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Elecciones en Grecia

Mitsotakis busca la mayoría absoluta en una repetición electoral con pocas opciones para Tsipras

  • Nueva Democracia, el partido de gobierno, despunta en los sondeos frente al líder de la oposición
  • El nuevo sistema electoral, que otorga escaños adicionales al ganador, podría beneficiar al actual mandatario

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Mitsotakis busca la mayoría absoluta en una repetición electoral con pocas opciones para Tsipras
El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, durante la campaña electoral

Los fracasos para formar gobierno tras los comicios del 23 de mayo empujan de nuevo a Grecia a las urnas este domingo. El primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, parte como favorito para lograr los escaños que no alcanzó hace apenas un mes. Pese a alzarse con la victoria, el líder de Nueva Democracia (ND) no cosechó la mayoría necesaria para optar a un mandato en solitario, pero la nueva legislación, que se estrenará en esta votación, le facilitará las cosas en una repetición de las elecciones que no ha pillado por sorpresa a los griegos.

Los expertos consultados por RTVE.es coinciden en afirmar que será el actual mandatario el que se alce con la victoria en unos comicios en los que, por primera vez, votan los griegos afincados fuera del país. Los sondeos le dan una amplia ventaja (con en torno al 43% de los votos) y el nuevo sistema electoral, que otorga al ganador entre 20 y 50 escaños adicionales, está de su parte. Ahora bien, el número de diputados de su formación dependerá de cuántos partidos entren en el Parlamento.

“El resultado de las elecciones anteriores ya determinó el resultado de las nuevas; esperamos la victoria de ND”, afirma a RTVE.es la profesora de Políticas de la Universidad Panteion, Fani Kountouri. Ahora bien, “dependiendo de cuántos partidos consigan ser elegidos y cuántos se queden fuera, el porcentaje de mayoría variará, así como la posibilidad de que el partido más votado forme gobierno”.

Mitsotakis, favorito para obtener la mayoría absoluta gracias al sistema electoral

Algunos sondeos sugieren que podrían entrar en el Parlamento hasta siete partidos, entre ellos el izquierdista Plefsi Eleftherias y Spartans, una formación de extrema derecha creada hace poco. Syriza, segunda fuerza, obtendría en torno al 20% de los votos y PASOK quedaría en tercer lugar con un 11% del escrutinio.

“Los sondeos sugieren que el partido de Mitsotakis aumentará sus votos solo ligeramente, pero el sistema electoral utilizado será diferente”, apunta el director del Observatorio Helénico del LSE, Kevin Featherstone, que, teniendo en cuenta la posible bonificación que se le otorgue a ND, cree que la formación parece bien situada para obtener una mayoría no inferior a los 158 escaños que obtuvo en 2019.

Tsipras y el fantasma de la crisis financiera

Ni los escándalos que han rodeado a Mitsotakis, como las presuntas escuchas ilegales, ni las críticas a su gestión por cuestiones como el accidente de tren que acabó con la vida de una treintena de personas en febrero, han ayudado a que su principal opositor, Alexis Tsipras, lograra buenos resultados. Los expertos coinciden, además, en que esta segunda votación no será diferente para el ex primer ministro y líder de Syriza.

"Existe la posibilidad de que mejoren su resultado, pero no de forma impresionante", apunta el profesor de Políticas de la Universidad de Atenas, Yannis Tsirbas. Aunque parece que temas como la economía o la inmigración importan al electorado griego, menciona el experto, su campaña ha sido muy pobre y cuentan, además, con una atenuante: "El panorama extremadamente unilateral de los medios electrónicos en Grecia, que no garantiza el pluralismo político".

"Syriza se volvió muy popular gracias a la crisis, pero, ahora que no puede polarizar a la gente contra Europa y el memorándum, les está siendo muy difícil encontrar otro tipo de enemigo y su popularidad desciende", apunta la politóloga de la Universidad de Surrey Roula Nezi. Hablar del coste de vida o de la falta de desarrollo en Grecia en campaña no le ha funcionado y, según lo que reflejan sus resultados, "parece evidente que los griegos no le ven como un líder confiable y competente".

La situación económica en Grecia es muy distinta a la que vivió hace una década, cuando estuvo al borde de la bancarrota y cerca de abandonar la eurozona. Aunque no ha recuperado el 25% del PIB perdido en los años de la crisis, cuenta con una economía estabilizada y lejos quedan los tres rescates financieros por los que recibió unos 289.000 millones de euros y el famoso 'corralito' de 2015 impuesto tras romper negociaciones con Europa por el referéndum sobre el programa de rescate.

