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La política económica de Bolsonaro en la Amazonía asfixia el pulmón del planeta

Noticia Documentos TV 

  • La deforestación en la región amazónica de Brasil ha aumentado un 30 % desde que Bolsonaro llegó al poder
  • En los diez últimos años la selva tropical ha perdido una superficie equivalente a más de ocho millones de campos de fútbol

Por
Selva ardiendo en la Amazonía brasileña
Uno de los numerosos incendios que sufre la amazonía brasileña. DOCUMENTOS TV

La selva amazónica brasileña agoniza. Desde que el presidente brasileño Jair Bolsonaro llegara al poder en 2019, los devastadores incendios, la tala masiva, la insaciable industria agropecuaria y la invasiva minería ilegal vinculada al oro han deforestado miles de kilómetros cuadrados de la Amazonía brasileña. Las políticas económicas de su gobierno para monetizar el Amazonas están poniendo en peligro a uno de los mayores sumideros de carbono del planeta y a cientos de comunidades indígenas que han sido desplazadas de sus tierras arrasadas y contaminadas.

No recomendado para menores de 12 años Documentos TV - La batalla por la amazonia brasileña - Ver ahora
Transcripción completa

"Los incendios están devastando la selva amazónica brasileña."

Muchos agricultores piensan que no debería existir.

"Es una batalla entre el desarrollo económico

y los problemas medioambientales."

Esto fue planeado, fomentado y ejecutado

por el Gobierno de Bolsonaro.

"Miles de mineros están invadiendo los bosques

en busca de oro."

Y ahora ponemos el oro en este papel.

"Solo en 2019, se destruyeron casi 10.000 kilómetros cuadrados

de la Amazonía."

Siguiendo la propuesta del presidente Bolsonaro,

usamos los minerales como una gran palanca

para el desarrollo económico.

"Desplazando a cientos de comunidades indígenas

y poniéndolas en una situación límite."

La violencia se ha incrementado en las áreas indígenas

a causa de esta batalla por los recursos naturales.

¿Dónde está la gente que habla de proteger el Amazonas?

Como siempre decimos, los árboles tienen vida.

Igual que nosotros.

"El canal de televisión asiático CNA ha investigado

por qué estamos perdiendo los pulmones del mundo.

São Paulo, Brasil.

A las 15:00 de la tarde,

la ciudad está cubierta por nubes de humo negro.

Los científicos finalmente han descubierto la causa.

Los incendios devastadores en el extremo norte del país

a miles de kilómetros de distancia en la selva amazónica.

Las cifras oficiales muestran

que solo en los primeros ocho meses de 2019,

registraron más de 87.000 incendios en la Amazonía brasileña.

Un aumento del 75 % desde 2018.

En 2019, los incendios destruyeron 10.000 kilómetros cuadrados

de la Amazonía.

Mientras el Gobierno brasileño sigue sin actuar..."

(HABLAN EN PORTUGUÉS)

"El mundo responde indignado.

Todas las críticas se dirigen a Jair Bolsonaro.

El presidente de extrema derecha."

Las tasas que estamos viendo hoy no suceden por casualidad.

Todo ha sido planeado, fomentado y ejecutado

por el Gobierno de Bolsonaro.

Es la verdad.

"Tras la elección de Bolsonaro se recortaron drásticamente

los presupuestos de las agencias medioambientales

de Brasil.

Sus políticas económicas buscan desarrollar la economía

en el interior de la selva amazónica.

Pero las investigaciones de Alden revelaron un problema aún más grave.

La falta de aplicación de las leyes forestales brasileñas."

¿Cómo puede pasar esto? La empresa recibe una multa,

digamos que de dos o tres millones de reales.

Y pienso en que si contratan buenos abogados,

pueden seguir años y años sin pagar esas multas.

O que tal vez resulte más caro pagar las sanciones.

Así que, sencillamente, aplazan el pago.

No las pagan. Esto pasa todo el tiempo.

"Entre 1980 y 2019, las sanciones por talar árboles

en áreas protegidas ascendieron a 17.000 millones de dólares.

Se recaudaron menos del 4 % de esas multas.

La corrupción y la incapacidad para cobrarlas

han alentado a otros infractores a establecerse en la Amazonía.

Con la expectativa de ganar cientos de miles de dólares."

Son muchos los que se benefician de esto.

La industria de la tala ilegal.

La industria agraria.

La gente vinculada con la minería ilegal del oro.

O los cazadores furtivos que trafican con animales salvajes.

Son muchos los que sacan partido de esta cadena de crímenes

en la selva amazónica.

La deforestación solo es uno más.

"Las tierras robadas al bosque se utilizan para producir

carne de vacuno y productos agrícolas.

Gran parte de los cuales se exportan a países de Asia."

La gente debe entender que todos somos responsables de esto.

Incluso quienes viven muy lejos, en Pakistán, en China, en Australia,

también están contribuyendo a agravar los problemas ambientales

en la selva amazónica.

