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Coronavirus

Francia impone un mínimo de tres días de teletrabajo y adelanta la dosis de refuerzo

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Viajeros con mascarilla caminan dentro de la estación de tren Gare de Lyon en París, Francia, el 17 de diciembre de 2021.
Viajeros con mascarilla caminan dentro de la estación de tren Gare de Lyon en París, Francia, el 17 de diciembre de 2021.

El Gobierno francés ha anunciado este lunes nuevas medidas para frenar la quinta ola de COVID, entre las que destacan la imposición del teletrabajo al menos tres días a la semana así como adelantar la dosis de refuerzo de cinco a tres meses tras las primeras dos inyecciones.

El primer ministro, Jean Castex, ha realizado estos anuncios después de la aprobación de un proyecto de ley en Consejo de Ministros que deberá ser aprobado por la Asamblea francesa en enero.

Este texto excluye medidas drásticas, ya que de momento se mantendrá la vuelta al colegio el 3 de enero de 2022 y se descarta un toque de queda, aunque sí prevé la restricción de las concentraciones públicas.

Obligatorio el pasaporte COVID

Castex, que ha comparecido junto al ministro de Sanidad, Olivier Véran, ha puesto el acento en el aumento del ritmo de vacunación (actualmente el 78 % de la población total -incluyendo niños- tiene al menos una dosis).

"La vacunación sigue siendo el corazón de nuestra estrategia, como sucede en los países vecinos. Aunque no impide ni contagiarse ni transmitir la enfermedad, reduce el riesgo de que así sea y sobre todo, previene las formas graves, incluso del ómicron", ha defendido Castex en rueda de prensa.

Para ello, el Ejecutivo francés ha aprobado un adelanto de la dosis de recuerdo y ha confirmado que el actual pasaporte sanitario se convertirá en uno de vacunación.

Con este cambio, los no vacunados, que hasta ahora podían presentar un test negativo, deberán demostrar a partir del 15 de enero de 2022 una inoculación para poder ir a cines, teatros, museos, transportes, cafés e instalaciones deportivas.

El gobernante también avisó de que se endurecerán las multas contra el uso de los falsos pasaportes sanitarios, que se calculan en cientos de miles.

"Esa práctica me escandaliza, como primer ministro y ciudadano, es un acto deliberado de puesta en riesgo a otras personas y ninguna convicción personal lo justifica", ha indicado Castex, sin determinar los detalles de esas nuevas multas que se darán este viernes tras una serie de consultas legales.

Preocupación por las aglomeraciones

El dirigente se ha mostrado además preocupado por las grandes aglomeraciones. A partir del 3 de enero, se establecerán topes de 2.000 personas para los locales cerrados y 5.000 para los del exterior.

Esta medida no afectará de momento a los mítines políticos, aunque intentarán acordar las normas con todos los partidos, cuando el país se encuentra a menos de cuatro meses de las elecciones presidenciales, fijadas para abril.

Se regulará asimismo el consumo en bares, restaurantes y salas de cines. En los primeros, solo se podrá hacer sentado, y en las segundas no se podrá comer ni beber para no retirar la mascarilla, medida que afectará también al transporte.

Castex también ha dado pie a que las delegaciones de gobierno aprueben el uso obligatorio de la mascarilla en los centros de algunas ciudades, y ha advertido que el tiempo de aislamiento de los contactos estrechos con positivos va a ser reajustado por las características del ómicron, una medida que se anunciará a finales de esta semana.

El objetivo de dicho reajuste es evitar mayores daños económicos en las bajas laborales, ya que el aumento de contagios por el ómicron representa "un riesgo mayor de absentismo", que se está haciendo evidente.

"Ómicron es mucho, mucho más contagiosa que las variantes precedentes, sobre todo que la delta, al menos tres veces más. El número de contagiados se duplica cada dos días. Podríamos esperar llegar a más de 250.000 contagios diarios a principios de enero", ha señalado en la conferencia el ministro de Sanidad, Olivier Véran.