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El PP extremeño no gobernará con quien "niega la violencia machista": "O Vox apoya mi investidura o elecciones"

  • Vox exige entrar en el gobierno regional y el desacuerdo con el PP ha llevado al PSOE a mantener la presidencia de la Asamblea
  • Los 'populares' ofrecían un acuerdo programático y la presidencia de la Asamblea pero Vox no lo ha aceptado

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El PP extremeño no gobernará con quien "niega la violencia machista": "O Vox apoya mi investidura o elecciones"

La presidenta del PP de Extremadura, María Guardiola, se ha negado este martes a pactar con quien "niega la violencia machista", en referencia a Vox, y ha advertido al partido de Santiago Abascal que, o apoya su investidura como presidenta de la región, o habrá elecciones.

"Yo no puedo dejar entrar en el gobierno a aquellos que niegan la violencia machista", así como a quienes "deshumanizan" a los inmigrantes o "colocan una lona y tiran a la papelera la bandera LGTBI", ha dicho Guardiola, quien ha aseverado que cree "en una Extremadura inclusiva, moderna, respetuosa y solidaria", ha reafirmado.

La presidenta del PP extremeño se ha pronunciado así en rueda de prensa después de que la socialista Blanca Martín haya sido elegida presidenta de la Asamblea Regional ante el desacuerdo de PP y Vox. Los 'populares' habían ofrecido a sus posibles socios un acuerdo programático que incluía la presidencia del parlamento regional pero el partido de Santiago Abascal exige entrar en el gobierno regional, algo que Guardiola ha rechazado tajante.

"Vox ha antepuesto sus ansias de poder"

En este sentido, la presidenta del PP extremeño ha lamentado este martes que Vox "ha antepuesto sus ansias de poder y esa soberbia al cambio", una actitud con lo que "parece que obliga a ir a elecciones" en Extremadura.

Guardiola ha aseverado que ha intentado "por todos los medios" y "hasta última hora" llegar a un acuerdo con Vox, algo que no ha sido posible, tras lo que ha reafirmado que "ahora mismo no es el poder lo que está juego, es la dignidad de esta tierra", ha dicho.

María Guardiola ha reafirmado que es "una servidora pública con principios, con ideas y con compromiso", tras lo que asegurado que "una cosa es negociar, y otra muy distinta es mercadear con la ilusión de Extremadura", tras lo que ha recordado que en las elecciones del 28 de mayo, el PP obtuvo 28 diputados, que supuso un 38,8 por ciento de los votos, frente a los 5 de Vox, con un 8,12 por ciento.

Por eso, y "con todo el respeto a los votantes" de Vox, la presidenta del PP extremeño ha considerado que "el rol adecuado a sus resultados es apoyar el PP y no al revés", ante lo que ha advertido que no va "a firmar un acuerdo de gobierno ni un pacto asimétrico y lleno de condiciones". "Yo no voy a regalar consejerías ni voy a entrar en batallas culturales que están superadas, porque se trata de solucionar el futuro de los extremeños", ha defendido María Guardiola, quien ha considerado que "el camino más fácil hubiera sido ceder y ser presidenta a cualquier precio y traicionar a mi tierra y lo que prometí en campaña", pero "esa no soy yo", ha reafirmado.

La dirigente del PP extremeño ha desvelado que en las negociaciones de este pasado lunes con Vox, el PP le hizo una nueva propuesta que incluía, además de la Presidencia de la Asamblea de Extremadura, una Secretaría en la Mesa de la Cámara regional, así como el senador autonómico que le corresponde al PP. Sin embargo, "no les interesaba y no les ha parecido suficiente", ha lamentado Guardiola.

"Iremos a elecciones, si hay que ir, y volveremos a demostrarle a los extremeños que tenemos palabra, y que Extremadura está por encima de cualquier cosa", ha reafirmado la dirigente del PP extremeño, quien ha destacado que el PP en ciudades como Vitoria o Barcelona ha mostrado su "sentido de estado" y ha dejado gobernar al PSOE "sin pedir nada a cambio" para evitar el gobierno de independentistas o Bildu. Por eso, ha señalado que le "hubiera encantado" que el líder socialista, Guillermo Fernández Vara, "hubiera hecho ese último servicio a su tierra y hubiera facilitado la gobernabilidad" en una región que, según ha dicho, "claramente en las urnas ha pedido cambio".

En este sentido, durante una entrevista en la Cadena Ser, Guardiola ha insistido en que no pactará Vox. "Me comprometo a no meter a Vox en el gobierno, ni después de las elecciones generales", ha subrayado. "Yo no puedo dejar entrar en un gobierno a Vox porque son excluyentes", ha señalado Guardiola, al tiempo que ha añadido que el PP de Extremadura quiere gobernar para todos, tanto para sus votantes, como para los de Vox, PSOE o Podemos. Cuestionada por qué si es excluyente le ofreció a la formación de Santiago Abascal la presidencia del Parlamento extremeño, ha apuntado que ello no afectaría a la gestión de la vida de los extremeños, de la que se encargaría el Ejecutivo.

Vox pide al PP que "atienda a la realidad": "Hay tiempo para seguir negociando"

El portavoz político de Vox, Jorge Buxadé, ha pedido al Partido Popular que "atienda a la realidad" en Extremadura y ha considerado que "hay tiempo suficiente para seguir negociando" de cara a la conformación del gobierno regional, en el que quieren tener presencia.

Buxadé ha realizado estas declaraciones en Mérida tras la constitución de la Asamblea de Extremadura, en la que se ha elegido como presidenta a la socialista Blanca Martín, quien ocupará el cargo por tercera legislatura consecutiva. Vox se ha quedado fuera de la Mesa sin ninguna vicepresidencia ni secretaría.

De este modo, Jorge Buxadé ha puesto de relieve que la votación que permitido elegir presidenta del Legislativo extremeño a Martín pone de manifiesto "lo que sucede cuando se mantienen posiciones alejadas de la realidad política", a lo que ha añadido que, en Extremadura, la realidad dice que Vox es "necesario" e "imprescindible" para construir una alternativa a "esta izquierda que derriba presas".

Asimismo, ha asegurado que los votos de Vox "no se regalan" ni "pueden estar al albur de un chantaje" y, a pesar de que esta votación "no ha sido buena para los extremeños", ha recalcado que su formación sigue "con la mano tendida" y cree "que hay tiempo suficiente para seguir negociando" de cara a establecer el "cambio radical de políticas que necesita Extremadura y un gobierno que sea capaz y responsable para ejecutar esas políticas".