Porque consumen porductos que proceden de esta región.

"Los bosques aún cubren alrededor del 30 %

de la superficie del planeta.

Pero están desapareciendo a un ritmo alarmante.

Según el banco mundial, entre 1990 y 2016,

el mundo perdió 1.300.000 kilómetros cuadrados

de bosque.

Una superficie mayor que la de Sudáfrica."

Además de producir agua, el bosque también funciona

como gigantesco aire acondicionado del planeta.

Absorbe el dióxido de carbono de la atmósfera.

Lo almacena en los árboles.

Y de esa manera, mitiga el cambio climático.

Y enfría la región.

Queremos dejar un planeta mínimamente habitable

a las próximas generaciones, debemos conservar

la mayor extensión posible de selva tropical.

"Viajamos al estado de Pará para investigar las consecuencias

de los incendios en el norte de Brasil.

La jungla arrasada ahora parece una zona de guerra.

Erika Berenguer es una científica medioambiental

que lleva diez años viviendo en el Amazonas.

Estudiando el poder destructor de los incendios."

Tenemos una especie de tubo que colocamos en el suelo.

Es un tubo de malla que mide 30 centímetros

y lo ponemos en el suelo.

Las raíces crecen dentro del tubo.

Tres meses después sacamos el tubo del suelo,

ponemos la tierra en una bandeja y extraemos manualmente

todas las raíces durante una hora.

Y luego, volvemos a colocar la tierra en el tubo,

ponemos el tubo en la tierra donde estará otros tres meses

para ver cuántas raíces se desarrollan

durante ese tiempo.

Cuántas raíces crecen ahí.

Así, podemos calcular la cantidad de carbono

que hay en la raíz.

"Erika nos conduce a un área protegida

para mostrarnos el impacto de los incendios en el Amazonas."

Esta es una de las principales diferencias

que vais a ver entre un bosque quemado

y un bosque intacto.

Como veis, no hay muchos árboles grandes y gruesos,

que todos asociamos con el Amazonas.

Todo son árboles muy delgados, de crecimiento rápido.

"Solo en esta región de la selva amazónica,

hay 410.000 millones de árboles.

En su interior, almacenan un total

de 76.000 millones de toneladas de carbono.

Si deforestáramos toda la cuenta del Amazonas,

que se extiende por nueve países, todas esas emisiones

que terminarían en la atmósfera, equivaldrían a 100 años

de emisiones de combustibles fósiles en Estados Unidos.

Esa es la cantidad de carbono que se almacena aquí.

Por eso es clave para luchar contra el cambio climático.

Si salvamos el bosque, ese carbono se quedaría aquí almacenado

y no lo devolveríamos a la atmósfera.

Según los estudios, se tardaría más de un siglo

en recuperar las reservas de carbono que están aquí presentes.

Y no sabemos cuánto tardaría en recuperarse a biodiversidad.

"Los animales también se ven amenazados.

Se cree que en el Amazonas existen

alrededor de 3 millones de especies diferentes

de plantas y animales."

Se calcula que hay 16.000 especies de árboles.

Solo en la parte brasileña de la Amazonía,

que es el 60 % del total,

pensamos que existen unas 11.000 especies de árboles.

Lamentablemente, creo que en el tiempo que yo viva,

si no existe voluntad política, si no adoptan medidas contundentes,

el Amazonas desaparecerá.

"Pero el presidente Bolsonaro quiere eliminar la protección

de las tierras indígenas.

Sus declaraciones han atraído a más mineros

que anteponen su supervivencia a la conservación del medioambiente

y han invadido el Amazonas en busca de oro.

Brasil es uno de los mayores productores

de oro del mundo.

El 2018, la producción declarada fue de 81 millones de kilos.

Pero hoy existe una nueva fiebre del oro en Brasil.

Una fiebre alimentada por el aumento del desempleo

en las regiones del interior de la selva amazónica."

Están invadiendo las tierras públicas.

Talan los árboles, extraen oro y degradan esas áreas.

O pescan y cazan.

"Mientras el planeta pierde la selva amazónica

a un ritmo acelerado, al otro lado de la ecuación,

hay mineros que cada vez obtienen beneficios mayores.

Conocidos localmente como garimpeiros,

sus beneficios crecientes han impulsado nuevas ciudades.

Como Peixoto de Azevedo.

Situada en el estado de Mato Grosso,

es un importante centro de producción

de la lucrativa industria del oro brasileño.

Hoy, los mineros están más organizados

y crean cooperativas para buscar oro colectivamente.

Una de esas cooperativas es Coogavepe,

creada en 2008 por Gilson Camboim, un exbanquero de São Paulo.

Gilson nos acompaña en un recorrido

por las minas de oro de Coogavepe que él supervisa."

Actualmente, tenemos 5.500 trabajadores cooperativistas

y 130 minas activas.

