales complicados. Es algo así como el punk de la magia, y no solo por la década en que surge".

Una magia en la que... ¿Creer es poder? "La creencia, como en casi todo, es fundamental -asegura Alberto-. Pero no tengo ninguna razón para creer que un escéptico pueda tener éxito (para su desgracia) en el camino de la magia y, al revés, un creyente fracasar estrepitosamente. El hecho de que los resultados primen más que los rituales permite guardar una distancia con la magia. Suelo decir que un buen mago del caos que caiga enfermo de cáncer jamás dudaría en ponerse en manos de un oncólogo porque no es muy aventurado suponer que los resultados de su trabajo son más fiables que un ritual".

Página de 'Historias de la magia del caos' (Diábolo ediciones)

El origen de la magia del caos

En cuanto al origen de la magia del caos, Alberto Ávila Salazar nos comenta: "No hay duda de que surge en 1976 en Inglaterra, y que la paternidad le corresponde a los magos Peter Carroll y Ray Sherwin. Y que las obras Liber Null y Psiconauta (se editan juntas aunque originalmente se escribieron por separado) de Carroll son los textos fundacionales. Aunque tampoco cabe duda de que el trabajo de Carroll y Sherwin culmina o se integra en una tradición mágica en la que Aleister Crowley tuvo un papel fundamental".

"Crowley es el mago más importante del siglo XX, fue un personaje carismático y arrollador -añade el autor-. Si antes comparaba la magia del caos con el punk no puedo evitar comparar a Crowley con Elvis. Crowley fue ocultista, escritor, poeta, pintor, espía, alpinista... En todas las vertientes destacó y siempre trajo consigo el escándalo. Aunque no sea correcto tildarlo de caoísta, pues trabajó una magia ceremonial clásica, su talante libertario y provocador fue una inspiración indudable para la magia del caos".

"Crowley fue un gran hereje y un cismático en el mundo de la magia. Su gran legado es la filosofía ocultista que sigue teniendo muchos seguidores y cuyo texto fundamental es El libro de la Ley, que le fue dictado en 1904 por una criatura angelical y extraña llamada Aiwass. Este no fue el único contacto con entidades de Crowley, pero está claro que fue el más importante", asegura Alberto.

Página de 'Historias de la magia del caos' (Diábolo ediciones)

Austin Osman Spare inspiró a Jimmy Page o Alan Moore

Pero hubo otra figura que fue fundamental para el éxito de la magia del caos: "Austin Osman Spare fue un excelente pintor e ilustrador de la era eduardiana. Un talento inmenso acompañado de una gran excentricidad. Fue el mejor y más directo precursor de la magia del caos, además de amigo de Aleister Crowley con quien tuvo una relación tumultuosa. El libro del placer es su obra ocultista más conocida, es un delicioso y extraordinario librito en el que cuenta cómo hacer sigilos o la postura de muerte".

"Los sigilos son la herramienta más popular de la magia del caos, y consiste en condensar en un signo o dibujo un deseo para que se haga realidad y la postura de muerte es una especie de yoga condensado en una sola postura. Spare casi desapareció del mapa, pero el interés del matrimonio de magos Kenneth y Steffi Grant lo rescató del olvido. Jimmy Page, el guitarrista de Led Zeppelin, o el guionista de cómics y escritor Alan Moore lo consideran una de sus máximas inspiraciones".

Página de 'Historias de la magia del caos' (Diábolo ediciones)

Dos 'magos' de las viñetas: Alan Moore y Grant Morrison

Alberto destaca la importancia de Alan Moore y Grant Morrison en la difusión de la magia del caos: "Es probable que se puedan considerar sus introductores en España. Son dos guionistas de cómics de enorme éxito y tanto en su trabajo como en su proyección pública han hecho un gran trabajo de difusión. Es una pena que no tengan una buena relación, aunque tal vez sea inevitable".

"Morrison llega antes a la magia que Moore, desde la adolescencia se interesó por ella, y Moore se declaró como mago en su cuarenta cumpleaños. Morrison es un mago caoísta desde el principio y diría que Moore, parte de unas bases ritualísticas más clásicas para desembocar en la magia del caos. Moore adora a un dios serpiente imaginario llamar Glicón, yo diría que eso es algo muy caoísta".

En lo que ambos coinciden es en haber tenido encuentros sobrenaturales: "Casi todos los magos han tenido encuentros con entidades o se han visto en situaciones anómalas, y Moore y Morrison no son una excepción. El caso de Moore resulta muy interesante porque, no siendo cristiano, afirmó haber sido testigo en un trance inducido por drogas; y Morrison, en sus viajes por el Sudeste asiático, narcotizado y travestido, afirmaba haberse encontrado perdido en el inframundo".

Página de 'Historias de la magia del caos' (Diábolo ediciones)

"Haz lo que funcione"

Preguntamos a Alberto hasta qué punto podemos practicar la magia del caos: "No podría afirmar que todo el mundo pueda iniciarse en la magia del caos, pero sí creo que es posible para la mayoría. Hay barreras psicológicas que hay que derrumbar, pelear contra el sano escepticismo y estar dispuesto a romper ciertos límites personales. No es tan fácil ni autocomplaciente como parece".