"Los griegos tienen ganas de olvidar las crisis del pasado y asocian a Tsipras con la crisis", apunta la profesora de Políticas de la Universidad Autónoma de Madrid y experta en Grecia Irene Martín Cortés. El líder de Syriza, añade, "no ha sabido transmitir un mensaje constructivo de futuro y de presentarse como un partido de gobierno, sino que más bien se ha presentado como el líder de un partido de oposición, que será lo que siga siendo".

Por otro lado, la cuestión migratoria ha irrumpido en la campaña tras el reciente naufragio de cientos de migrantes frente a la costa griega. Tsipras ha condenado la gestión del Ejecutivo y las políticas migratorias de la UE, pero parece que el sentir general de la población griega está más en consonancia con las ideas de Mitsotakis, que ha prometido proteger las fronteras y ha optado por pasar por alto lo sucedido en el mar Jónico.

Tal y como expone Kountouri, mientras que Syriza no ha logrado imponer su programa, el partido de Mitsotakis "se ha ganado el apoyo de los medios de comunicación en el juego de imponer su agenda. Tras múltiples crisis y condiciones de precariedad, ND ha conseguido, con la ayuda de los medios, convencer de que es el partido más competente para gobernar el país".

La cuestión migratoria irrumpe en las elecciones griegas

Un nuevo sistema electoral para facilitar mayorías

La votación del 21 de mayo se rigió por la ley electoral aprobada por Syriza en 2016, un sistema proporcional que afectó al resultado y complicó la formación de gobierno en un país con poca tradición de pactos. Pese a alzarse con la victoria, Mitsotakis no alcanzó el 46% de los votos necesarios para gobernar en solitario, por lo que, sin coaliciones de gobierno a la vista, la repetición electoral estaba garantizada.

El mandatario, que ha defendido un gobierno fuerte y estable para una Grecia necesitada de reformas, optó por renunciar a pactos y por perseguir una mayoría absoluta que le será más fácil alcanzar en esta ocasión, cuando se aplique la reforma electoral aprobada por su gobierno.

“ND había reformado la ley, pero no se podía aplicar en las elecciones inmediatamente posteriores a la reforma para evitar la manipulación del sistema electoral en función de los intereses del partido en el gobierno, como pasó con Andreas Papandreou en 1989”, explica Martín.

Las elecciones del domingo, por lo tanto, se realizan bajo un sistema de representación de proporcionalidad reforzada, bajo el cual el partido ganador recibirá 20 escaños adicionales si obtiene más del 25% de los votos, y hasta 50 si cosecha alrededor del 40%. Además, solo entrarán en el parlamento aquellos partidos que consigan más de un 3% del escrutinio.

Ahora bien, como apunta Tsirbas, ambas leyes electorales parecen correlacionarse con resultados opuestos a los que predice la ciencia política clásica. Mientras que Mitsotakis se quedó cerca de formar un gobierno de partido único en un sistema de representación proporcional, en la repetición electoral, tal y como apuntan los sondeos, "el sistema mayoritario podría producir un parlamento multipartidista".

Los retos que marcarán la legislatura

Independientemente de quién gane este domingo, la próxima legislatura, coinciden los expertos, estará marcada, entre otras cuestiones, por la cuestión económica. Y es que, aunque gracias a las inyecciones de capital y las duras reformas aplicadas, el país ha vuelto a ver crecer su economía, pero todavía queda mucho por hacer.

“La evolución de los indicadores macroeconómicos ha sido buena en los últimos tiempos: el crecimiento del PIB está por encima de la media de la UE y la inversión aumenta, pero la reforma estructural sigue siendo el mayor reto”, menciona Featherstone. Mitsotakis, dice, ha hecho progresos, pero no los suficientes para convencer a muchos y preocupa, además, “el apoyo social y la inclusión”.

Tras los memorándums, apunta Kountouri, Grecia ha entrado en una era de crisis múltiples. Por ello, "hay muchas cuestiones que se impondrán durante los próximos años, como la recesión económica y el modelo de crecimiento, el refuerzo del Estado de Bienestar, las nuevas relaciones laborales, o la cuestión del Estado de Derecho”.

"Las cuestiones de sanidad pública, educación pública y el modo en que se gastará el paquete financiero económico europeo son las más importantes, junto con las relaciones con Turquía", menciona Tsirbas.

"Creo que está claro quién va a ganar las elecciones, pero no lo que va a pasar después. Tendrán que lidiar con la crisis del coste de la vida, como en el resto de países europeos, y con otras cuestiones como la reforma del sistema sanitario, y tendrán que hacerlo bien si quieren asegurar su popularidad", concluye Nezi.