Mientras otros están cerrando explotaciones,

nosotros abrimos minas nuevas que muy pronto estarán operativas.

"Estas minas de oro son legales.

Y forman parte de la estrategia del Gobierno brasileño

para monetizar el Amazonas.

Pero las imágenes de los drones revelan los daños

que causan al medioambiente.

Antaño, este era un frondoso bosque tropical

en el que había abundante flora y fauna.

Ahora han sido reemplazadas

por máquinas devoradoras de energía."

Amontonamos el material que contiene oro

y lo regamos para que se deposite en la zona más profunda.

Luego, en la parte más profunda, es decir, en el fondo del pozo,

hay un hombre con una manguera que aspira el material

hasta una cuba.

Solo Coogavepe ha deforestado 3.000 kilómetros cuadrados

de selva amazónica desde 2008.

La minería de oro en la selva amazónica

resulta muy atractiva por su alto rendimiento.

De promedio, la concentración de oro es de 0,5 gramos

por cada tonelada de tierra.

En el interior del Amazonas, el rendimiento es aún mucho mayor."

La cantidad de oro varía. Aquí hay diez mineros trabajando.

Pero la cantidad de oro es distinta en cada mina.

Cada una de ellas produce una cantidad diferente.

Esta mina en concreto puede llegar a producir

alrededor de 70, 80 o 100 gramos de oro por día.

Pero podría ser un poco más o un poco menos.

"El oro está bajo el suelo, por lo que tienen que remover

la capa superficial de tierra.

Una vez que ha excavado una franja de diez metros,

los mineros de Coogavepe, campesinos del Brasil rural,

se ponen manos a la obra."

Como ves, usan chorros de agua para formar el lodo

que irá al fondo de la zanja.

Después, una máquina lleva ese lodo a las cubas

donde se recoge todo el material.

Necesitamos agua para poder separar el oro de los residuos.

Como pesa más, el oro se deposita en el fondo.

"Al borde de este basto poco minero,

excavado en la tierra rojiza de la tierra,

trabaja una bomba hidráulica.

Cientos de metros cúbicos del lodo extraído por los mineros

se descargan sobre cintas trasportadoras

con la esperanza de que los copos de oro se adhieran a ella.

Después, las cintas se lavan en cubas

y el lodo resultante se procesa por última vez.

Tras un cribado minucioso, se usa mercurio

para extraer el oro del lodo mediante un proceso

llamado amalgamación."

Aproximadamente, se elimina el 90 % del mercurio.

El 10 % restante desaparece después, durante el proceso de fundición.

Ahora, el oro se ve así.

Es plateado, como el mercurio.

Así.

Lo sacamos de la batea.

Este es su aspecto.

"Los obreros trabajan sin equipos de protección

ni procedimientos que les ayuden a eliminar el mercurio

de una forma segura.

La amalgama de mercurio y oro pasa por un último proceso."

Ya está.

A continuación, colocamos un papel absorbente

para que el oro no se pegue en el cuenco cuando lo calentemos.

Ponemos el oro aquí, encima del papel,

y añadimos un poco de agua.

"El mercurio se evapora con el calor y en la batea solo queda el oro.

Coogavepe ha producido hoy 400 gramos de oro,

que se repartirá a partes iguales entre todos los mineros.

Se venderá por 500 dólares.

En el empobrecido mundo rural, eso es una fortuna.

Un duro día de trabajo."

Y en cuanto a nuestra responsabilidad social...

Nosotros proporcionamos a nuestros mineros sillas de ruedas,

muletas, algunos alimentos y también medicamentos.

Económicamente, nuestros mineros

tienen la oportunidad de poder trabajar en minas legalizadas.

De ese modo, pueden vender su producción

de una forma legal.

Ellos pagan sus impuestos como corresponde.

Ganan su dinero, y por tanto,

pueden justificar legalmente su patrimonio.

"El oro sin refinar se vende a las tiendas de la ciudad

que lo trasforman en lingotes.

El producto final se exporta a países de Asia,

de Oriente Medio y de América.

El Estado ingresa miles de millones de dólares en impuestos.

Las minas como las de Coogavepe son legales

y forman parte del plan maestro del presidente Bolsonaro

para monetizar el Amazonas."

La minería legal pasa por todas las regulaciones y leyes.

Lo que implica autorizaciones.

Incluidas las medioambientales, para que puedan trabajar.

Obviamente, las minas tienen permisos.

Hay leyes sobre cómo trabajar de forma sostenible.

También para generar empleo, ingresos

y riqueza al país sin perjudicar al medioambiente.

"¿Pero y qué pasa con la Amazonía?

Sobre el terreno, los daños que provoca la minería ilegal

son irreversibles."

Hay menos peces.

El bosque pierde a sus animales.

El ruido de las máquinas ahuyenta ala fauna silvestre.

Los peces también desaparecen porque remueven la tierra.

Así que el impacto de la minería

altera la forma de vida de los animales.

