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El Pacto de Estado contra la Violencia de Género, cinco años después: 3% de medidas incumplidas y 29% incompletas

  • Se han cumplido 190 medidas de 290, entre ellas la ley del 'solo sí es sí' o la suspensión de visitas de padres maltratadores
  • Entre las incumplidas, la mayoría son cuestiones penales dependientes del Ministerio de Justicia

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Concentración feminista en La Rioja tras un crimen machista este verano
Concentración feminista en La Rioja tras un crimen machista este verano

El Pacto de Estado contra la Violencia de Género firmado en 2017 daba cinco años para cumplir 290 medidas encaminadas a mejorar la respuesta del Estado contra las violencias machistas. Concluido ese plazo, se han culminado el 65,5%, el 29,3% está en camino pero incompletas, el 3,2% se han incumplido y el 2% no han sido evaluadas.

La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género ha hecho pública este jueves la primera evaluación de cumplimiento del Pacto, que se aprobó con una vigencia de cinco años (2017-2022) y cuyo compromiso político fue renovado en las Cortes en 2021 con los votos de todos los partidos salvo Vox.

El Ministerio de Igualdad ha informado de que 190 medidas ya se han cumplido, 85 están en proceso (se han dado pasos para su consecución, pero no se han culminado), nueve continúan pendientes y otras seis no han sido objeto de la evaluación realizada al no ser competencia de la Administración General del Estado.

Una legislatura "prolífica en el avance de cumplimiento del Pacto"

Fuentes de Igualdad han destacado que la pasada legislatura fue "prolífica en el avance de cumplimiento del Pacto" y que están "contentas con el porcentaje tan alto de medidas que se han cumplido", pues en 2019 había 75 medidas cumplidas y 51 pendientes y ahora, 190 cumplidas y nueve pendientes. "Hay más dinero invertido, más medidas y más mujeres atendidas", han precisado las mismas fuentes.

Entre las medidas culminadas, la ampliación del concepto de violencia contra las mujeres, la ley de garantía integral de la libertad sexual, la suspensión las visitas de los padres maltratadores o la interrupción de las visitas a prisión de niños y niñas cuyos padres estén condenados por violencia de género.

Frente a las 190 medidas conseguidas, en nueve no se ha dado ningún paso para su consecución: ocho son competencia del Ministerio de Justicia y la novena, de Sanidad y las comunidades autónomas.

Medidas incumplidas: cuestiones penales y procesales

Estas medias no cumplidas son relativas a cuestiones penales y procesales: suprimir las atenuantes de confesión y de reparación del daño en los delitos de violencia de género, establecer criterios de referencia del riesgo para impedir que disminuyan las órdenes de protección o eliminar la exigencia de fianza en la personación de asociaciones de ámbito estatal en los procedimientos de violencia machista.

También establecer por ley el inicio inmediato de la ejecución de penas (prohibición de alejamiento y comunicación) en el momento en que se dicte una sentencia firme, obligar a que se informe a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de las denuncias ante el juzgado y de los partes de lesiones con el objetivo de que se incluyan en Viogén o imponer prohibición de alejamiento en caso de quebrantamiento.

Impedir que el padre maltratador pueda acceder a las grabaciones de los testimonios de los menores e incorporar temas específicos sobre género y violencia machista en los temarios de oposiciones al Sistema Nacional de Salud son las últimas medidas en las que no se ha registrado ningún avance.

Medidas en proceso

Seis años después de la aprobación del Pacto, hay 85 medidas que han iniciado su recorrido, pero no lo han culminado. Destacan entre ellas la ley integral contra la trata, un plan estratégico de intervención con víctimas que retiran la denuncia, incrementar la atención a víctimas de zonas rurales, elaborar protocolos específicos para las mujeres más vulnerables o trabajar en la asistencia psicológica a agresores desde el momento de la denuncia para reducir el nivel de estrés y agresividad y reducir daños a la víctima.

El Pacto de Estado contra la Violencia de Género ha sido la hoja de ruta de la lucha contra las violencias machistas en España. Incluye medidas para la ruptura del silencio, la mejora de la asistencia y protección de las mujeres y víctimas, el perfeccionamiento de la respuesta institucional, la formación, la prevención, la dotación presupuestaria o el seguimiento estadístico del fenómeno. La renovación de su dictamen para incorporar medidas relativas a la violencia digital, vicaria o económica debe acometerse en esta legislatura.

Este jueves, la ministra de Igualdad en funciones, Irene Montero, entrega el informe de evaluación del Pacto a la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol. La Cámara Baja será la encargada de acometer la actualización del dictamen para reeditar esta hoja de ruta.