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Precaución y prevención, claves para una montaña segura en invierno

  • Los expertos recomiendan evitar las zonas recién nevadas, pendientes lisas sin grandes árboles y de inclinación intermedia
  • Además, es fundamental acudir bien equipados e informarse previamente sobre las condiciones meteorológicas y del terreno
Evaluar la nieve, clave para la prevención de aludes
RTVE.es (Texto) / Javier Rollón y David del Puerto (Vídeo)

En las últimas semanas, dos ciudadanos españoles han perdido la vida en distintos aludes ocurridos en el extranjero. Este trágico desenlace resalta la importancia de extremar las precauciones en la montaña, especialmente en invierno, cuando muchos optan por esquiar o realizar excursiones en entornos nevados.

En el pico de Peñalara, ubicado entre Madrid y Segovia, a 2.300 metros de altitud, los agentes forestales realizan análisis periódicos del manto de nieve. Esta labor es fundamental para evaluar el riesgo de avalanchas y prever posibles peligros para los montañistas.

"Lo que estamos viendo son las diferentes capas que tiene la nieve y cómo se comportan unas con otras para ver si hay un riesgo de avalanchas, una capa débil oculta y la futura evolución según vaya transformándose", explica el agente forestal Iván Rodríguez.

El estudio de la nieve es un proceso continuo. Su evolución es monitoreada semanalmente, ya que factores como el aumento de temperatura y las fuertes nevadas pueden desencadenar aludes.

"Cuando hay grandes nevadas se acumula mucho espesor de nieve y esta llega a ser inestable en las laderas de ciertas pendientes, lo que incrementa el riesgo de avalanchas", advierte el geólogo y profesor emérito de la Universidad Autónoma de Madrid, Jerónimo López.

Medidas de prevención y actuación en caso de alud

Para reducir riesgos, los expertos recomiendan evitar las zonas recién nevadas, pendientes lisas sin grandes árboles ni rocas y aquellas con una inclinación intermedia. Sin embargo, si una persona se ve atrapada por un alud, existen algunas estrategias que pueden aumentar sus posibilidades de supervivencia.

"Lo ideal es intentar nadar para mantenerse en la superficie, aunque no siempre es fácil. Si somos varios, los que no han sido arrastrados deben fijarse bien en el último lugar donde vieron a la persona atrapada, ya que esto puede facilitar su rescate", añade Jerónimo López.

Además, es fundamental acudir bien equipados e informarse previamente sobre las condiciones meteorológicas y del terreno. Organismos como la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) proporcionan informes actualizados sobre el estado de la montaña, una herramienta clave para la prevención de accidentes en la nieve.