"Por ley, Coogavepe deberá restaurar el bosque

cuando cierre la mina.

Gilson nos muestra una de esas zonas restauradas.

Han trasformado una de ellas en una piscifactoría

y han plantado árboles en otra."

No podemos decir que la velocidad de la restauración

sea incompatible con la velocidad de la minería en la zona.

No obstante, cuando restauramos un área,

estamos tratando con seres vivos que tienen su propio ritmo.

Abres un espacio, lo nivelas, reemplazas el material orgánico

y siembras diferentes especies.

Las especies de plantas tardarán algún tiempo

en volver a ser lo que eran.

Porque todo necesita tiempo para crecer.

Tiempo para florecer y para generar nuevas semillas.

Más tarde, todas esas nuevas semillas

se irán esparciendo y el bosque crecerá.

Eso hace que la reforestación sea un poco más lenta.

Porque la naturaleza tiene su propio ritmo.

Y no podemos acelerarla, es un proceso lento.

"La codicia supera a la preocupación por el medioambiente.

Y muchos mineros buscan hacer fortuna

abriendo sus propias minas.

En lo más profundo de los territorios protegidos,

lejos de las autoridades, se desarrolla la minería ilegal,

que ha invadido tierras en bosques protegidos de Brasil."

(HABLAN EN PORTUGUÉS)

"La selva tropical del Amazonas brasileño

es una de las mejores defensas del planeta

contra el cambio climático.

Absorben miles de millones de toneladas

de dióxido de carbono.

Pero la deforestación provocada por la tala,

la minería, la agricultura y la ganadería,

está destruyendo la Amazonía.

En los últimos diez años, la selva tropical ha perdido

una extensión equivalente al tamaño

de ocho millones y medio de campos de fútbol.

Las empresas mineras quieren usar los territorios indígenas

para expandir sus operaciones y obtener más beneficios.

Presionan para que la ley brasileña cambie

y permita a las empresas explotar minas

en el interior de las áreas protegidas

y en las reservas indígenas del país."

No hay verdad.

Si seguimos legalizando las minas en la zona,

disminuirá la actividad ilegal.

También se reducirá el daño que causan al medioambiente.

¿Y qué lo está retrasando?

¿Qué bloquea el proceso de legalización?

La concesión de licencias a las empresas mineras

tarda demasiado tiempo.

La propuesta del presidente Bolsonaro

es usar la minería

como una gran palanca para el desarrollo económico.

"A pesar de estar protegidos por la ley,

los territorios indígenas se están enfrentando

a una invasión.

Las autoridades brasileñas calculan que solo en el estado de Pará,

se han extraído ilegalmente 30 toneladas métricas de oro.

Por un valor aproximado de 1.100 millones de dólares.

Eso son seis veces más que la cantidad legal de oro

que se comercializa en Brasil."

Lamentablemente, se espera aún más deforestación.

Ellos ven el Amazonas igual que lo veían los gobiernos

hace 20 años.

Cuando decidieron que era necesario eliminar el bosque

y reemplazarlo por actividades productivas.

"El auge de la minería podría conducir a la extinción

de comunidades indígenas que han sobrevivido

a siglos de calamidades en las selvas tropicales brasileñas.

En Brasil viven aproximadamente 900.000 indígenas.

Menos del 0,5 % de la población.

Pertenecen a 400 tribus y hablan más de 270 idiomas.

Una tribu que se enfrenta a la minería ilegal

en sus tierras protegidas son los Munduruku.

Hacemos un viaje de 16 horas hasta la ciudad de Buburé."

Estamos en el río Tapajós y vamos al territorio munduruku.

Una zona indígena protegida por el estado brasileño

que está siendo invadida por buscadores de oro ilegal.

Para conocer el alcance del problema,

hablaremos con el jefe de la tribu.

"Juárez es el jefe de la tribu Munduruku.

Representa a casi 14.000 miembros

que viven repartidos en docenas de pequeñas aldeas

diseminadas por una superficie algo mayor

que la de 3.360 campos de fútbol.

Los Munduruku viven aquí desde hace miles de años."

El bosque nos enseña nuestra cultura.

Nos enseña a recordar nuestro idioma.

A hablar nuestro idioma.

También nos enseña a recordar nuestras costumbres.

A conservar nuestros lugares sagrados.

Por eso, el bosque lo es todo para nosotros.

El bosque nos enseña a soñar y a soñar bien.

No con lo que sueña el Gobierno brasileño.

Con ganar dinero.

"Por esa razón, Juárez tiene que poner señales

comúnmente conocidas como demarcaciones

para marcar las tierras indígenas de su tribu.

Los mineros, atraídos por el aumento del precio del oro

en los mercados internacionales,

prefieren buscarlo en las reservas protegidas

para evadir impuestos.

Se calcula que solo en el estado de Pará

trabajan unos 50.000 mineros ilegales."