"Evidentemente -continúa-, ser caoísta implica seguir un camino personal y esto implica crear tu propia magia. Haz lo que funcione, no pierdas el tiempo con lo que no merece la pena. Como ejercicio psicológico y con las oportunas cautelas puede ser beneficiosa aunque está claro que entraña peligros; y por supuesto que se puede emplear de manera sexual. Ramsey Dukes es un conocido teórico de la magia del caos que advierte en su libro SSOTBME de que el camino del mago pasa por la locura. Solo puedo recomendar que ustedes tengan cuidado cuando cabalguen el cometa".

Hablado sobre eso... ¿Puede ser peligrosa la magia del caos si se practica sin control: "No cabe la menor duda de que puede serlo, tal y como dije antes. La magia, independientemente que creas o no en ella, te lleva a espacios mentales diferentes y activa nuevas conexiones. La magia del caos cuenta con la circunstancia de que tiende a ser solitaria y eso puede suponer un riesgo adicional. Experimentar con sustancias conlleva peligros, tantos como emplear una lógica y razonamiento diferente para moverse por el mundo. También hay grupos como los que he mencionado que ofrecen ayuda y orientación. La magia, esto no hay que olvidarlo, es un terreno de alucinados, visionarios, estafadores, chiflados y excéntricos".

Página de 'Historias de la magia del caos' (Diábolo ediciones)

"Quizás nuestras primeras palabras fueron un conjuro"

Para hablar de la magia del caos, Alberto viaja hasta el lejano Egipto y el famoso Libro de los Muertos. ¿Podía ser ese el origen de la magia del caos? "Diría que más allá, la magia probablemente empezó a practicarse en una cueva nocturna o bajo la despiadada luz del sol, cuando el ser humano era joven y todavía más temeroso de lo que es ahora. ¿Quién sabe? Quizás nuestras primeras palabras fueron un conjuro y nuestras primeras representaciones del mundo sortilegios".

"La magia -añade-, es una manera de concebir el mundo que no creo que llegue a ser superada. Y que tal vez no deba serlo. La magia del caos no está relacionada con el espiritismo y la religión más que de manera tangencial, pero sí pertenece a ese universo liminal y brumoso. Hay muchos círculos secretos, discretos y públicos donde se practica la magia del caos y muchas organizaciones. Por citar las más clásicas, hay células activas del Zos Kia Cultus (que sigue la doctrina de Austin Osman Spare), Los Iluminados de Thanateros (que siguen a Carroll y Sherwin) y Thee Temple Ov Psychick Youth (asociados con el artista trans Genesis P-Orridge)".

La magia del caos y las 'fake news'

En cuanto a cómo está presente la magia del caos en la actualidad, Alberto nos comenta: "La magia del caos pasó por una crisis hasta la llegada de las redes sociales. Se mueve como pez en el agua en el espacio de las fake news o los memes. Diría que está pasando por un momento tan dulce que incluso tiene un grandísimo número de practicantes que no saben que hacen uso de ella".

"Es extraordinariamente fácil contactar con grupos que la difunden, tanto que basta con una búsqueda de segundos en Google o indagar en redes sociales como Instagram, Tiktok, 4Chan o Reddit. Hay un libro fácilmente localizable titulado Memetic Magic de R. Kirk Packwood publicado en 2004 cuyo subtítulo lo dice todo: Manipulación de la matriz social y del tejido de la realidad. Los mecanismos virales de transmisión y manipulación de información siguen fielmente ciertos principios caoístas".

Alberto Ávila Salazar

La magia del caos en la literatura, el cómic, la música...

Además, la magia del caos está muy presente en la cultura popular, como nos cuenta Alberto: "Está mucho más presente de lo que parece. Hemos hablado de Alan Moore y de Morrison, y se puede citar el cómic Promethea o From Hell del primero y, por supuesto, Los invisibles o El asco del segundo. Los libros de William S. Burroughs son un excelente ejemplo de arte mágico, en especial sus cut-ups o su libro The Third Mind, que escribió con Brion Gysin. Tampoco se puede dejar de lado el excelente trabajo de la filósofa Amy Ireland y su texto Poemameno; y el del colectivo antisistema CCRU (que contaba con Mark Fisher entre sus filas) y del que citaré los libros Cultura Cibernética e Hiperstición".

"En cuanto a la música pop -añade el autor-, la lista es casi inabarcable y nos encontramos con artistas como Aphex Twin o Damon Albarn como practicantes. También lo son Die Antword o Grimes, expareja de Elon Musk y autora de un grimorio que circula por las redes. Quizás el caso más manifiesto sea el de Robbie Williams, que incluso recurrió a su amigo Grant Morrison para hacer la cubierta de su álbum Intensive Care. La lista es muy larga".

"Reencantar el mundo"

En cuanto a cómo se ha documentado sobre la magia del caos, Alberto Ávila Salazar nos comenta: "A pesar de que tiene una gran importancia internet, mi manera de documentarme ha sido muy clásica y me he basado en una enorme cantidad de libros. Quiero que el libro sea muy divulgativo e introduje una bibliografía comentada para que quien esté interesado pueda bucear a placer en el tema que más le interese. Sería buena señal que mi libro sea pronto superado, que se escriban más sobre el tema y que estimule a una nueva generación de practicantes o aficionados".

"Historias de la magia del caos no hubiera tenido el menor interés o sentido si yo no practicara magia. Antes, los científicos se usaban a sí mismos como conejillos de indias, y yo he hecho lo mismo. Los efectos han sido básicamente beneficiosos y es un camino que recomiendo cualquiera. Ya hemos hablado de los peligros, pero no hemos hablado del maravilloso efecto que tiene la magia: reencantar el mundo", concluye Alberto.

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