En esta región, ya no puedes ver ningún río virgen.

Solo ríos destruidos.

Y los pozos de las antiguas minas.

Así es como funciona la minería.

No tiene fin.

Si hay mucho oro en la región, lo extraen todo.

Los mineros se llevan todo lo que hay.

Esta es la frontera de nuestro territorio.

Nosotros colocamos señales.

Esa la puso el Gobierno.

Y esta es la nuestra.

Indica que son tierras indígenas.

Marcamos los límites para poder vigilar nuestras tierras.

Sabemos que hay muchos madereros y taladores de palmeras

que invaden nuestras tierras.

Por eso, debemos establecer un límite que sea claro.

"El artículo 231 de la Constitución brasileña,

prohíbe expulsar de forma permanente

a los pueblos indígenas de sus tierras.

Pero el Gobierno de Bolsonaro planea

construir empresas e infraestructuras

en la cuenca del río Tapajós para impulsar la economía.

Armados con machetes, Juárez y sus hombres

aseguran la conservación de 178.000 hectáreas

de selva amazónica."

Hoy en día, nuestra mayor amenaza es el Gobierno brasileño.

Sabemos que ahora están intentando legalizar

la minería dentro de nuestros territorios.

También sabemos que eso hará daño a la naturaleza.

Y que nos hará daño a nosotros.

Porque la minería trae consigo una miríada de problemas.

"Juárez nos lleva a una mina ilegal que se encuentra

a una hora en barca por el río Tapajós.

Nada más llegar, encontramos un camión minero.

Avanzamos con cuidado, ya que muchos mineros van armados

y no les gustan los visitantes.

Los mineros excavan en áreas protegidas como esta

en lo más profundo del bosque y lejos de las autoridades

para evitar cualquier posible inspección."

Tengo que vestirme adecuadamente para demostrar que soy un líder.

Soy el jefe de una comunidad.

Y para eso, tenemos que vestirnos apropiadamente.

Para que todos puedan reconocer mi liderazgo.

"Cuando llegamos a una mina abandonada,

el alcance de la devastación solo se pueden apreciar

desde las alturas.

Ahora hay kilómetros de selva amazónica protegida

que solo son meras zanjas."

Esta es una mina de diamantes.

Aquí es donde empiezan, bueno, donde empezaron,

pero siguieron avanzando hasta la desembocadura del arroyo.

Luego, volvieron de nuevo.

La legalización de la minería empeorará las cosas.

Sería mucho peor que esto.

Esto es obra de una empresa ilegal pequeña.

Imaginad lo que haría una empresa grande.

Por eso nos preguntamos:

"¿Qué será de nuestras futuras generaciones?

¿Qué vivirán de aquí a unos años?".

Yo soy alguien que defiende este bosque.

Que sé lo que este bosque significa para nosotros.

Y para la humanidad, no solo para los pueblos indígenas.

"No nos aventuramos demasiado lejos.

Nos han advertido de que los mineros ilegales

podrían dispararnos.

Cinco líderes tribales han perdido la vida en esta batalla.

Pero ante la ausencia de la ley, la destrucción continúa."

El pueblo munduruku vive bajo una amenaza constante.

Han sido expulsados de los territorios indígenas

en los que viven.

Este es un proceso que empezó en todo Brasil.

Y ellos están siendo empujados hacia el río Tapajós.

Es un territorio indígena situado entre ríos.

Los mineros ilegales están desplazando a los indígenas.

Están agotando sus recursos naturales.

Contaminando sus aguas.

Y causando trastornos mentales.

"Una ONG ha publicado el mapa

de explotaciones mineras ilegales en 37 territorios indígenas.

En total, se han encontrado 2.300 explotaciones mineras ilegales

con infraestructuras sofisticadas en áreas protegidas.

Juárez teme por su vida y por su comunidad.

Actualmente, en Brasil la minería en los territorios indígenas

está totalmente prohibida.

El Amazonas contiene aproximadamente el 20 %

del total de agua dulce del mundo.

Más del 80 % de los alimentos del planeta

tienen su origen en esta selva tropical.

Aparte de talar los bosques, los mineros también han comenzado

a buscar oro en los ríos.

Contaminando estas vías fluviales con mercurio."

Tenemos informes de indígenas. delfines y peces

que han sido altamente contaminados por mercurio.

La humedad liberada por el bosque llega a la atmósfera

y cae en forma de lluvia por todo Brasil, Argentina.

Por Sudamérica, todo está conectado.

"El dragado del oro altera los ríos.

Los contaminantes tóxicos llegan a plantas, animales y personas."

El año pasado, murieron muchos peces porque el río se secó.

Y los peces no podían encontrar comida.

Yo creo que estos mineros

deberían preocuparse por nuestra supervivencia

porque nosotros no somos como la gente que vive en la ciudad.

Ellos compran lo que ya está hecho.

Nosotros tenemos que pescar en estos ríos

para podernos alimentar.

La gente de la ciudad va al supermercado

y compra lo que ya está preparado.

Para nosotros es mucho más difícil.

Nuestro mercado es el río Tapajós y el bosque.

De eso es de lo que nos alimentamos.

"Juárez y su comunidad ya no pueden pescar en el río.

Tienen que buscar comida en la tierra.

Los investigadores han descubierto que el 92 % de las muestras de pelo

y pescado recogidas aquí, contenían elevados niveles

de mercurio que provocan anomalías

del sistema nervioso central de los bebés.

Así que Juárez ha decidido tomar las riendas de la situación.

Seguimos a los Munduruku mientras planean

invadir el congreso de Brasil

con el fin de presionar a políticos para que actúen."

Nuestra tierra ha sido invadida por gente que quiere extraer

madera y oro.

Y nosotros somos los más perjudicados de todo esto.

Queremos que los políticos respondan a nuestras preguntas.

"El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro,

planea reducir los territorios indígenas

en las selvas tropicales del Amazonas.

Las tribus están siendo sacrificadas

para impulsar la economía y crear puestos de trabajo.

El sector minero está invadiendo la selva tropical

y la búsqueda de oro ha comenzado.

En 2018, las exportaciones de oro de Brasil

aumentaron un 150 % con una producción total

de 95 toneladas.

Impulsados por el crecimiento de la demanda,

los mineros se adentran aún más en los bosques protegidos,

cambiando dramáticamente el paisaje para siempre.

Por todo ello, las tribus indígenas

han decidido invadir la capital federal, Brasil.

Alessandra Korap, una activista indígena munduruku,

lidera la acción."

Creen que deberíamos volver a la jungla

y quedarnos allí, los políticos piensan

que no podemos decidir lo que queremos.

"Alessandra ha llegado a Brasil, a la capital del país,

para reunirse con su clan munduruku.

La escuela local se ha convertido en un campamento improvisado.

50 tribus munduruku planean visitar

el congreso de Brasil para reunirse con los políticos

y exigirles que dejen en paz sus tierras,

protegidas por la ley brasileña."

Salimos de nuestro pueblo en barco.

Luego, viajamos por carretera hasta Itaituba.

Y una vez allí, tomamos un autobús para llegar hasta aquí.

¿Y por qué arriesgamos nuestras vidas viniendo aquí?

Porque esperamos tener la oportunidad

de hablar con el defensor del pueblo.

Nuestra tierra ha sido invadida por gente que quiere extraer

madera y oro de ella.

Y los perjudicados por todo esto somos nosotros.

"Según el Instituto Nacional de Investigación Espacial de Brasil,

solo en 2018 se deforestaron 5 kilómetros cuadrados

de tierra indígena munduruku.

En 2019, la masacre de árboles aumentó

hasta los 15 kilómetros cuadrados.

Alessandra cree que los mineros ilegales

cuentan con el apoyo lo de los políticos."

Como estamos en guerra, me hago una pintura de guerra.

En los viejos tiempos, nuestras mujeres

seguían este ritual.

Se pintaban la cara así

cuando los hombres salían a cazar o cuando iban a la guerra.

"Al día siguiente, se preparan para la batalla.

Creen que la retórica de Bolsonaro ha animado a los mineros

a avanzar más en el interior del territorio indígena.

Solo conseguiremos llamar la atención

viniendo a este lugar hablando de nuestros problemas.

Diciéndoles que deben resolver nuestros problemas.

"Los Munduruku se dirigen al congreso

para bloquear un proyecto de ley que permitiría

a las empresas mineras operar legalmente

en el interior de los territorios indígenas.

Fue una promesa clave en la campaña del presidente Bolsonaro.

Si se aprobaba, las tribus indígenas y su forma de vida

podrían desaparecer para siempre.

La recesión económica en Brasil ha llevado a la jungla

en busca de oro a un número cada día mayor

de campesinos desempleados.

Y el precio lo pagan los pueblos indígenas.

Los Munduruku llegan al congreso de Brasil.

El principal órgano legislativo del país.

Este movimiento cuenta con el apoyo de la única congresista indígena,

Joênia Wapichana.

Ella es la segunda mujer indígena elegida

congresista en toda la historia."

En primer lugar, el Gobierno brasileño

tiene el deber de proteger a los pueblos indígenas.

Sus derechos y sus tierras.

Es su obligación constitucional.

Esos territorios son patrimonio indígena.

Es un bien común, un bien colectivo de los pueblos indígenas.

Pero yo desconfío, no me fío de este Gobierno

porque nos está persiguiendo.

Por lo que he visto, este Gobierno odia a los indígenas.

Y no ha hecho nada por nuestra seguridad.

"De los más de 594 congresistas, solo aparecen 3.

Los demás están viendo un partido de fútbol del equipo local.

En otra sala, Alessandra hace un apasionado alegato

en defensa de los derechos de los Munduruku."

Nuestra lucha está aquí, venimos de Santarém,

Xingu, Alto do Tapajós y Mar do Tapajós.

Estamos aquí, los indígenas han llegado.

Los pueblos indígenas están en todas partes.

Sienten este dolor en la piel, están viendo cómo son destruidas

sus comunidades con minería en tierras indígenas

y sin las demarcaciones de los territorios indígenas,

el medioambiente morirá, los animales morirán.

Los ríos morirán.

Imaginad cómo se vive allí.

El ferrocarril pasa por nuestras tierras.

Una presa hidroeléctrica inunda nuestras tierras

y seca nuestros ríos.

El Gobierno quiere acabar con los indígenas.

Y con el río Tapajós.

"Mientras en Brasil el debate sobre la minería

en el Amazonas se polariza, otras industrias buscan solución.

Laurent fundó PECSA, una empresa ganadera

en junio de 2015.

Ayuda a los agricultores brasileños a criar su ganado

de una forma sostenible.

Según el instituto amazónica,

se han perdido 12 millones de hectáreas de tierras

para el ganado en la región amazónica.

Para crear nuevas tierras de pastos,

se has desbrozado vastas extensiones del Amazonas.

Se calcula que hasta la fecha, el 70 % de la selva amazónica,

se ha convertido en tierra de pastos.

Pero PECSA ofrece una solución."

Aquí usamos el pastoreo rotacional.

El pastoreo rotacional es una forma de producción

con varias divisiones.

El ganado permanece en una división solo por unos días.

Luego pasa a otra y después a otra.

Mientras el ganado sigue ese ciclo, la primera sección descansa.

Eso permite, en primer lugar,

que el ganado siempre acceda a la mejor parte de las plantas.

Solo a las hojas.

Con una producción eficiente,

no necesitaremos desbrozar más tierras.

Muchas grandes corporaciones en todo el mundo

se han comprometido a eliminar la deforestación

de sus cadenas de suministro.

"Entre 2010 y 2017, exportaciones de carne de vacuno de Brasil

aumentaron un 25 %

hasta 1 millón y medio de toneladas.

Y con Hong Kong como principal importador.

Para satisfacer la demanda mundial de carne de vacuno,

los ganaderos se están llevando su ganado a las profundidades

de la selva amazónica.

Pero desde que empezó a trabajar en Alta Floresta,

PECSA ha restaurado 10.000 hectáreas de pastizales.

Ahora dirige 20 granjas que crían ganado de forma sostenible.

34.000 cabezas solo en 2017.

Para Laurent, reinventar la alimentación de las reces

era otra necesidad urgente.

El metano que emite el ganado presenta aproximadamente

el 5,5 % de los gases de efecto invernadero

de todo el mundo.

Estos gases aumentan las temperaturas globales."

Cuando su dieta es pobre, solo a base de pastos

y pastos de baja calidad, entonces producen mucho metano.

Cuando recuperamos los pastos y las alimentamos

con ayuda de este suplemento, cambiamos la dieta de los animales.

Y de ese modo, obtenemos dos beneficios.

Reducir en un 40 % más o menos

la cantidad de metano que emite el ganado.

De forma que si contamos el metano de los animales

y también el carbono del suelo, todo junto,

las emisiones se reducen en un 90 %.

"Hoy, la deforestación del Amazonas

hace que cada minuto desaparezca una superficie equivalente

al tamaño de dos campos de fútbol.

Si los patrones de consumo no cambian,

el 50 % de la Amazonía podría haber desaparecido

en 2030 destruyendo uno de los sumideros

de carbono más grandes del mundo.

Proteger bosques tropicales existentes

y reforestar urgentemente otros nuevos

podría ser la única forma de avanzar

y quizá la última de ayudar a salvar este planeta

y a todos los que lo llaman su hogar."

Documentos TV - La batalla por la amazonia brasileña - Ver ahora

La Amazonía en llamas

En los primeros ocho meses del gobierno de Bolsonaro se registraron oficialmente más de 87.000 incendios en la Amazonía brasileña. Las nubes de humo negro teñían muchos días la ciudad de Sao Paulo. Los científicos descubrieron que la causa se encontraba a miles de kilómetros de distancia, concretamente en el extremo norte de la selva tropical de Brasil donde ardían miles de hectáreas de bosque.

Todo ha sido planeado, fomentado y ejecutado por el gobierno de Bolsonaro

En 2019 los incendios destruyeron 10.000 kilómetros cuadrados de la Amazonía. "Todo ha sido planeado, fomentado y ejecutado por el gobierno de Bolsonaro. Es la verdad", asegura el periodista Aldem Bourscheit, experto en investigación medioambiental.

Aldem Bourcheist, periodista e investigador medioambiental brasileño

Aldem Bourcheist, periodista brasileño e investigador medioambiental DOCUMENTOS TV

Sus estudios revelaron también la corrupción y la falta de aplicación de las leyes forestales que sancionan la tala ilegal en las zonas protegidas. Y llegó a la conclusión de que estas, entre otras circunstancias, han incentivado a otros infractores a establecerse en la Amazonía para ganar millones de dólares. "La industria de la tala ilegal, la industria agraria, la gente vinculada con la minería ilegal del oro, por ejemplo, o los cazadores furtivos que trafican con los animales salvajes. Son muchos los que sacan partido de esta cadena de crímenes en la selva", denuncia Bourscheit.

Deforestación alarmante en la Amazonía

Destruyendo el gran sumidero de carbono del planeta

La alarmante deforestación de la Amazonía llega a cifras inquietantes. Según el Instituto Amazónico, en los últimos años se han perdido doce millones de hectáreas de selva tropical. Se trata de toda una catástrofe ecológica. Además de albergar a aproximadamente tres millones de especies de animales y plantas y de producir agua, "el bosque también funciona como un enorme aire acondicionado del planeta", explica Paulo Moutinho, cofundador del Instituto de Investigación Medioambiental del Amazonas.

Deforestación selva amazónica brasileña

Deforestación selva amazónica brasileña DOCUMENTOS TV

La cobertura forestal actúa como una enorme esponja que absorbe miles de millones de toneladas de dióxido de carbono de la atmósfera y lo almacena en los árboles. "De esa manera mitiga el cambio climático y enfría la región", añade Moutinho. "Si deforestáramos toda la cuenca del Amazonas que se extiende por nueve países, todas esas emisiones que terminarían en la atmósfera equivaldrían a 100 años de emisiones de combustibles fósiles en Estados Unidos", insiste la investigadora de la Universidad de Oxford, Erika Berenguer.

Zona minera del amazonas brasileño

Zona minera del amazonas brasileño. DOCUMENTOS TV

El bosque también funciona como un enorme aire acondicionado del planeta

Como ellos, otros expertos advierten de que si queremos dejar un planeta mínimamente habitable a las futuras generaciones, urge conservar la mayor parte posible de selva tropical.

 Amazonía brasileña

Amazonía brasileña DOCUMENTOS TV

El oro no reluce para los pueblos indígenas brasileños

Mientras el planeta pierde la Amazonía a un ritmo acelerado, la minería invade la selva. Brasil es uno de los grandes productores de oro. "Siguiendo la propuesta del presidente Bolsonaro, usamos los minerales como gran palanca para el desarrollo económico", declara Silas Camara, diputado y presidente de la Comisión de Energía y Minería. 

Explotación minas de oro en Amazonía brasileña

Explotación minas de oro en Amazonía brasileña DOCUMENTOS TV

Hoy, en Brasil, existe una auténtica fiebre del oro. Junto a la minería legal, la recesión económica ha provocado que un número cada día mayor de campesinos desempleados vayan a las tierras protegidas para hacer fortuna con la extracción ilegal de oro.

Siguiendo la propuesta del presidente Bolsonaro, usamos los minerales como gran palanca para el desarrollo económico

Según una ONG que trabaja sobre el terreno, más de dos mil explotaciones irregulares se han abierto en 37 territorios indígenas. "Los mineros ilegales están desplazando a los indígenas, están agotando sus recursos naturales, contaminando sus aguas y causando trastornos mentales", denuncia el fiscal federal de la región de Munduruku, Paulo de Oliveria. 

Paremos la deforestación del Amazonas

Las tribus nativas están siendo sacrificadas para impulsar la economía y crear puestos de trabajo, a pesar de que el artículo 231 de la Constitución brasileña prohíbe expulsar de forma permanente a los pueblos aborígenes de sus tierras. "Hoy en día, nuestra mayor amenaza es el gobierno brasileño", asegura Juarez Saw, el líder de la tribu indígena Munduruku. 

Con minería y sin las demarcaciones de los territorios indígenas, el medio ambiente, los peces y los ríos morirán

"Por favor, repetid conmigo, con minería en tierras indígenas y sin las demarcaciones de los territorios indígenas, el medio ambiente morirá, los peces morirán, los ríos morirán ¿Dónde está la gente que habla de proteger el Amazonas?", clama desesperada en el Congreso brasileño la activista indígena Alessandra Korap. De los 594 congresistas, solo tres están presentes. El resto ha preferido ver un partido de fútbol del Flamengo en una sala contigua.

Alessandra Korep en el Congreso de Brasil

Alessandra Korep en el Congreso de Brasil DOCUMENTOS TV

Días después, unos desconocidos entraron en su domicilio y se llevaron documentos personales. Activistas pro derechos humanos creen que se trata de un acto intimidatorio por denunciar públicamente las actividades de la minería ilegal en los territorios indígenas Munduruku. Cinco líderes tribales han perdido la vida en la batalla entre el desarrollo económico y el medioambiente.

Indígenas brasileños protestan contra la explotación de sus tierras

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